Las Provincias

Tusk: «Se debe resolver primero el 'Brexit' antes de hablar de comercio»

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.
El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. / EFE
  • El presidente del Consejo Europeo se muestra tajante respecto al divorcio británico con la Unión Europea

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, advirtió este viernes de que la cúpula diplomática del Reino Unido debería resolver primero su divorcio con la Unión Europea (UE) antes de iniciar las negociaciones sobre un futuro acuerdo comercial con el régimen de Bruselas.

"Antes de hablar de nuestro futuro, tenemos que solucionar los asuntos del pasado", afirmó Tusk en una carta de invitación a la cumbre de mandatarios europeos que, este próximo sábado precisamente en Bruselas, abordará el 'Brexit' sin su homóloga británica.

El presidente del Consejo Europeo, que representa a los líderes del bloque, precisó que los asuntos a "resolver primero" serán los relativos "a las personas, las finanzas e Irlanda", antes de iniciar cualquier discusión comercial.

Reino Unido, en cambio, ya mostró su preferencia por negociar simultáneamente el divorcio y la futura relación que mantendrá con sus 27 socios actuales una vez abandone el bloque, previsiblemente en el primer trimestre de 2019.

Esos son los tres grandes temas que las dos partes tienen sobre la mesa, empezando por el futuro de los cerca de tres millones de ciudadanos de la UE que viven en el Reino Unido y el del millón de británicos residentes en la UE. En segundo lugar, las finanzas, es decir la factura que deberán pagar los británicos para salir de la UE, estimada en unos 60.000 millones de euros por los europeos.

Y por último, está la cuestión de la frontera entre la República de Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte. "No es solo una cuestión de táctica pero dado el tiempo limitado de que disponemos para cerrar las negociaciones, es el único planteamiento posible", escribió Tusk en su carta.

Los mandatarios tienen previsto aprobar el sábado las orientaciones para el Brexit desveladas por el presidente del Consejo Europeo a finales de marzo, que sientan las bases políticas de las negociaciones que encabezará el francés Michel Barnier en nombre de los Veintisiete.

Durante la reunión, Irlanda tiene previsto pedir además que se tenga en cuenta que si un día Irlanda del Norte decide reunificarse con su vecina, este territorio británico pase a estar automáticamente dentro del bloque en virtud de los Acuerdos de Viernes Santo de 1998.

Según el borrador del texto que podría tratarse durante la cumbre, "el Consejo Europeo reconoce que, de conformidad con el derecho internacional, todo territorio de dicha Irlanda unida formaría parte de la UE". Tal cumbre llegará dos días después del intercambio de advertencias entre la primera ministra británica, Theresa May, y su homóloga alemana, Angela Merkel.

Pues Merkel reiteró que "un país tercero no gozará de los mismos derechos o derechos más ventajosos" que un miembro de la UE, a lo que May respondió horas después acusando a los Veintisiete de "unirse en contra" de Reino Unido a la hora de empezar las negociaciones.

En la UE si hay reunificación

El gobierno de Dublín pedirá en esta cumbre extraordinaria que Irlanda del Norte pase a formar parte de la UE en caso de la eventual reunificación en ese país. El primer ministro de Éire, Enda Kenny, tiene previsto presentar una declaración para preparar el terreno hacia una fácil adhesión de todo ese territorio a los Veintisiete.

Varias fuentes diplomáticas mencionaron como referente el caso de la reunificación alemana, después de la caída del Muro de Berlín, y "no porque forme parte del 'Brexit' sino como reflejo de una realidad política que [a los irlandeses] les va a afectar".

"Es un tema que está muy hablado, que es muy conocido y que no tiene ninguna dificultad desde el punto de vista jurídico ni político, el Reino Unido es el primero que acepta eso porque refleja su realidad constitucional y el acuerdo que ha tenido con Irlanda", añadieron las mismas fuentes.

El Acuerdo de Viernes Santo estipula que, en caso de producirse una reunificación pacífica y democrática del país, esta sería reconocida por las autoridades británicas, con lo que Irlanda del Norte pasaría a ser parte de la República de Irlanda y, en consecuencia, miembro de la UE y del resto de convenciones internacionales suscritas por el país.

Los líderes de los Veintisiete tomarán nota del citado acuerdo para el caso de que se produjera la reunificación de la isla, añadieron las fuentes. Esta reafirmación, sin embargo, no formará parte de las directrices negociadoras que deben aprobarse mañana. Las citadas fuentes señalaron asimismo que la eventual adhesión a la UE de Irlanda del Norte, en caso de una previa reunificación del país, no plantearía ninguna "dificultad jurídica ni política".

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate