Un islamista de 20 años quería matar a Theresa May en Downing Street

Un policía patrulla junto al 10 de Downing Street, residencia de la primera ministra británica./Daniel Leal-Olivas (Afp)
Un policía patrulla junto al 10 de Downing Street, residencia de la primera ministra británica. / Daniel Leal-Olivas (Afp)

El joven musulmán residente en Londres ha sido encarcelado a la espera de juicio tras ser acusado en el juzgado de Westminster

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres

Un joven musulmán residente en Londres ha sido encarcelado a la espera de juicio tras ser acusado en el juzgado de Westminster de preparar el asesinato de la primera ministra en su residencia de Downing Street. Según los servicios de seguridad, quería explotar una bomba en la valla de rejas que protege el acceso a esa calle, avanzar hacia el número 10 y matar a Theresa May con un chaleco suicida y un cuchillo.

El acceso a Downing Street, que acoge sedes y residencias del Gobierno, se valló con puertas de rejas de hierro tras un atentado del IRA, hace poco más de 25 años. El comando lanzó tres morteros desde una furgoneta, a unos 200 metros. Dos cayeron lejos y el tercero en el jardín trasero del número 10, cuando el entonces primer ministro, John Major, se reunía con el Gabinete de Guerra que dirigía la participación británica en la Primera Guerra del Golfo.

La valla es protegida por policías y quienes acceden al callejón han de pasar un control, como el de los aeropuertos, antes de avanzar hacia el número 10. La puerta y los cristales resistieron la explosión de los morteros del IRA. El plan de Naa’imur Zakariyah Rahman, de 20 años, parece descabellado para lograr su objetivo. Su cómplice Mohammad Aqib Imran, de 21, es acusado de planear su marcha de Reino Unido para unirse al Ejército Islámico.

Cressida Dick ha afirmado, en su primer encuentro con la prensa extranjera desde su toma de posesión como jefe de Scotland Yard, en abril, que los atentados cometidos este año en Reino Unido, y los nueve complots desmantelados desde marzo, no estaban vinculados entre sí e indican "un cambio" en la actividad terrorista vinculada al islamismo fundamentalista y no "un aumento puntual".

Las fuerzas británicas de seguridad siguen en este momento 600 líneas de investigación, vigilan a 3.000 sospechosos. En el caso de los atentados de Mánchester, que se cobró la vida de 22 personas que asistían a un concierto, y London Bridge, donde murieron ocho, entre ellos el español Ignacio Echeverría, a quien Dick honró de nuevo con el calificativo de 'héroe', los autores estaban vigilados, pero no en los días anteriores a que cometieran los crímenes.

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