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Fútbol | Levante UD

Levante UD | Ballesteros busca discípulos

Ricardo Blasco, Sergio Ballesteros y Víctor Santamaría analizan las obras del campo Pepe Paredes/ Jesús Signes
Ricardo Blasco, Sergio Ballesteros y Víctor Santamaría analizan las obras del campo Pepe Paredes / Jesús Signes

La estructura contará con más de 200 jugadores y un campo remodelado: «El objetivo es que los niños crezcan como personas y deportistas» | La Asociación de Veteranos del Levante y el Albal se unen para impulsar una escuela

Alberto Martínez de la Calle
ALBERTO MARTÍNEZ DE LA CALLEValencia

Todavía se le recuerda como 'el eterno capitán'. Sergio Ballesteros llegó al corazón de los granotas. Regresó al Levante cuando el club estaba al borde de la desaparición y se puso el brazalete para devolverlo a Primera División y catapultarlo hasta la Europa League. Su carácter y sus sonadas batallas con el Real Madrid le convirtieron en un icono de la afición, aunque su adiós llegó antes de lo previsto. Desde noviembre de 2015, preside la Asociación de Veteranos . Una organización que le va a permitir involucrarse en un atractivo proyecto de formación. Y es que la organización de exfutbolistas granotas y el Albal se han cogido de la mano para impulsar una escuela. Las expectativas son altas, ya que parte de una amplia base de jugadores de todas las categorías y dispondrá de unas instalaciones que se encuentran en proceso de remodelación. El que fuera central afronta una oportunidad de oro para poner su sello entre los más pequeños.

Durante los últimos cuatro años, la escuela del Levante Veteranos ha estado vinculada al Alfafar, pero los azulgrana han dado un golpe de timón alcanzando un acuerdo de colaboración con el Albal. El nuevo convenio alimenta la ilusión de la asociación, ya que ofrece más posibilidades para evolucionar. Dispondrá de una mayor infraestructura.

Ballesteros celebra el cambio de rumbo. «Este convenio es un paso adelante para nosotros. En Alfafar nos estábamos quedando pequeños y estábamos con ciertas dificultades y tiranteces al compartir campo. Aquí, sin embargo, hay opción de crecer. El Albal es un equipo histórico de Valencia y compartir esa experiencia en un proyecto grande y en un complejo como éste supone un proyecto ambicioso. Queremos hacer las cosas bien, empezar a formar e ir creciendo poco a poco para luego ir metiendo los equipos lo más arriba posible», explica el de Burjassot, quien valora las instalaciones que se van a convertir en su nueva casa.

El campo Pepe Paredes, ubicado en el complejo deportivo Santa Ana, está siendo remodelado. Ya han arrancado los trabajos de sustitución del césped artificial. Para gestionar el proyecto, se ha constituido un comité directivo presidido por Víctor Santamaría, secretario de la Asociación de Veteranos del Levante. En esta junta, figuran Ballesteros y Ricardo Blasco, máximo mandatario del Albal.

«Este convenio es bonito. Muchos niños de la población de Albal se benefician de la sapiencia y la profesionalidad del Levante. Ganamos todos, porque aquí tenemos instalaciones. Está cambiándose el campo y va a quedar muy coqueto. Hay muchos municipios alrededor y apostamos por una escuela que sea referente en esta zona», indica Blasco.

Una ilusionante simbiosis. «La escuela parte de más de 200 jugadores. No empezamos de cero. Y estamos haciendo una labor de captación importante. Desde prebenjamines hasta equipo aficionado. Y tenemos un equipo femenino. Además, estamos trabajando en categoría de querubines. Queremos crecer sostenida y ordenadamente», avisa Santamaría.

Habrá un equilibrio entre las raíces de ambas entidades. «Seguimos respetando el número de club del Albal», destaca Blasco. El conjunto de l'Horta Sud ha descendido a Segunda Regional. Santamaría, por su parte, resalta la firma granota: «El Levante está muy involucrado en el proyecto. Se va a jugar con la camiseta azulgrana y se va a utilizar el escudo del Levante Veteranos. Y el club nos ha regalado 500 butacas rojas y azules para colocarlas en la grada del campo. Nosotros aportamos unos colores, una imagen y una experiencia».

Ballesteros, pese a que cuenta con el nivel 3 de entrenador, de momento no se plantea sentarse en los banquillos. Pero tiene muy claro el espíritu que desea imprimir a la escuela: «Queremos que se trabaje con los mejores monitores posibles, que haya una estructura definida desde el principio y que se haga una metodología buena de trabajo. Lo que me haría sentir más orgulloso es que de aquí a tres o cuatro años la escuela haya crecido en calidad y sea referente. El objetivo es competir lo mejor posible siempre dentro del reglamento y que los niños crezcan como personas y como deportistas. Y me encantaría que cualquiera que saliera de aquí fuese a la cantera del Levante y debutara con el primer equipo».

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