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Cuatro palestinos detenidos por asistir a una fiesta judía en un asentamiento israelí

Asentamiento israelí sobre una casa palestina derribada
Asentamiento israelí sobre una casa palestina derribada / EFE
  • El gobernador adjunto de la ciudad de Belén ha explicado que es en base a una ley que niega el derecho de estos a acudir a estos lugares, rechazados y considerados ilegales por la comunidad internacional

Cuatro palestinos de los alrededores de Belén han sido detenidos por las autoridades palestinas de Cisjordania tras haber acudido a una fiesta judía celebrada en un asentamiento israelí, según ha indicado un responsable de los servicios de seguridad palestinos. Se les convocó el jueves para un interrogatorio y este viernes seguían detenidos.

Mohammed Taha, gobernador adjunto de la ciudad de Belén, invocó una ley según la cual los ciudadanos palestinos tienen derecho a hablar con los israelíes pero no a "ir a los asentamientos", algo "inaceptable", afirmó en una radio militar israelí.

Las asentamientos son implantaciones civiles israelíes en los territorios palestinos. Están considerados ilegales por la comunidad internacional, que ve en ellos un obstáculo para la paz entre Israel y Palestina. En la actualidad, unos 400.000 colonos conviven con 2,6 millones de palestinos en Cisjordania.

La lucha contra estos asentamientos es uno de los grandes combates diplomáticos de la dirección palestina basada en Cisjordania, preocupada por si no consigue establecer nunca un Estado palestino independiente. Los dirigentes palestinos luchan contra todo aquello que pueda ser considerado como un reconocimiento de la legitimidad de estos asentamientos.

Sin embargo, 30 palestinos de dos pueblos vecinos, Wadi Al Nis y Al Jadar, asistieron el miércoles a una fiesta celebrada en el asentamiento de Efrat con motivo de las grandes festividades anuales del Sucot, explicó Oded Revivi, jefe del Consejo Yesha, principal organización de los colonos en los territorios palestinos.

Más de 100 personas, incluyendo oficiales de la policía y del ejército israelí, asistieron a la fiesta, ideada para mejorar las relaciones entre los asentamientos y los pueblos vecinos, precisó esta fuente. Este tipo de interacción puede ser muy mal recibida por una gran parte de los palestinos, a pesar de que miles de ellos trabajen en estos asentamientos, a los que no pueden acceder normalmente fuera de horas de trabajo.