Trump no inaugurará la nueva embajada en Londres

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. /Reuters
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. / Reuters

El presidente de Estados Unidos critica erróneamente a Obama de una mala operación inmobiliaria

IÑIGO GURRUCHAGALondres

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado en su cuenta de Twitter que no acudirá a la inauguración de la nueva embajada de su país en Reino Unido. Escribió, en su estilo habitual, con faltas de ortografía, que no quiere cortar la cinta. El mensaje contenía errores. Culpaba a Barack Obama de haber hecho una mala operación. Pero la venta de la embajada actual data del tiempo de George W. Bush.

Los portavoces de Downing Street decían ayer a los corresponsales extranjeros en su reunión semanal que llamasen a la embajada americana sobre la posible presencia de Trump en la inauguración y ayer se resignaron a la cancelación. Tampoco pueden responder sobre la fecha de la visita de Estado, a la que la reina Isabel II le invitó por iniciativa de Theresa May. No se descarta que sea este año. Londres espera con paciencia las decisiones del volátil presidente.

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La idea de que Trump es un avispado hombre de negocios no es compartida por bancos que le han prestado dinero, pero en su tuit nocturno evaluaba el precio de los solares en la capital británica: "La razón por la que he cancelado mi viaje a Londres es que no soy un hincha de que la administración de Obama vendiera la embajada quizás mejor ubicada y más elegante en Londres por cacahuetes, para construir una nueva en un lugar a desmano por 1.350 millones de euros. Mal negocio. ¡Querían que cortase la cinta-NO!".

La actual embajada de Estados Unidos está en Grosvenor Square, una plaza en el barrio de Mayfair, cerca de Hyde Park, asociada con las misiones americanas en Londres desde el final del siglo XVIII. El edificio actual, de 1960, plantea problemas de funcionalidad y de seguridad. Se vendió en 2009 por la mitad del precio que ha costado la nueva embajada a un fondo de Catar, que construirá un hotel.

La nueva está en el distrito de Nine Elms, en el sur del Támesis. Es sin duda un lugar menos elegante que Mayfair, pero está bien comunicado. Levantada como icono de la nueva ribera del río, sobre un podio que advierte de las formidables medidas de seguridad que la rodean, es el foco principal de lo que algunos han llamado un Dubai londinense, un nuevo distrito de extremo lujo crecido en lo que antes eran almacenes en decadencia.

Ópticas

Según el Departamento de Estado, la construcción se ha pagado enteramente con lo ingresado por la venta de otras propiedades del Gobierno de Estados Unidos en Londres, pero a Trump no le gusta la operación. Para su amigo Nigel Farage, es "un experto en inmobiliario", aunque cree posible que al presidente "no le gustase la óptica" de posibles manifestaciones contra su presencia.

La cancelación de la visita ha reavivado la polémica sobre si Reino Unido debe dar la bienvenida a este presidente. El alcalde de Londres, Sadiq Khan, ha dicho: "Parece que el presidente Trump ha entendido el mensaje de muchos londinenses que aman y admiran América pero creen que sus políticas y actos son el polo opuesto de los valores de nuestra ciudad, como inclusión, diversidad y tolerancia". Añadió que su visita estaría acompañada de protestas pacíficas y que la invitación de May a una visita de Estado es un error.

El ministro de Exteriores, Boris Johnson, ha criticado a Khan y al líder laborista, Jeremy Corbyn, que también celebró la cancelación de la visita: "Estados Unidos es el mayor inversor en Reino Unido y, sin embargo, Khan y Corbyn parecen estar decididos a poner en peligro esta relación crucial. No permitiremos que las relaciones entre Estados Unidos y Reino Unido sean puestas en peligro por un lorito hinchado y petulante en el Ayuntamiento".

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