El Gobierno británico gana su moción de confianza

La primera ministra británica, Theresa May. / Reuters

La Cámara de los Comunes aprobó sin enmiendas el programa legislativo de la primera ministra

COLPISA / AFPLondres

La Cámara de los Comunes británica aprobó este jueves sin enmiendas el programa legislativo de la primera ministra, Theresa May, permitiéndole superar la primera moción de confianza del nuevo gobierno conservador con minoría parlamentaria.

May y sus conservadores contaron con el apoyo de los 10 diputados del Partido Unionista Democrático (DUP) norirlandés, para sacar su programa para los dos próximos años, por 323 votos a favor y 309 en contra. Tal suma era suficiente en una cámara con 650 diputados, pero la autoridad de May resultó seriamente erosionada por las elecciones, que adelantadas cuando tenía mayoría absoluta aunque con la esperanza de ampliarla.

May todavía pende de un hilo, y una rebelión de su bancada -dividida, entre otros temas, por la salida de la Unión Europea (UE) o la austeridad presupuestaria- pondría en peligro su cargo. El nerviosismo del gobierno quedó patente este jueves al anunciar que cambiaría el derecho al aborto en Irlanda del Norte en cuanto intuyó que el tema podía degenerar en una revuelta.

El Partido Laborista había presentado una enmienda "al discurso de la reina" -como se conoce al programa legislativo- para que la sanidad pública no cobre a las norirlandesas que van a abortar a Inglaterra, Escocia o Gales, porque en su región está prohibido.

Unas pocas horas antes de que la enmienda se sometiera a voto, el gobierno escribió a los diputados prometiendo que adoptaría la propuesta. Las otras dos enmiendas fueron derrotadas: una para que el Reino Unido siga en el mercado único europeo, y la otra para permitir la subida de salarios de los funcionarios.

La mayoría de las leyes anunciadas en el discurso de la reina conciernen a la salida británica de la UE, cuyas negociaciones formales empezaron la semana pasada. El plan de May para el 'Brexit' se halla bajo la lupa tras las elecciones, que se interpretaron como una desautorización a su proyecto de abandonar el mercado único para acabar con la libre circulación y las fronteras abiertas, y poder así controlar la inmigración.

El gobierno afronta además un ambiente cargado por cuatro atentados en tres meses, y por el gran incendio de un bloque de viviendas sociales en Londres, la Torre Grenfell, que dejó 80 muertos, entre acusaciones a May y a los conservadores por los recortes en la policía y los bomberos y por no hacer lo suficiente por los desfavorecidos.

Dar prioridad al empleo

Arrecian los diversos llamamientos a dar prioridad al empleo y las empresas en el marco del divorcio británico con la UE, y vienen incluso de voces en el propio gobierno como la del ministro de Finanzas, Philip Hammond.

Hammond quiere un periodo de transición a partir de la salida de la UE para que las empresas se vayan adaptando y no se encuentren de repente "al borde de un acantilado", pero fue rebatido por un colega de gabinete, el ministro a cargo del 'Brexit', David Davis, que aseguró que sus opiniones "no son muy consistentes".

La portavoz de May salió al paso asegurando que todo el gobierno "comparte la misma posición" y nada cambió. "Digan lo que digan en público May y Davis, su política 'Brexit' está de hecho cambiando", estimó el analista Charles Grant, del Centro para la Reforma Europea (Centre for European Reform) de Londres.

Grant señaló a la creciente influencia de Hammond y los conservadores escoceses, que aportaron al partido de May la única ganancia en las elecciones del 8 de junio y quieren que el país mantenga fuertes lazos comerciales con la UE.

Entre tanto, los laboristas de Jeremy Corbyn, que lograron 262 escaños, no discuten que el país vaya a salir de la UE, pero abogan porque disponga de "total acceso libre de aranceles" al mercado europeo. "Lo más fácil para May sería seguir adelante con la clase de 'Brexit' que quiere el ala más derechista, pero no es sostenible a largo plazo", sostuvo Grant. "Si May no se reinventa" y suaviza su posición respecto a la UE, "será probablemente derrotada por el Parlamento".

Además, falta ver qué impacto tendrá su alianza con el DUP, y si puede durar. El partido norirlandés arrancó a May el compromiso de dar 1.000 millones de libras más a Irlanda del Norte a cambio de su apoyo -para indignación de escoceses y galeses- y sus posiciones ultraconservadoras causan desasosiego incluso entre los diputados de la primera ministra.

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