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El legionario Paco López

Los jugadores del Levante calientan para el último entrenamiento, el realizado ayer en el Ciutat, antes de viajar a Girona. /  LEVANTE UD
Los jugadores del Levante calientan para el último entrenamiento, el realizado ayer en el Ciutat, antes de viajar a Girona. / LEVANTE UD

El entrenador de Silla prescinde de Pazzini y recluta a Sadiku para el partido de hoy en Montilivi, donde también regresa Postigo El técnico aísla al equipo de Girona y de la proximidad de la final ante Las Palmas

MOISÉS RODRÍGUEZ

girona. Paco López no quiere que Girona altere su plan. La ciudad vivió ayer su día grande de Semana Santa. Como en otros puntos de Cataluña, la Desfilada de Manaies es una de las particularidades de la festividad religiosa en la localidad. Se trata de una procesión de los legionarios que custodiaron la tumba de Jesucristo y que se celebra antes de la del Santo Entierro. El entrenador del Levante no echó mano de soldados para mantener a su equipo alejado de cualquier celebración y concentrado en el partido de este mediodía en Montilivi.

El entrenador de Silla ha sido el custodio de su propia plantilla al elegir el cuartel general. Paco López acantonó sus huestes en un hotel con campo de golf cercano al aeropuerto donde aterrizó la expedición del equipo pero suficientemente alejado de actos festivos que puedan alterar el clima de trabajo de un equipo profesional. «Siempre hay matices a los que tienes que adaptarte y más en el caso del Girona, pero intentaremos cambiar lo menos posible. Trataremos de mantener nuestras señas de identidad», indicó el técnico en la comparecencia previa al encuentro de hoy.

Más allá del análisis táctico, Paco López puso en valor el estado de gracia en que vive el Girona de Pablo Machín. «Juegan sin presión y se atreven a hacer cosas. Eso es lo que muchas veces influye que el futbolista dé más rendimiento. Hemos trabajado para combatir eso y contrarrestar su sistema defensivo», indicó. El cambio en el banquillo y los dos resultados ante Getafe y Eibar han permitido que el Levante no llegue hoy a Montilivi en un estado opuesto. Sí es cierto que mientras los locales sueñan con Europa, los granotas pelean por distanciarse definitivamente de Las Palmas, Deportivo y Málaga en la lucha por la salvación.

El Levante vuelve a iniciar jornada y lo hace con seis puntos de renta con el descenso. Una victoria esta mañana elevaría la presión, como ya sucedió antes del parón, para canarios y gallegos, dando casi por hecho el descenso de los andaluces. Mantener la renta esta jornada se presenta vital, teniendo en cuenta que la próxima semana visita Orriols el equipo de Jémez para un partido que se presenta como una final. «Lo que ha pasado o lo que pueda pasar no debe importarnos. Nos tenemos que centrar en hacer el mejor trabajo posible contra el Girona. Son tres puntos que nos ayudarán a seguir mirando hacia el objetivo», indicó Paco López. «No me preocupa ahora mismo el calendario que nos pueda quedar», incidió el técnico, tratando de centrar a sus futbolistas en el partido de hoy.

En la guarnición granota que viajó ayer no estaba Pazzini, descartado por Paco López para reclutar a Sadiku. El entrenador también da una nueva oportunidad a Jason y la buena noticia es l entrada en la lista de 18 de Postigo tras un mes lesionado. Por contra, quien se queda en la enfermería es Lukic.

En el Girona es baja el delantero Michael Olunga, mientras el guardameta Bono sí que llega al encuentro de hoy. «Nos vamos a encontrar con un rival que tiene mucha más confianza y que, ahora, sabe mostrar mejor las virtudes de sus futbolistas», avisó Pablo Machín, quien admite que ahora el reto es meter al Girona en Europa. Para ello cuenta con Stuani, que goleó en Orriols y hoy es la gran amenaza.

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