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Fútbol | Levante UD

CAÍDA LIBRE Y CON LA PEOR IMAGEN

Levante - Girona./Juan J. Monzó
Levante - Girona. / Juan J. Monzó

Un Levante sin alma pierde con claridad ante un Girona que merece golear

José Molins
JOSÉ MOLINSValencia

En caída libre. De puntos y de sensaciones. Así se encuentra el Levante, que ayer dio la peor imagen de la temporada con una clara derrota ante el Girona que pudo ser más amplia. Sólo los pésimos números de los tres equipos del descenso dan cierto desahogo a los granotas en la clasificación, pero la mala racha ha encendido ya las alarmas en Orriols. Tres puntos en seis jornadas. Y sin síntomas de recuperación. Se vieron los mismos nervios, ansiedad y falta de confianza que en los encuentros anteriores y atenazaron al grupo.

El conjunto azulgrana no se parece en nada al de las primeras jornadas, que mantenía la solidez y la firmeza de la temporada pasada. Ahora concede facilidades en su área, no sabe hacer circular el balón en el centro y carece de puntería en ataque. Combinación letal. El Levante entró muy nervioso al partido, con constantes pérdidas de balón de Lerma, Bardhi y Morales, que provocaron peligrosos contragolpes del Girona. En especial uno en el que Raúl tuvo que intervenir para salvar un gol cantado de Stuani. Entre el uruguayo y la velocidad de Portu el equipo granota sufría. El canterano del Valencia provocó una amarilla a Chema y el central manchego debió ser expulsado al derribarlo en la siguiente acción al borde del área, pero el árbitro no señaló la falta y favoreció claramente al Levante.

Los de Machín eran totalmente superiores, dominaban el centro del campo y ganaban todos los balones divididos. Se sentían muy cómodos, ya que la presión azulgrana era muy débil. De nuevo tuvo que aparecer Raúl para salvar otro gol, con un disparo de Granell después de una pérdida de Toño y Lerma. Los granotas estaban lentos, imprecisos, no les duraba la posesión más que dos o tres pases y así resultaba imposible ni siquiera acercarse al área de Bono. Unal tenía que bajar a recibir para poder entrar en juego, y cuando pudo intervenir en el área, tras una acción de Morales, no logró controlar el balón. El equipo no despertaba, sólo lo pareció con una buena jugada colectiva en la que participaron los cuatro hombres de ataque, con disparo final de Bardhi, el primero a portería.

Pero los catalanes seguían mandando. Los nervios en la defensa granota cada vez eran más patentes. Portu y Granell se deshicieron de hasta tres jugadores para disparar fuera, y Bernardo pudo marcar al cabecear una falta. El Ciutat silbaba el horroroso y temeroso juego del Levante. Lejos de ese mensaje que lanzó Muñiz el viernes pidiendo a la grada que ayude más al equipo. Pero era el equipo el que, con su actitud y falta de intensidad, provocaba esos pitos. La mejor noticia al descanso sin duda era que el equipo granota mantenía el empate.

Sólo Campaña mantenía el tipo en el centro del campo. Lerma estaba desconocido, lento y fuera de sitio, y Bardhi no acertaba ni un pase. Ha perdido la magia con la que deslumbró en las primeras jornadas. Tampoco aportaba Jason, sin su velocidad y verticalidad habituales, se notaba que acaba de salir de una lesión. Incluso le costaba ayudar a Pedro López en defensa, algo que nunca suele escatimar. Solamente alguna carrera de Morales por la izquierda llevaba algo de peligro, mientras que Unal intentaba asociarse con buenos detalles, pero siempre lejos del área. Precisamente para cambiarle la cara al equipo Muñiz retiró a Jason, muy perdido, y puso a Ivi para aportar más chispa en ataque.

Ese movimiento animó a los granotas. Precisamente Morales obligó a Bono a estirarse para despejar su remate, tras un buen pase de Bardhi. El duelo se había igualado pero el Girona seguía creando peligro con cada acción de Portu, imparable para Chema. Su jugada la finalizó Stuani pero de nuevo Raúl volvió a detener el disparo. Aunque el meta vasco ya no pudo con un tremendo latigazo de Borja García que entró tras dar en el larguero. Un gol que hacía justicia a lo visto en la primera parte pero que llegaba justo en el momento que el Levante empezaba a crecer. El tanto afectó a los azulgranas, que no eran capaces de encontrar la manera de romper el orden defensivo del Girona, más replegado con el marcador a favor.

El equipo intentaba entrar por ambas bandas pero los ataques eran previsibles y fáciles para la defensa. Muñiz retiró a Bardhi, muy apagado, y colocó a Boateng como pareja de Unal, cambiando el sistema a un 4-4-2 para buscar el empate. El ghanés salió con ganas y remató de cabeza a las manos de Bono nada más entrar, después de provocar la amarilla de Pere Pons. Su presión alta provocó algún robo de balón y permitió al equipo adelantar metros, pero los ataques seguían siendo previsibles, con centros laterales. El portero del Girona vivía muy tranquilo.

El Levante era la viva imagen de la impotencia. Se le esfumaban los minutos y no era capaz de crear ni siquiera ocasiones de verdadero peligro. Pero sí lo hacía el Girona. De nuevo a la contra el equipo de Machín resultó letal. Portu sirvió a Pere Pons, que entró con facilidad en el área tras el hueco que había dejado Toño en la banda y regaló el gol a Stuani, que sentenció el encuentro. Un tanto que finiquitaba un duelo en el que salieron a relucir de forma dramática todas las carencias del equipo de Muñiz. Nervioso en defensa, con poca circulación del balón e incapaz de crear peligro en ataque. Una combinación fatal que ha provocado que el conjunto granota se esté desplomando jornada a jornada en la clasificación. Sólo cuando ya estaba todo vendido y la mayoría de aficionados se habían marchado, Ivi puso el primer buen centro a Unal y el turco marcó con un poderoso remate de cabeza. Pero ya no había tiempo. Los tres puntos habían volado de Orriols con la peor imagen de la temporada.

1 Levante UD

Raúl, Pedro López (Samuel, m.83), Chema, Postigo, Toño; Lerma, Campaña, Bardhi (Boateng, m.66); Jason (Ivi, m.46), Morales y Enes Ünal

2 Girona FC

Bono, Maffeo, Muniesa, Bernardo, Juanpe, Aday Benítez, Granell, Pons, Portu (Douglas Luiz, m.89), Borja García (Timor, m.68) y Stuani

ÁRBITRO:
Munuera Montero (Comité Andaluz). Amonestó por el Levante a Chema y Postigo y por el Girona a Juanpe, Pons y Maffeo
INCIDENCIAS:
Partido correspondiente a la undécima jornada de LaLiga disputado en el estadio Ciutat de València ante 18.324 espectadores

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