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Levante UD | «Falta igualdad en el fútbol femenino. Aún no está profesionalizado»

Maider Castillo, en la grada del Ciutat de València/Jesús Signes
Maider Castillo, en la grada del Ciutat de València / Jesús Signes

«El primer equipo va a trabajar en Buñol y eso va a dar un salto de calidad porque las instalaciones son mucho mejores», explica la guipuzcoana

Alberto Martínez de la Calle
ALBERTO MARTÍNEZ DE LA CALLEValencia

El fútbol femenino se encuentra en plena efervescencia en España, algo que está despertando nuevas necesidades en los clubes. Con el objetivo de fortalecer su estructura, el Levante UD ha decidido volcar más responsabilidades sobre una de las personas que mejor conoce la idiosincrasia de Orriols y los entresijos de este deporte: Maider Castillo. La guipuzcoana, quien defendió la camiseta azulgrana durante 14 temporadas, se alza como la gran apuesta del club. Ha ganado autoridad y se ha convertido en la coordinadora de toda la sección. Un sustento para la directora deportiva, Rosa Castillo, y el secretario técnico, Voro Ortiz. La vasca, un estandarte granota, da otro paso adelante.

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-En 2015, cuando colgó las botas, pasó a ejercer como entrenadora del Levante Femenino B y coordinadora de metodología de la escuela. ¿Cómo se está adaptando a su nuevo puesto?

-Es diferente. La coordinación de metodología sí que tiene algo de trabajo de despacho, pero luego es mucho a pie de campo. Es diferente, pero es cuestión de adaptarte. Estuve jugando 14 años y, por ley de vida, me tocó colgar las botas y te vas adaptando al nuevo rol poco a poco. El fútbol es lo que más me gusta, es mi pasión, y aceptas que las etapas finalizan. Para mí, lo más importante es seguir vinculada al Levante. Llevo mucho tiempo aquí y mi corazón es granota. Estoy contenta de seguir en el club y seguir haciendo que la sección femenina crezca.

-¿En qué va a consistir exactamente su nueva función?

-Ahora mismo, el club ha puesto todos los departamentos a nuestra disposición. Tengo que saber las funciones que tiene cada uno, reestructurar un poco el organigrama y repartir funciones y responsabilidades. Estamos en ello. El fútbol femenino está creciendo y la carga de trabajo que necesita el primer equipo y la escuela es mayor. Cada vez hay más licencias y niñas que quieren jugar. La Liga pide que todos los clubes tengan una estructura de trabajo y nosotros estamos en ello.

-Toma el cargo justo después de haber ganado el título de Segunda División con el filial.

-Sí. Estoy muy contenta con el equipo de trabajo y las jugadoras. Hemos sido capaces de que ellas crean en el trabajo que hacíamos día a día y de estar unidas. Con la tontería de no perder y no perder, nos plantamos en la última jornada con posibilidades y se alinearon los astros. Perdió el Valencia, ganamos nosotras e hicimos historia. Soy una persona bastante ambiciosa y nos planteamos el objetivo de mejorar lo del año anterior, que fue un quinto puesto. Y salió bien.

-¿Echará de menos estar en el césped?

-Seguro que sí lo echo de menos. Pero también pensaba que iba a echarlo más de menos cuando dejé de jugar. Al final tampoco tienes mucho tiempo para pensar. Si hago algo, me gusta hacerlo bien. Entonces dedicas mucho tiempo. En ese cambio de rol, lo que más echaba de menos era competir cuando iba a ver los partidos.

-Su nombre sonó como la principal opción para el banquillo del primer equipo femenino si el club prescindía de Andrés Tudela.

-Pero hace tiempo que se anunció que Andrés Tudela renovaba dos años. Si Tudela renueva dos años, es porque se confía en él. Esos rumores, que fueron posteriores, no tenían mucho sentido. Es algo que nunca me ha quitado el sueño.

-Hay muy pocos banquillos de Primera ocupados por mujeres.

-Había una en el Albacete que no continúa -Milagros Martínez-. El Rayo tuvo a Laura Torvisco, pero ya no. Cada vez hay más jugadoras que se dedican a sacarse el título y en ese sentido estamos creciendo. Pero ya no es cuestión de que sea mujer u hombre, sino de que esté cualificada, que tenga sus titulaciones y que esté preparada para dar el salto. Cada vez hay más jugadoras que se sacan la titulación y ojalá en un futuro en los banquillos de la Liga Iberdrola se vea mujeres. Mujeres y que hayan sido futbolistas. Es muy importante el hecho de haber pisado un vestuario para poder dirigir un equipo. Empatizas mucho más.

-¿Cómo está viendo la evolución del fútbol femenino?

-En estos cinco años ha avanzado mucho, sobre todo en el último con la inclusión de Iberdrola. Se ha dado un paso muy grande. Antes dabas un pasito hacia delante y medio hacia atrás. Ahora, con esta apuesta, se nos ve más. Ahora, lo más importante es que esto va a tener continuidad y va a ir creciendo.

-Usted ganó dos Liga y cuatro Copas de la Reina con el Levante. Pudo vivir la época dorada del equipo.

-He vivido de todo, época dorada, época de transición... Pero lo más importante es que de todas las temporadas aprendes algo. Lo complicado te hacer crecer y madurar más.

-Hubo una década de dominio absoluto.

-El Levante es pionero. Fue el primer equipo que metió dentro de su estructura la sección femenina y apostó por fichar y profesionalizar. Era el único que invertía dinero. Hasta que el resto de equipos igualaron un poco, hubo un dominio absoluto del Levante. Poco apoco se ha ido igualando y cada vez es más complicado.

-¿Se ha perdido ese lugar de clara supremacía?

-Sí, porque se está igualando todo a nivel de estructura y trabajo. Pero al final, que el resto llegue a tu nivel, hace que el fútbol femenino esté llegando a esa profesionalización. Y el Levante tiene que estar orgulloso porque ha sido pionero en ello. El Levante sigue apostando por el femenino y está trabajando para que siga creciendo. Este año hemos quedado quintas y seguimos una buena línea de trabajo.

-Pero hay un abismo entre el fútbol femenino y el masculino.

-Acercarlo es imposible porque me parece desorbitado lo que se mueve en el fútbol masculino. Pero sí que falta igualdad dentro del fútbol femenino, porque hay mucha diferencia entre los seis primeros clasificados y los últimos en cuanto a presupuesto. Y dentro de una plantilla hay mucha diferencia entre unas jugadoras y otras. Entonces todavía no puedes decir que está profesionalizado. Ahí queda todavía mucho trabajo.

-¿Se va aumentar el presupuesto para la próxima temporada?

-Ahora mismo, lo único que puedo decir es que la idea es seguir trabajando para hacer que crezca la sección. A nivel de presupuesto, ha crecido, evidentemente. La Liga está requiriendo eso.

-¿Confía en que el primer equipo vuelva a levantar títulos a corto plazo?

-Es cuestión de ponerte objetivos. Primero viene el 1, luego el 2 y después el 3. Este año hemos quedado quintas y el objetivo que nos tenemos que poner es el año que viene quedar cuartas o incluso terceras. ¿Como nos ha pasado en el filial, si estás en esas posiciones, por qué el objetivo no puede ser ponérselo complicado al Barça o al Atlético hasta la última jornada? Nunca se sabe.

-Su padre, Jesús María Castillo, fue futbolista y jugó en el Eibar. ¿Cómo vivió él la travesía de su hija para abrirse camino en este mundo?

-He tenido la suerte de que mis padres siempre me han apoyado. Nunca he tenido ningún problema. He tenido compañeras que sí han tenido complicaciones para poder jugar, sobre todo en los inicios. Mis padres, después de tantos años jugando a nivel profesional y en la selección, están orgullosos. Mi padre sigue estando ahí y ayudándome en el día a día. Me da consejos. Sabe mejor que yo los resultados y los goles.

-Hasta ahora ejercía de coordinadora de metodología de la escuela. ¿Satisfecha de los buenos resultados de las categorías inferiores?

-Nuestro trabajo es formar, no nos ponemos objetivos deportivos, sino de formación. Este año estamos súper contentas porque el club te abre todas las puertas y todos sus departamentos. Esto está cambiando en todos los sentidos. La estructura del femenino no está apartada de la estructura del masculino, sino que está integrada. Tenemos que ser realistas y el fútbol masculino está mucho más evolucionado que el femenino. Hemos trabajado codo con codo y nos han ayudado en todo. Más que por los títulos, estamos contentos por ver la progresión de las niñas.

-¿Cuál es el sello que ha tratado de poner en la escuela?

-Trabajamos todo a nivel de conceptos tácticos y nos está yendo muy bien. Siendo yo jugadora, subían niñas y había muchas que técnica y físicamente estaban muy bien preparadas, pero a lo mejor nos faltaban esos conceptos tácticos.

-Hace unos días Pepe Pla se marchó dolido por su desvinculación. Dijo: «Esto es la guinda a una gestión nefasta». El valenciano, quien entrenaba al Levante Femenino C, se había proclamado campeón de la Liga Autonómica. ¿Qué ocurrió?

-Son cosas en las que no entro. Yo estaba en otras funciones y no me compete.

-En el tramo final de la pasada temporada, se produjo una reunión entre las capitanas del primer equipo y el presidente del club, Quico Catalán. Ellas trasladaron su malestar por el funcionamiento de algunas áreas y la falta de sintonía con Andrés Tudela. ¿Su ascenso está relacionado con ello?

-No tiene nada que ver. Mi puesto no viene dado por esa reunión ni por esas quejas. Viene bastante antes. Yo tenía contrato hasta el 30 de junio. Tenía una oferta de fuera, hablé con Quico hace tres meses y llegamos a un acuerdo para el nuevo cargo. Se hace oficial posteriormente, pero no es por ese asunto. Es algo anterior.

-¿Pero llega con la misión de reconducir esa situación?

-No. Entre todos tenemos que trabajar en equipo y seguir haciendo que el fútbol femenino crezca. Hay que intentar ayudar a todas las niñas de la escuela y a todos los que componen el primer equipo, ponérselo a todos lo más fácil posible y trabajar con la mayor ambición.

-¿La continuidad de Tudela ha desencadenado la salida de algunas jugadoras?

-No lo sé. Yo sólo puedo decir que, si Andrés Tudela está ahí, es porque se confía en él. Cada vez que acaba una temporada en el fútbol femenino, es momento de toma de decisiones tanto por parte de las jugadoras como por parte del club. La mayoría tiene contrato de un año. Las decisiones que toma el club son deportivas. De lo demás no puedo opinar.

-¿Molesta que el Valencia haya pescado en Orriols fichando a Andrea Esteban y Noelia Bermúdez?

-El fútbol femenino se está profesionalizando cada vez más y estas cosas van a ser cada vez más normales. Pero también creo que, si el Valencia se fija en jugadoras tuyas, será porque estás trabajando bien o estás captando bien. ¿Si sienta bien o no? A cada uno le sentará de diferente manera.

-¿Su idea es que el primer equipo siga entrenando en el Polideportivo Municipal de Nazaret o se instale en la ciudad deportiva de Buñol?

-La escuela va a seguir trabajando en Nazaret y el primer equipo trabajará en Buñol, que al final es la ciudad deportiva del club. Yo creo que, hoy en día, no se tiene en la sección femenina el hábito de ir a Buñol, cosa que sí tiene la sección masculina. Que el primer equipo femenino entrene allí va dar un salto de calidad porque las instalaciones son mucho mejores y vamos a tener todo a nuestra disposición. Tienes un gimnasio acondicionado. En ese sentido, vamos a mejorar. Se coordinará para trabajar en césped artificial y, cuando se pueda, en natural. En Nazaret a veces hay que compartir el campo.

-¿Se va a abrir las puertas del Ciutat de València para más partidos?

-Este año hemos sido capaces de abrir el estadio en el derbi y creo que la gente que vino sobrepasó las expectativas. Esta temporada, en vez de un partido, seguro que son más.

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