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La ansiedad no culmina la reacción

Morales intenta desbordar al defensa del Getafe Antunes./M. Molines
Morales intenta desbordar al defensa del Getafe Antunes. / M. Molines

José Molins
JOSÉ MOLINSValencia

El Levante sigue sin encontrar la salida del laberinto en el que lleva metido ya un mes. Los granotas encadenan cuatro jornadas sin ganar pero ayer estuvieron cerca de lograrlo. Consiguieron reaccionar al gol del Getafe pero les faltó calma y sobre todo acierto para culminar la remontada. La ansiedad les pesó demasiado. El equipo no supo manejar las prisas y los nervios y se estrelló contra el orden de Bordalás, que como ya hizo el año pasado, demostró que le tiene tomada la medida a los azulgranas.

Aun así, y pese a que el punto deja un sabor de boca amargo, al tratarse de un partido en casa y contra un rival directo, el Levante suma once en nueve jornadas, cifras que si se mantienen garantizarán una permanencia tranquila. Los granotas, dependiendo de lo que hagan en la jornada los rivales, puede distanciarse un poco más del descenso. Pero no tanto como debería haber sido con la victoria.

El árbitro perjudicó a los dos equipos, ya que anuló un gol legal al Getafe y no señaló un claro penalti sobre Morales, que marcó el tanto para rescatar al Levante del pozo en el que se había metido con el 0-1. Llamó la atención la ausencia de Bardhi en el once, ya que es un jugador diferente que aporta imaginación y mucha pegada al equipo, de hecho es el máximo goleador. Pero Muñiz prefirió fortalecer defensivamente el centro del campo con Rober Pier en lugar del macedonio, lo que dejaba claro el guion del encuentro. Mucha batalla, igualdad y poco margen para el fútbol, debido al orden que el técnico granota y Bordalás imponen en sus equipos. Y eso siempre afecta más al equipo local, el que tiene que llevar la iniciativa del encuentro.

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Bordalás cedió la responsabilidad de la posesión al Levante y los granotas se mostraban incómodos, espesos y sin ideas. Rober Pier no aportaba ninguna solución al juego, más allá de ayudar en defensa, Lerma empezó menos participativo de lo habitual, aunque después mejoró, y Campaña no se mostraba acertado. No había circulación del balón y el único argumento ofensivo eran los balones largos de Postigo. Regalos para el rival. El equipo no sabía lo que hacer con la pelota en su poder. No funcionaba y el Getafe nadaba a favor de la corriente, creando nervios de cuando en cuando en el área por las descoordinaciones de la defensa azulgrana. En ataque los valencianos eran un auténtico drama. La viva imagen de la impotencia y la desesperación por no encontrar ningún camino hacia la portería. No eran capaces. Nano ofrecía voluntad y lucha, pero solo logró provocar la amarilla de Arambarri tras una carrera. El canario no disponía de ocasiones.

Ivi y Luna crearon la única llegada peligrosa del Levante en toda la primera parte, pero Morales no supo culminar el gran centro del lateral. Y es que los granotas no eran capaces de acercarse al área. Tenían ansiedad, mucha prisa y poco orden para montar cada ataque, no encontraban soluciones para superar a la defensa del Getafe. Pedían a gritos esa imaginación que ofrece Bardhi, que seguía en el banquillo, ya que Campaña no se mostraba acertado, y tampoco Morales, que perdía todos los balones que le llegaban. Ni siquiera se veía uno de los habituales bastiones de ataque granota, las internadas de Toño por la izquierda, porque Luna se incorpora menos a las acciones ofensivas. El juego era muy trabado, nadie lograba imponerse y costaba muchísimo hilvanar una jugada elaborada.

Ante este panorama los madrileños dieron un paso adelante y sí se acercaban a la portería con acciones sencillas y directas. Jorge Molina era el más activo. Tras una pérdida de balón azulgrana en el centro del campo, el delantero de Alcoy se adelantó a Chema y se plantó solo ante Raúl pero remató fuera. La defensa granota pasaba apuros, y tuvo suerte cuando el árbitro anuló un gol a Amath por un ajustado fuera de juego de Portillo. Y después el punta alicantino de nuevo tuvo otra ocasión, pero otra vez Raúl detuvo su disparo. El Getafe volcaba sus ataques por la banda de Pedro López con Amath y Antunes, ya que el de Torrent lleva varias semanas pasando muchos apuros en defensa. El senegalés pudo marcar después por un despiste defensivo de los centrales, que le dejaron avanzar en el área, pero Raúl estuvo atento para impedirlo.

La primera medida de Muñiz tras el descanso fue corregir el planteamiento inicial y dar entrada a Bardhi para mejorar el juego ofensivo. Según explicó después el técnico ya lo tenía previsto. El sacrificado fue Pedro López, por lo que Rober Pier se colocó en el lateral derecho. Era el movimiento necesario para que el equipo reaccionara. Los granotas encerraron al Getafe en ese inicio de la segunda mitad pero de nuevo las lesiones se cruzaron en el camino. Nano se tuvo que retirar en camilla y Alegría volvió a jugar, tras no hacerlo ante el Espanyol. Y a partir de ahí todo se torció.

Los granotas perdieron ese empuje y el Getafe recuperó el dominio. En un córner en el que Raúl se quedó a media salida, Molina remató al poste y en el rechace Fajr marcó desde fuera del área. Golpe muy duro al Levante, que con media hora por delante se veía con una losa muy complicada de levantar ante un equipo que defiende tan bien como el madrileño. Pero el equipo tiró de coraje y en tan solo tres minutos Morales empató el encuentro. Fue en un rápido contragolpe de manual de Bardhi que Luna le sirvió en bandeja al madrileño para que anotara a placer. Un tanto que reactivó al equipo y a la grada.

Empezaba otro partido, con mayor intensidad y a un ritmo superior. El Getafe trató de calmar esa euforia tras el empate con varias faltas tácticas, pero el Levante no se iba a frenar. De nuevo Morales se marchó por velocidad y fue objeto de un claro penalti que el árbitro no señaló, para indignación de la grada. El defensa trabó y golpeó en la cara al madrileño, en una acción que incluso debió ser tarjeta roja. Pero el colegiado dejó seguir, perjudicando gravemente al equipo azulgrana.El encuentro estaba mucho más abierto. Raúl paró varios remates de Jorge Molina, mientras Alegría, que ofrecía más alternativas que Nano en ataque, disparó cerca del poste. Lerma y Bardhi lideraban el juego y el Levante asedió el área de Guaita con constantes llegadas al área. Muñiz buscó más fuerza y potencia en el centro del campo con la entrada de Doukouré por Campaña en los minutos finales, cuando el Getafe perdía tiempo descaradamente al dar por bueno el empate, con la complacencia del colegiado. Ivi tuvo el gol de la victoria en el último suspiro, pero tampoco pudo ser. El equipo necesita manejar mejor esa ansiedad y volver a rentabilizar sus goles, pero ya ha frenado la caída.

1 Levante UD

Raúl, Pedro López (Bardhi, m.46), Postigo, Chema, Luna; Rober Pier, Lerma, Campaña (Doukure, m.86), Ivi, Morales y Nano (Alegría, m.53)

1 Getafe

Guaita, Damián, Djene (Bruno, m.90+), Cala, Antunes; Bergara, Arambarri (Mora, m.75), Amath (Calderón, m.86), Fajr, Portillo y Molina

ÁRBITRO:
Burgos Bengoetxea (C. Vasco). Amonestó por el Levante a Lerma, y por el Getafe a Arambarri, Portillo y Cala
iNCIDENCIAS:
Partido correspondiente a la novena jornada de la Liga, disputado en el estadio 'Ciutat de València' ante 18.064 espectadores

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