Las Provincias

El naufragio de Sarver en las islas

Robert Sarver, durante su estancia en Valencia para tratar de comprar el Levante. :: irene marsilla
Robert Sarver, durante su estancia en Valencia para tratar de comprar el Levante. :: irene marsilla
  • En Mallorca reina la decepción por el rumbo deportivo tras la llegada del inversor

  • El banquero sólo se ha dejado ver tres veces en el club, mientras el equipo se hunde en el descenso con fichajes cada vez más modestos

La propuesta de Robert Sarver para hacerse con la mayoría accionarial del Levante suscitó un intenso debate, llegando a provocar grietas sociales. El 28 de julio de 2015, la Fundación granota rechazó la oferta del banquero estadounidense en una votación que tuvo efectos colaterales. El patronato puso en marcha una remodelación que todavía no ha concluido. El inversor estadounidense, por su parte, optó por pasar página y mirar hacia otro lado. Concretamente, a las Islas Baleares, donde encontró una nueva oportunidad en el mundo del fútbol. Compró el Mallorca con el objetivo de devolverlo a Primera División. Ahora, el equipo bermellón se asoma al precipicio de la Segunda B y la decepción reina entre los aficionados. El sábado, ambos conjuntos se enfrentarán en Son Moix.

El 4 de enero 2016, Sarver alcanzó un acuerdo con Utz Claassen para el traspaso de la mayoría accionarial del Mallorca. El banquero adquirió el 77 por ciento del capital social. El norteamericano, propietario además de los Phoenix Suns de la NBA, entró con fuerza en la entidad balear.

En el mercado de invierno de 2016, Sarver se rascó el bolsillo con el objetivo de impulsar el equipo hacia el ascenso. Se gastó 700.000 euros en hacerse con los servicios de seis jugadores, abonando cláusulas de rescisión.

Esa apuesta no funcionó y el Mallorca acabó decimoséptimo. El pasado verano, se produjo una revolución con nueve fichajes. Pero no se pagó ningún traspaso y se cerró el mercado sin que llegara el ansiado ariete.

Tampoco se ha potenciado la delantera durante el último mercado invernal, en el que el club se reforzó simplemente con los cedidos Angeliño, Saúl y Sasa Zdjelar. Una política de fichajes cada vez más austera. El Mallorca, en puestos de descenso, no ha logrado enderezar su rumbo deportivo. Hay desilusión. Las peñas, preocupadas, se han reunido esta semana para promover soluciones. Los 7.000 hinchas que suelen acudir a Son Moix se muestran plácidos.

Dos presidentes, dos directores deportivos, tres entrenadores y 18 fichajes de futbolistas en 15 meses. Ese es el balance del Mallorca desde que aterrizó Sarver. Algunos de los empleados que han salido del club han firmado cláusulas de confidencialidad. La pasada campaña, las pérdidas fueron de ocho millones. Cabe recordar que el club bermellón debe hacer frente al convenio de acreedores.

Sarver sólo se ha dejado ver en tres ocasiones: cuando se oficializó la compra del club, en la celebración del centenario y con motivo de la visita al Numancia en diciembre. Su socio Andy Kohlberg se ha presentado dos veces. El exjugador de la NBA Steve Nash, quien también forma parte del proyecto, ha aprovechado sus apariciones para entrenarse con el equipo. En el consejo de administración, han entrado exfutbolistas de la MLS.

Molango, el hombre fuerte

La cabeza visible del grupo inversor es Maheta Molango. El exjugador, nacido en Suiza, ejerce de consejero delegado. Llegó al Mallorca sin experiencia como directivo, pero controla las gestiones deportivas y económicas. Sarver comenzó a trabajar con él cuando trató de adquirir el Getafe.

Las instalaciones de la ciudad deportiva sí han mejorando, ya que se inauguró una cómoda área de descanso. Molango, quien ha perdido crédito, asegura que Sarver continuará ligado al Mallorca el próximo año.

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