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EE UU nombra un fiscal especial para estudiar la relación de Trump con Rusia

Robert Mueller.
Robert Mueller. / Afp
  • El equipo del presidente de EE UU tuvo al menos 18 contactos con el Gobierno ruso desde abril y noviembre, en plena campaña electoral

  • Abogado de profesión, Robert S. Mueller III, de 72 años, fue director del FBI por más de una década

El departamento estadounidense de Justicia ha nombrado a Robert Mueller, un ex director del FBI, como investigador especial en el caso que analiza las presuntas relaciones entre la campaña presidencial de Donald Trump y Rusia. "En mi capacidad de Fiscal General interino, determino que es en el interés público que ejercite mi autoridad e indique un investigador especial para asumir responsabilidad en este caso", ha expresado Rod Rosenstein en una nota oficial.

Abogado de profesión, Robert S. Mueller III, de 72 años, fue director del FBI por más de una década, entre 2001 y 2013, y en su juventud recibió tres altas condecoraciones por acciones de combate en Vietnam. El nombramiento de Mueller ocurre después que en los últimos días numerosos legisladores del partido demócrata exigieran que el Departamento de Justicia nombrase un investigador especial para encargarse de las indagatorias.

El secretario de Justicia, Jeff Sessions, decidió alejarse de esas investigaciones por sus propios contactos con funcionarios rusos durante la campaña presidencial del año pasado. En tanto, Rosenstein tuvo un papel central en el proceso de despido del ex director del FBI, James Comey, y por lo tanto su propia situación como coordinador de las investigaciones se había visto fragilizada.

Las investigaciones se centran en las sospechas de injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales del año pasado para favorecer a Trump, y la eventual colusión de su comité de campaña con esos esfuerzos. El escándalo ya motivó el despido del asesor de la Casa Blanca para Seguridad Nacional, Michael Flynn, y posteriormente del propio Comey. El lunes, el caso adquirió aún más gravedad después que el diario New York Times aseguró que Trump llegó a sugerir a Comey que abandone las investigaciones del FBI sobre Flynn, en un gesto que constituye obstrucción de justicia.

Al menos 18 contactos con Rusia

El equipo de Donald Trump tuvo al menos 18 contactos con personas relacionadas con el Gobierno ruso durante la campaña para las elecciones presidenciales que se celebraron el año pasado en Estados Unidos, según ha revelado este jueves la agencia de noticias Reuters, que cita a numerosas fuentes de la Administración norteamericana con conocimiento sobre el tema.

Los contactos se produjeron entre abril y noviembre de 2016 a través de llamadas telefónicas y correos electrónicos, de acuerdo con los registros que posee la Inteligencia estadounidense, que sigue los movimientos en suelo norteamericano de los individuos relevantes para el Kremlin.

Uno de los protagonistas es Michael Flynn, asesor de Seguridad Nacional de Trump que fue cesado el pasado 8 de febrero por sus frecuentes contactos con el embajador ruso en Washington, Sergei Kisliak, para establecer un canal directo de comunicación entre el presidente estadounidense y su par ruso, Vladimir Putin.

Cuando se destapó el escándalo la Casa Blanca negó cualquier contacto del equipo de Trump con Kisliak, pero desde entonces ha confirmado cuatro reuniones entre asesores presidenciales y el jefe de la misión diplomática rusa durante la campaña electoral.

Otro de los implicados es Viktor Medvedchuk, un oligarca ucraniano muy cercano a Putin. De hecho, el jefe de Estado es padrino de su hija. "No conozco a ningún asociado cercano a Donald Trump, por tanto, no ha podido haber ninguna conversación de ese tipo", ha contestado a Reuters en un email.

Más allá de Kisliak y Medvedchuk, se desconocen las identidades de los emisarios de Putin porque han sido "enmascarados" en los informes de Inteligencia debido a los derechos que les amparan como ciudadanos estadounidenses. No obstante, los congresistas pueden solicitar que sean reveladas en interés de la seguridad nacional.

Las fuentes consultadas por Reuters, tanto funcionarios en ejercicio como antiguos, han aclarado que no hay indicios de que en estos contactos el entorno de Trump incurriera en mal comportamiento o colusión. Las conversaciones se habrían centrado en las relaciones económicas entre Washington y Moscú, incluidas las sanciones unilaterales impuestas a Rusia, la cooperación en la lucha contra el Estado Islámico y el nuevo papel de China en la esfera internacional.

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