España celebra su pase a semifinales. / REUTERS.
Ficha técnica:
Es lo que tiene completar una gran fase de grupos: te asegura un buen cruce y te permite meterte de lleno en la lucha por las medallas. La selección española de waterpolo femenino se deshizo este domingo de Gran Bretaña (9-7) y se clasificó por la puerta grande para las semifinales de unos Juegos Olímpicos. A España, que debuta en unos Juegos, se le han despejado todos los caminos que llevan a la final, ya que en ‘semis’ se encontrará con Hungría, a la que fue capaz de derrotar con una cierta solvencia en la fase preliminar de grupos por 13-11. En cualquier caso, Hungría, que venció a Rusia, no será la misma en las semifinales. Tiene historia, experiencia, cuajo en las grandes citas y en esta ocasión seguro que no subestima a las chicas de Miki Oca.
Y es que, los partidos pueden parecer una cosa y luego en el agua las cosas siempre se ven de forma distinta. Gran Bretaña afrontaba su choque de cuartos ante la selección española con tres derrotas de tres partidos en su casillero y con la vitola de perita en dulce del torneo, lo contrario que España, que había quedado primera de su grupo. Pero en esta ocasión, y a diferencia de los tres partidos anteriores, en los que mostraron mucho temple, el equipo de Oca por primera vez sintió los nervios de la competición. A medida que se acercan las medallas, la presión aumenta y es capaz de atenazar a cualquiera. Se pudo ver en el primer cuarto, en el que a las españolas les costó soltarse y meterse en el partido. Y sobre todo se notó en el tramo final, cuando las británicas ya no tenían nada que hacer y se lanzaron en tromba a por la remontada que a punto estuvo de llegar. Porque la imagen que se vio a falta de minuto y medio fue todo un poema: Miki Oca, en la grada porque en el partido anterior ante Hungría fue expulsado, sentado junto a Iván Pérez y el cubano dando indicaciones al equipo español cuando se disponía a defender la jugada que podía darle el empate a las británicas.
Nervios, muchos nervios, y las chicas de Miki Oka mirando el marcado sin poder creérselo. A falta de un minuto, el sueño de pasar a semifinales corría peligro. Por suerte, la portera española, Laura Ester, pudo rozar el penúltimo lanzamiento con los dedos y las dudas se disiparon. A la siguiente jugada, Maica García hizo el noveno tanto español y se acabó el partido. Nadie dijo que sería fácil meterse en unas semifinales de unos Juegos Olímpicos. Toda una gesta para el equipo nacional que participa por primera vez en un torneo olímpico. España sufrió porque tuvo muchos problemas en ataque. Con un muy mediocre 4 de 12 en las jugadas con superioridad, las españolas arrastraron durante todo el partido un duro lastre, que les impidió marcar distancias en el marcador. España llegó a ir ganado por 6-2 al final de la segunda parte, pero ahí se acabaron las anchuras en el resultado. Con un parcial de 5-3 en los dos últimos cuartos, Gran Bretaña puso en aprietos a las españolas, que siempre fueron por delante, a excepción de los minutos iniciales de la primera parte. Y menos mal que las británicas también estuvieron bastante torpes en las superioridades.
Costó, España sufrió al final, pero el premio es mayúsculo. El grito de guerra de estas mujeres es que van a por todas y lo van a seguir hasta el extremo. En la otra semifinal, jugarán Estados Unidos y Australia. Es decir, dos (EE UU y Hungría) de los tres semifinalistas no han sido capaces de ganar a España en la fase previa. Soñar es gratis.


LONDRES 2012
