Las Provincias

Tamara Rojo acusa a los conservadores británicos de acercarse a los nazis

La bailarina española Tamara Rojo.
La bailarina española Tamara Rojo. / Emilio Naranjo (Efe)
  • La bailarina española, directora artística del Ballet Nacional Inglés, ha criticado con dureza la decisión del gobierno de Theresa May para que las empresas británicas hagan pública una lista de sus empleados extranjeros

La bailarina española Tamara Rojo, directora artística del Ballet Nacional Inglés, criticó con dureza este miércoles las propuestas para controlar la inmigración de los conservadores británicos, recordando a los nazis.

"Tras 20 años contribuyendo a este gran país y ser distinguida con una Orden del Imperio Británico, ¿cuánto tiempo pasará hasta que me hagan coser una estrella en la ropa?", escribió Rojo en la red Twitter, aludiendo a la estrella amarilla que los nazis hacían portar a los judíos.

Rojo, de 42 años, distinguida además con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, fue bailarina principal del ballet de la Royal Ópera de Londres, y es, además de directora artística, una de las figuras del English National Ballet.

En el primer congreso conservador desde que el Reino Unido votó a favor de salir de la UE, los ministros del gobierno de Theresa May propusieron que las empresas británicas hagan pública una lista de sus empleados extranjeros, o limitar el número de estudiantes extranjeros, o ir sustituyendo a los médicos y enfermeras de afuera por británicos.

Asimismo, afirmaron que los europeos instalados en el Reino Unido no deben asumir que podrán quedarse en el país, sino que dependerá de la reciprocidad que logren de la UE.

La mayoría de los europeos instalados en el país viven en Londres, y su alcalde, el laborista Sadiq Khan, escribió en Twitter que el congreso conservador "transmite un mensaje profundamente inquietante a millones de personas (que están) viviendo y haciendo su aportación a nuestro país".

El líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, acusó a los dirigentes conservadores "de haber caído todavía más bajo al atizar las llamas de la xenofobia y el odio en nuestras comunidades, y acusar a los extranjeros de nuestros propios errores".