El M5E y la Liga quieren un ministro de Economía 'antieuro'

Giuseppe Conte atiende a la prensa. /Tony Gentile (Reuters)
Giuseppe Conte atiende a la prensa. / Tony Gentile (Reuters)

Las dos fuerzas políticas insisten en colocar a Paolo Savona, al que veta el presidente de la República, Sergio Mattarella

DARÍO MENORCorresponsal en Roma

Ya sólo queda una incógnita de peso para abrir un nuevo período político en Italia tras la crisis iniciada con las elecciones legislativas del 4 de marzo: quiénes acompañarán en el Gobierno a Giuseppe Conte, el elegido para convertirse en primer ministro por la alianza formada por el Movimiento 5 Estrellas (M5E) y la Liga. Estas dos fuerzas políticas que plasmaron en un contrato el programa que deberá seguir el próximo Ejecutivo insisten en colocar en el Ministerio de Economía a Paolo Savona, un polémico economista y antiguo ministro de Industria que refleja el alma más eurófoba de la coalición. Savona está en contra de Bruselas, de la moneda única y de la preponderancia alemana en la Unión Europea (UE), llegando a comparar la postura de hoy de Berlín con la del tiempo del nazismo.

Con esta postura no es de extrañar que el presidente de la República, Sergio Mattarella, le haya vetado e intente que el M5E y la Liga opten por otro candidato para el Ministerio de Economía. De momento no lo ha conseguido. Conte volvió al Palacio del Quirinal, sede de la presidencia de la República, para tratar de convencer a Mattarella de que aceptara al octogenario economista. El primer ministro 'in pectore' se había reunido antes con Luigi Di Maio y Matteo Salvini, líderes del M5E y la Liga, respectivamente, quienes le insistieron en que Savona era su hombre para Economía.

Habrá que ver quién gana el pulso y si las partes están dispuestas a que esta cuestión dilate la composición del resto del Gabinete. En principio se espera que todo quede resuelto entre el sábado y el domingo para intentar así que la Bolsa abra el lunes con una cierta tranquilidad. Buena falta hace tras el desastre de estos días. En las últimas dos semanas, en las que se ha hecho efectiva la alianza de Gobierno entre el M5E y la Liga, el índice selectivo del parqué milanés ha caído un 7%. En ese mismo período la prima de riesgo italiana ha subido 58 puntos hasta colocarse en 206, la cifra más alta en cuatro años.

Mientras unos vienen, otros se van. El primer ministro saliente, Paolo Gentiloni, se despidió este viernes de sus colaboradores con una advertencia de lo que puede suceder a partir de ahora: bastan «pocos meses y a veces pocas semanas» para que un país «descarrile». En el poder desde diciembre de 2016, cuando Matteo Renzi se vio obligado a dimitir tras el batacazo en el referéndum constitucional, Gentiloni ha sido un buen jefe de Gobierno. Con un estilo apocado y algo gris, lo que le colocaba en las antípodas de su antecesor, ha otorgado estabilidad y sentido común a una nación muy necesitada de estas virtudes. Habrá quien le echará de menos tanto en Italia como en la UE. «Dejamos un país con más crecimiento, más trabajo, más derechos, con las cuentas en orden, con más seguridad. Con golpes importantes al tráfico clandestino de seres humanos», dijo, reconociendo eso sí su incapacidad para curar «las heridas aún abiertas» provocadas por la crisis económica. Esas cicatrices explican en parte el auge del M5E y la Liga en las elecciones y su inminente llegada a poder.

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