Las Provincias

Neonazi busca alma gemela: los ideológicos «anuncios románticos» de Breivik

Breivik hace el saludo nazi en una de sus entradas al juzgado.
Breivik hace el saludo nazi en una de sus entradas al juzgado. / Alister Doyle / Reuters
  • El extremista que asesinó a 77 personas intenta burlar el bloqueo para la difusión de sus ideas desde la cárcel

Noruega, condenada por el trato "inhumano" de Anders Behring Breivik, acusó al asesino neonazi de querer difundir su ideología desde la cárcel, incluso mediante "anuncios clasificados románticos", para justificar la restricción de sus contactos con el exterior. En el segundo día de juicio a raíz de la apelación del Estado contra su condena, el fiscal general Fredrik Sejersted explicó que Breivik -autor en 2011 de la matanza de 77 personas- seguía el plan descrito en el manifiesto que había difundido justo antes de la masacre. "Terminó con la fase de combate activo y ahora prosigue su proyecto en calidad de ideólogo para formar redes", aseguró. "Tenemos motivos de pensar que desgraciadamente el proyecto ideológico de Breivik transcurre como lo tenía previsto", agregó.

El ultraderechista, de 37 años, contempló incluso la posibilidad de utilizar "anuncios clasificados románticos" como medio de difusión ideológica dado que su contenido está altamente protegido por la Corte Europea de Derechos Humanos, según se desprende de una de sus cartas que, como toda su correspondencia, fue leída por las autoridades penitenciarias. "En principio, considero la redacción de anuncios de contactos como una actividad tan pasada de moda que debería ser un delito", escribió Breivik en una carta dirigida a simpatizantes en agosto de 2015, de la que Sejersted leyó algunos fragmentos. "Pero para romper el bloqueo de información a cualquier precio, veo en ella una vía de experimentación. Paradójicamente, no existe ningún otro tipo de texto tan protegido en su publicación como un anuncio de contactos", explicó. Así, en un ejemplo de anuncio incluido en la carta, Breivik estipula que la futura enamorada debería "facilitar la publicación" de una de sus obras.

El 22 de junio de 2011, el ultraderechista había perseguido durante más de una hora a los participantes en un campamento de verano de la Juventud Laborista noruega en la isla de Utoya, donde mató a 69 de ellos, la mayoría adolescentes. Un poco antes, había matado a otras ocho personas haciendo estallar una bomba cerca de la sede del gobierno en Oslo. En agosto de 2012 fue condenado a una pena de 21 años de reclusión que puede ser prolongada indefinidamente. En prisión dispone de tres celdas donde puede ver televisión, jugar a videojuegos y hacer ejercicio físico, pero fue sometido a un prolongado aislamiento que valió la condena del Estado noruego por trato "inhumano" y "degradante".

En sus argumentos preliminares, Sejersted justificó este estricto régimen de detención debido a la peligrosidad del extremista y a la necesidad de impedir que construya una red susceptible de perpetrar nuevos ataques. "Serían necesarios grandes cambios durante un largo periodo de tiempo para que se pueda declarar que ya no es peligroso", había considerado en diciembre la psiquiatra Randi Rosenquist en un informe citado por el fiscal general.

El miércoles, Breivik no repitió el provocador saludo nazi que había realizado la víspera en la apertura del jucio. El extremista debe tomar la palabra el jueves en un proceso de seis días cuyo veredicto se espera en febrero.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate