Las Provincias

Jefferson Lerma, futbolista del Levante UD: «En algún momento se me ha hecho duro estar sentado»

Jefferson Lerma, en uno de los campos de Buñol. :: damián torres
Jefferson Lerma, en uno de los campos de Buñol. :: damián torres
  • «Me quedé en un mal momento y espero el día del ascenso», afirma el colombiano, que quiere jugar más: «Si no es aquí, debe ser en otro lado»

  • Jefferson Lerma Futbolista del Levante

Jefferson Lerma fue una de las escasísimas alegrías de la pasada temporada. De ahí que, en verano, el Levante le catalogara como uno de los puntales del nuevo proyecto. El club no se planteaba su traspaso salvo que recibiera una oferta desorbitada. Continuó en el equipo, pero no está desempeñando el rol que preveía. Se ha convertido en el futbolista número 12 dentro del esquema de Muñiz. Una circunstancia que le impide disfrutar plenamente de una campaña antológica.

-Nueve triunfos en los últimos diez partidos. ¿Este equipo está listo para romper todos los récords?

-Hay un buen grupo en lo personal y en lo futbolístico. Estamos haciendo un buen trabajo y nos lo merecemos. Cada jugador que entra al terreno de juego da lo mejor. Estamos con mucha confianza y eso nos ha llevado al éxito. También la unión del vestuario.

-¿No hay euforia en el vestuario?

-Hay muy buenas sensaciones, pero seguimos trabajando para sacar resultados y esperar el día del ascenso si lo conseguimos. Partido a partido. Es un campeonato muy largo.

-¿Cuál es la clave?

-El grupo está unido. Cuando se gana, siempre hay felicidad. Pero si hay algo en este grupo es que ha sido muy fuerte cuando hemos tenido una mala racha. Eso es lo que nos ha llevado a conseguir el éxito. Hemos tenido la fuerza y la valentía para salir de ese bache. El grupo no cae cuando pasamos por esos malos momentos.

-¿El peor enemigo del Levante puede ser el exceso de confianza?

-Creo que sí. Confianza tenemos mucha, pero no nos podemos confiar. Hay que seguir trabajando muy fuerte y afrontar los partidos con mucha responsabilidad a pesar de que tenemos una distancia muy grande.

-¿A lo largo de su carrera ha vivido un ascenso?

-Nunca he tenido esa sensación. El ascenso, tener al Levante donde se merece estar, sería la mayor bendición de mi carrera.

-¿Ha prometido alguna celebración especial si lo logra?

-Volverme a pintar el pelo.

-Ante el Córdoba, se le vio con el pelo y la perilla rubios, pero ha durado poco su atrevida imagen.

-No fue nada especial. Un momento de emoción y me dio por cambiar de look. Me aburrí rápido.

-En lo que va de temporada, es el futbolista que más veces ha entrado como suplente. Un total de 12. ¿Cómo se toma ese hecho?

-No sé. A pesar de todo, de ser el número 12, quisiera jugar más. Por algún motivo no puedo, entonces toca seguir trabajando y esperar que pueda pasar.

-¿Pensaba que iba a tener más protagonismo tras su ilusionante estreno en Primera División?

-Claro, quería jugar mucho más. En algún momento se me ha hecho duro estar sentado, porque siempre había sido titular. Pero son cosas que uno tiene que afrontar. Hay que seguir hacia delante.

-¿Por qué le está costando hacerse un hueco en el once titular?

-Hay muy buena competencia, pero no sé qué puede pasar. Estaré haciendo las cosas mal o no me he acoplado al modelo de juego del míster.

-¿Muñiz le ha comentado algo?

-No, la verdad es que no. Nada del otro mundo.

-Ya suma dos goles. Más que el curso pasado.

-Creo que debería tener más en este campeonato por las opciones que he tenido y no he podido concretar.

-¿Tuvo posibilidades de salir en el mercado de invierno?

-No. Estuve tranquilo y no pensé en opciones. Sólo en trabajar. Estoy esperando a ver qué va a pasar.

-El pasado verano sí que manejó el interés de algunos clubes, como el Sporting de Lisboa.

-Eso dicen. Eso es lo de menos. Lo importante es que estoy aquí. Me quedé en un mal momento que habíamos pasado en Primera y Dios quiera que pueda conseguir el ascenso y devolver al Levante donde se merece estar.

-¿No se le pasó por la cabeza presionar para marcharse traspasado?

-Nunca planteamos irme. Si me iba de buena forma, espectacular. Pero nunca pensé en abandonar el club. El presidente manifestó a mi representante que quería contar conmigo para Segunda División. Entonces estuvimos tranquilos en ese aspecto. Si llegaba la oferta que tenía que llegar, ya se sentarían el club y mi representante. Pero no fue así y me he quedado.

-Vive su segunda temporada en el fútbol español. ¿Puede llegar a resultar beneficioso curtirse en la categoría de plata?

-Todos los jugadores quieren estar en Primera. Pero también es una buena experiencia pasar por Segunda, algo que nunca había hecho en mi carrera. Sólo he tenido dos clubes como profesional, el Atlético Huila y el Levante. Ambos estaban en Primera. Este año ha llegado y he estado contento en el club.

-¿Cómo se siente en Valencia

-Muy bien. Feliz. Me siento en casa. A mi esposa le gusta mucho.

-¿Su idea es continuar en el Levante la próxima temporada?

-No sé qué puede pasar de aquí a final de temporada, pero querría jugar más. Y si no es aquí, debe ser en otro lado.

-¿La mayor parte de la actual plantilla serviría para dar la cara en la máxima categoría?

-Eso ya lo decide el míster. No me meto en eso. Hay muy buenos jugadores, pero mi palabra no influye para nada. Eso ya lo decide el míster en caso de que estemos en Primera.

-¿Pensaba que al equipo le iba a costar más adaptarse a Segunda después de seis años en la élite?

-Siempre pensé que íbamos a hacer un buen papel. Hay muchos jugadores que ya conocían la categoría y ese es uno de los aspectos que nos ha ayudado a adaptarnos muy rápido.

-¿Qué cree que falló el año pasado? Futbolistas como Feddal, Camarasa y Deyverson son piezas importantes del Alavés, equipo revelación de Primera y finalista de Copa.

-Son cosas del fútbol. A pesar de ese año tan malo, teníamos buenos jugadores y buenas personas, pero a veces todo no es color de rosa. Gracias a Dios, en este momento estamos muy bien y se nota diferencia. Como todo marcha bien, pueden decir que no había un buen vestuario. Pero cuando llegué había buenos compañeros y los que llegaron en el mercado de invierno, igual. No sé en qué fallamos. No lo tengo claro. Pero eso es historia y ahora tenemos que vivir este momento de felicidad.

-¿Entonces no piensa que el grupo careciera de la solidez necesaria?

-No creo que hubiese un mal vestuario. Si fallamos, fue en lo futbolístico. En la unión, no creo.

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