Levante UD

El peor Levante puede caer hoy en descenso (2-1)

Rodrigo Hernandez y Jefferson Lerma disputan un balón./AFP
Rodrigo Hernandez y Jefferson Lerma disputan un balón. / AFP

El equipo se ve superado por el Villarreal y es de nuevo inoperante de cara a gol

Moisés Rodríguez Plaza
MOISÉS RODRÍGUEZ PLAZAValencia

Roger está de vuelta. Esa es la buena noticia. La mala, aparte de que el fichaje del delantero sigue sin concretarse, que el Levante tuvo suerte en un partido en el que no era necesario. Porque con mala fortuna, el equipo se lleva ayer más goles del Estadio de la Cerámica. El conjunto granota se vio claramente superado por un rival que se topó tres veces con los palos y que no necesitó pisar a fondo el acelerador. Sólo un cuarto de hora previo al descanso y el esperanzador regreso del Pistolero con gol anecdótico incluido deben servir como argumentos a favor de cara al ya sí trascendental encuentro del sábado en Riazor. Y es que el cuadro granota puede entrar hoy en descenso por primera vez en la temporada: para ello debería puntuar el Alavés en casa ante el Leganés y, más complicado, que el Deportivo venza al Real Madrid en el Bernabéu.

Muñiz apostó de inicio por esperar atrás y aprovechar la velocidad por banda. El preparador azulgrana apuntaló el centro del campo con Lukic sacrificando a Campaña, futbolista imprescindible hasta hace nada para el asturiano pero que empieza a tambalearse del once tipo. El planteamiento no le salió bien al técnico levantinista. El plan de contener al Villarreal y aprovechar los espacios que dejase atrás duró poco más de veinte minutos, pero pudo saltar por los aires en once. Ese fue el tiempo que tardó el equipo de Calleja en generar una ocasión clarísima, el remate de Rodri a la salida de un córner que se marchó fuera con Oier batido.

Hasta que se puso por delante, el conjunto de la Plana dio una lección de fútbol ofensivo, imprimiendo velocidad al balón y tratando de profundizar por bandas. Pero al final el valor añadido lo dio el Samu que no desechó el Villarreal. Dos latigazos de Castillejo castigaron al Levante. Su primer acelerón acabó en la cepa del poste y el segundo desarboló la zaga granota. Ante la salida demasiado a la desesperada de Oier, el malagueño se fue al suelo en cuanto notó el guante del portero en su bota. Trigueros ejecutó el penalti.

2 Villarreal CF

Asenjo, Mario, Álvaro, Bonera, Jaume Costa, Castillejo (Rubén Martínez, m.75), Fornals (Ramiro Guerra, m.86), Rodri, Trigueros, Cheryshev (Raba, m.65) y Ünal

1 Levante UD

Oier, Coke, Róber, Postigo, Luna, Lerma, Lukic (Ivi, m.53), Doukouré (Campaña, m.76), Jason (Roger, m.64), Morales y Boateng

GOLES:
1-0, m.26: Trigueros, de penalti. 2-0, m.50: Cheryshev. 2-1, m.93: Roger, de penalti
Árbitro:
González González (comité castellano-leonés). Amonestó por el Villarreal a Jaume Costa y Álvaro, y por el Levante a Lukic y Postigo
INCIDENCIAS:
partido disputado en el estadio La Cerámica ante 17.000 espectadores

Otra de las cosas que debe hacerse ver el Levante es que sólo mira la portería rival de reojo mientras no va perdiendo. Tras el 1-0, el equipo de Muñiz completó un cuarto de hora realmente bueno ofensivamente. Puso intensidad y explotó las bandas. Se vieron los primeros destellos de Morales y se percibió una esperanzadora sintonía entre Jason y Coke por la derecha.

El problema es el de toda la primera vuelta: que el Levante no tiene delantero centro. Y los propios jugadores lo saben. No esperan encontrar a Boateng en línea de remate. Le sucedió a Jason y le volvió a ocurrir a Morales. En dos situaciones avanzaron con espacio mirando al área, buscando un compañero y, cuando no tenían ya más remedio que trazar un pase, eligieron mal. Para postre, el madrileño inexplicablemente metió la mano en una acción en la que podía rematar en posición franca ante Asenjo.

Lo de la primera parte pudo ser aún peor. Pudo darse hasta la situación de que Enes Ünal le marcase al Levante. Su disparo mordido al golpear en uno de los centrales se encontró por partida doble con los postes y el remate a bocajarro de Cheryshev lo sacó Oier, en la que fue la mejor intervención del meta.La segunda parte fue la antítesis de lo planeado por Muñiz. Ya avisó Calleja en la previa de que el peligro del Levante para el Villarreal era que pasaran los minutos con 0-0. Pero con el resultado a su favor, la maquinaria amarilla más que un submarino, fue un portaaviones que desplegó a sus cazas.

El más letal, Samu Castillejo, que nada más regresar de los vestuarios volvió a toparse con el palo. En la siguiente acción llegaría el gol de Cheryshev para penalizar una pérdida de balón en la salida desde atrás. Lo cierto es que la acción tradujo al resultado lo que se había visto hasta entonces: superioridad amarilla con la excepción del cuarto de hora previo al intermedio.

A partir de entonces, Muñiz utilizó el encuentro como un banco de pruebas. Primero volvió a ensayar con Morales como enganche del delantero, con libertad por el centro al colocar a Ivi en la banda. Eso duró hasta que sustituyó a Jason, de más a menos, para que se produjera el único momento esperado ya por el levantinismo: la vuelta de Roger.

Al delantero se le puede exigir bien poco por ahora. Fue más que evidente la lógica falta de ritmo de competición. Tardó más de diez minutos en internarse con cierto peligro en el área del Villarreal, pero derrochó el desparpajo y el esfuerzo con el que se ganó la temporada pasada el cariño de Orriols.

A Muñiz le quedaba una sola pieza más. Campaña, uno de los futbolistas básicos en su esquema de la temporada del ascenso pero que no acaba de afianzarse en Primera. Cuando ingresó en el terreno de juego, el encuentro estaba finiquitado. El Villarreal esperaba atrás, tratando de salir a la contra pero sin esforzarse demasiado. El Levante, y eso es positivo, se olvidó del resultado. Tampoco jugó como si fuera 0-0. Simplemente vivió los últimos minutos en una especie de limbo. El fútbol de la salida del colegio, en el que un gol más o uno menos no supone quedarse sin el bocata de la merienda. Y ahí, sin presión, el equipo volvió a demostrar que hay mimbres.

No vio portería, pero Ivi volvió a demostrar que tiene gol. Inquietó más a Asenjo que Boateng en todo el partido. Campaña también ofreció algún destello. Lo único que puede servir como tisana digestiva, sin embargo, es el tanto de Roger de penalti, cometido sobre Boateng. El tanto fue anecdótico para el partido, que González González dio por concluido nada más ejecutarse la pena máxima. No lo es que el Pistolero esté de vuelta.

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