Iván López, futbolista del Levante: «Tengo ganas de demostrar que he dejado atrás las lesiones y hay Iván para rato»

Iván, con el brazalete en pretemporada. / jorge ramírez/levante ud

«He estado expectante porque no sabía si Tito, Carmelo y el míster iban a querer contar conmigo, pero los veo contentos con mi rendimiento»

ALBERTO MARTÍNEZ VALENCIA.

Iván López quiere volver a disfrutar del fútbol. Y se siente plenamente capacitado para retomar la línea ascendente que estuvo dibujando hasta finales de 2015, cuando los problemas físicos comenzaron a dejarle fuera de juego. Las molestias en la rodilla derecha han quedado atrás. Sabía que su trabajo durante esta pretemporada iba a resultar clave para ocupar un sitio en el proyecto de Primera División y, de momento, se ha ganado la confianza de directivos y técnicos granotas. No quiere moverse de Orriols.

-Dentro de sólo dos semanas arranca la Liga. ¿Cómo ve al grupo?

-En una pretemporada que está siendo dura por el calor, vamos cargando las piernas de minutos para llegar lo mejor posible a la Liga. Veo bien al grupo. Más o menos es el mismo bloque que el año pasado. Los fichajes se están acoplando perfectamente y estamos haciendo un grupo sólido y con buen compañerismo.

Plantilla para Primera: «Hay que hacer un bloque para sufrir en el campo. Este año no será tan bonito como el pasado»

-Todavía quedan varias caras nuevas por aparecer.

-Teniendo el bloque que tenemos, aunque lleguen caras nuevas, se adaptarán al grupo que hay. Lo importante es el vestuario y hacer un buen bloque para luego sufrir dentro del campo, porque este año no será tan bonito como el pasado.

-Insiste en el valor del vestuario.

-El Levante siempre ha tenido muy buen vestuario y eso hay que tenerlo en cuenta, porque se nota mucho a la hora jugar y tener esa confianza y ese compromiso con tus compañeros. Debes dar el callo por él y por ti.

-¿Qué se puede esperar del Levante esta temporada?

-Lo mismo que el año pasado, que es muchísima ilusión y muchísimas ganas de trabajar. Los once que salgamos vamos a ser once tíos que nos vamos a dejar todo en el campo para conseguir los tres puntos.

-¿La filosofía de juego puede variar teniendo cuenta que el equipo debe adaptarse a la máxima categoría?

-En cuanto a estilo y filosofía, vamos a intentar hacer lo mismo. Cuando tengamos el balón, cuidarlo e intentar hacer ocasiones, pero los equipos que vamos a tener enfrente van a saber mover el balón. Van a ser partidos mucho más confrontados porque tanto nosotros como el rival vamos a querer llevar la batuta del partido.

-Las lesiones le han privado de protagonismo durante las dos últimas temporadas. ¿Va a continuar en el Levante con total seguridad?

-El año pasado fue un poco complicado porque empecé teniendo problemas de rodilla, pero se ha solucionado todo y estoy muy contento de seguir en el Levante. Tengo muchas ganas de demostrar que, por culpa de las lesiones, no he podido continuar mi trayectoria, pero que ya las he dejado atrás y que aquí hay Iván López para rato.

Entrar en la lista de capitanes: «Me gustaría. El año pasado, cada vez que me tocaba llevar el brazalete, me sentía orgulloso»

-¿Entonces va a continuar?

-En principio, sí. Salvo que haya un contratiempo de última de hora, yo creo que sí.

-¿Han surgido alternativas en el mercado?

-Estoy muy ilusionado con este proyecto y no he querido escuchar nada de fuera. Simplemente he estado un poco expectante porque los dos últimos años he tenido lesiones y no sabía muy bien si Tito, Carmelo -director deportivo y secretario técnico del Levante, respectivamente- y el míster iban a querer contar conmigo, pero viendo que quizás sí, yo creo que estando en casa, jugando en Primera y con este proyecto ilusionante, no tengo otra cosa donde mirar.

-¿Tito y Muñiz ya han hablado con usted sobre su situación?

-Los veo contentos con el rendimiento que estoy teniendo hasta ahora y yo creo que eso es más que suficiente. La cuestión es currar y devolver la confianza que me han dado desde que llegaron aquí.

-¿Qué se le pasaba por la cabeza en las dos últimas campañas?

-No han sido gratas. Han sido dos años bastante complicados porque, por unas cosas u otras, no he podido jugar. El año que me lesioné de la clavícula y la rodilla, me tocó pasar dos veces por el quirófano. Eso no le gusta a ningún jugador, aunque son cosas que pasan. Pero el año pasado fue más complicado porque me dolía la rodilla y se suponía que tenía que estar bien. Hasta que fuimos a Barcelona no se solucionó. Una vez se ha solucionado, las sensaciones son muy buenas y me estoy volviendo a encontrar muy bien. Me estoy poniendo físicamente a tono para Primera.

-¿Aún no se ha visto al mejor Iván?

-Me gustaría decir que no y explotar otra vez este año. Ya exploté en Primera con Lucas Alcaraz, pero me gustaría mostrar una Iván mucho mejor y más maduro tanto física como mentalmente. Ya está bien de las lesiones. Ya me han tocado lesiones para toda la vida y ahora quiero intentar disfrutar un poco de ser futbolista. Por unas cosas u otras, he visto la cara mala estos dos años.

Hizo la pretemporada de 2010: «El vestuario era muy bueno. Siempre estábamos de bromas y me recuerda al de ahora»

-Está a punto de cumplir 24 años, aunque se alza, junto a Pedro López, como el jugador más antiguo del equipo. Debutó con la primera plantilla el 13 de diciembre de 2011. ¿Cuál es su rol en el vestuario?

-Lo que intento es inculcar los valores del club a la gente nueva y que se sientan a gusto tanto en el equipo como en la ciudad.

-Rubén García se ha marchado cedido y Verza tiene la puerta de salida abierta. ¿Va a convertirse en uno de los cuatro capitanes?

-Me gustaría. El año pasado, cada vez que por circunstancias me tocaba llevar el brazalete, me sentía orgulloso porque es el club que me lo ha dado todo, el club que siento y el club de mi vida.

-Llegó al Levante siendo cadete y, con 16 años, realizó la pretemporada con el primer equipo. Fue en el verano de 2010, justo después del ascenso. ¿Cómo lo recuerda?

-Queda un poco lejos, pero hay algunas cosas que no se olvidan, como el buen ambiente que había. No se me van a olvidar nunca las triples sesiones -ríe-. Era mi primer contacto con un equipo profesional. Estaba muy contento porque me llamaron para hacer una concentración en Benasque que al final se alargó un poquito más. Me dieron la oportunidad y recuerdo que el vestuario era muy bueno. Siempre estábamos de bromas y me recuerda mucho al que hay hoy en día.

-¿Qué se le quedó grabado?

-Yo era juvenil. Y llegó el momento en que me tuvieron que decir que volviera con el juvenil o el filial. Es lo normal. Lo que más recuerdo es que, cuando cogí las botas y me fui, vino Juanfran y me dijo: «Sigue así, no cambies».

-¿Hubo alguna anécdota?

-La última noche, estábamos Higón, Mono y yo en la habitación y esperábamos que nos hicieran algo. Pusimos el sofá y los muebles en la puerta para que no pasaran, pero había otra puerta que daba a la habitación de Juanfran y otros más. Entonces entraron y nos tiraron cubos de agua. Imagina cómo se quedó la habitación.

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