«Llevo tres años sin disfrutar del fútbol»

La centrocampista Ana Buceta, en las gradas del Ciutat de Valencia. / irene marsilla

La jugadora del Levante Femenino ve la luz al final del túnel tras superar una lesión en el cartílago de su rodilla

ALBERTO MORENO

Ana Buceta (Moaña, Galicia, 1992) no pierde la sonrisa. La centrocampista gallega realizó la pretemporada con sus compañeras después de un largo calvario y dos operaciones de rodilla a sus espaldas, «no me marco plazos para volver, voy a poco» dice. Tampoco ha perdido el tiempo, estos años le han servido para titularse como ingeniera y topógrafa. En julio renovó su contrato con el Levante.

-¿Cómo empezó todo?

-Fue en un partido contra el Oviedo hace tres años (febrero de 2014). En una falta a favor, me pasan el balón, regateo a una adversaria y en el momento de disparar se me va la rodilla hacia dentro. Por el dolor que sentí sabía que era algo grave. Al principio, por la inestabilidad de la rodilla se temía por el ligamento cruzado pero al final fue cartílago, que resultó mucho peor.

-¿Cómo ha sido todo el proceso de recuperación?

-Paso por una cirugía en junio de ese mismo año, que por desgracia no fue acertada, después de un proceso de recuperación de ocho meses volví a jugar pero con muchísimo dolor. Al año siguiente, en pretemporada, dije que con ese dolor no podía jugar y buscamos otras alternativas. Me tocó volver a pasar por el quirófano. Cuando me operan tuve que estar dos meses sin apoyar, me fui a mi casa para que me ayudase mi familia pero después me volví a Valencia.

-¿Cuántos doctores la han visto?

-He pasado por cuatro médicos diferentes en todo el período. Al final fui a ver al doctor Guillén, que era la opción que más me recomendaban y personalmente fue la más gratificante.

-¿Se le llegó a pasar por la cabeza abandonar el fútbol?

-Muchas veces he pensado en dejarlo. No sufrir más y no pasar más dolor, pero creo que amo tanto este deporte que me llevo a decir «tiro para adelante, la gente me apoya, confía en mí y además desde el club me están ayudando en todo». Al final sin salir a jugar llevo dos años pero sin salir a disfrutar llevo tres.

-¿Cambió su vida personal?

-Ha sido una etapa muy dura. Me ha ayudado a valorar cosas y personas de fuera del fútbol que antes no apreciaba porque estaba centrada en jugar. Me ha llevado a tomarme la vida por el camino de los estudios, centrarme en ellos y llevar mi recuperación poco a poco. He presentado mi trabajo final de Ingeniería Geomática y Topografía hace una semana y ahora empezaré a hacer un máster. Espero seguir jugando muchos años más pese a la lesión y compaginar el seguir formándome en la carrera que he elegido con jugar al fútbol.

-¿Cuesta levantarse de la cama cuando se pasa por una lesión?

-Por supuesto. Era complicado día a día ir a entrenar. Pensaba: «¿Para qué voy a ir? Con el día que hace o con las pocas ganas que tengo», pero al final hay que cumplir y la gente que tenía alrededor me ha ayudado bastante. Han tenido mucha paciencia porque yo llegaba a entrenar y a veces de forma inconsciente ponía mala cara. El recuperador que ha estado conmigo y las compañeras que estaban en ese momento lesionadas servían de apoyo mutuo. Cuando fui a ver al doctor Guillén me dijo «aquí te vamos a recuperar, vas a volver a jugar al fútbol». Esas palabras de ánimo son las que más me han ayudado a seguir adelante.

-¿Qué significó el cuarto puesto de la temporada pasada?

-Nuestro objetivo siempre es clasificarnos para la Copa de la Reina y superar lo de temporadas anteriores. Una cuarta plaza era buena posición. Empezamos muy ilusionadas porque hicimos una buena primera vuelta, igual cuando empezó la segunda aflojamos un poco pero el equipo respondió muy bien, cumpliendo los propósitos. La pena fue no llegar más lejos en la Copa.

-¿Cómo fue y es su relación con su entrenador, Andrés Tudela?

-La considero muy buena. Al estar al margen no he vivido con él cosas como otras compañeras desde dentro, pero lo que he podido percibir desde fuera ha sido siempre bueno. Me gustan muchas cosas del entrenador, ahora quiero verlo desde otra perspectiva, desde el césped, pero mi relación es muy buena, siempre me ha apoyado y cuando he tenido algún bajón o he querido irme a mi casa me ha dejado. Ha estado siempre cuando le he necesitado. No tengo ninguna queja.

-¿Qué sintió cuando se vio haciendo la pretemporada?

-Tuve la última visita en junio, ahí me dijeron que la rodilla estaba apta para empezar la pretemporada con el grupo. En el primer entrenamiento estaba muy nerviosa, parecía una niña que empieza a jugar por primera vez y tenía miedo porque fue un proceso largo y tienes ese temor de ver como responde el cuerpo. No me marco plazos para volver, voy poco a poco.

-¿Cómo ve los cambios que ha habido en el equipo para esta temporada?

-Muy bien. Me ha sorprendido porque ha habido muchas incorporaciones y todas se han adaptado bien. Veo buena sintonía entre todas y lo más importante, veo un grupo que es lo que hace falta. Además es una buena señal que haya gente de abajo. La mejor es que nuestro filial ganó la Liga el año pasado y eso demuestra que hay calidad.

-¿Qué les ha supuesto el traslado a ciudad deportiva de Buñol?

-Es un gran paso para el equipo. La verdad es que en instalaciones y material hemos mejorado y ahora lo tenemos todo muy accesible, lo veo como un gran avance. El tener por ejemplo gimnasio propio y estar en nuestra casa es positivo y eso el grupo lo nota.

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