Maduro propone «muchos cambios» y un nuevo diálogo de «reconciliación nacional»

Maduro propone «muchos cambios» y un nuevo diálogo de «reconciliación nacional»

El presidente de Venezuela aspira hoy a ser reelegido en una jornada en la que 20,5 millones de electores están llamados a votar

COLPISA

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, propuso hoy - en plena jornada de votación para los comicios presidenciales en los que aspira a ser reelegido- aplicar «muchos cambios» en el país para hacer frente a la crisis económica y un nuevo proceso de diálogo para la «reconciliación nacional».

«Aquí hay que cambiar muchas cosas, y yo diría hoy aquí hay que cambiar en lo esencial los métodos de gobierno cada vez más y hacer un gobierno inclusivo de unidad nacional, un gobierno de diálogo, de acción permanente, con el pueblo», dijo Maduro tras votar en un colegio electoral en el oeste de Caracas.

El candidato oficialista explicó que estas conversaciones, a diferencia de los otros procesos de diálogo llevados a cabo sin éxito en los últimos años con la oposición política, tendría como interlocutores a los «sectores organizados, empresariales, trabajadores (...) un verdadero diálogo nacional».

«Voy a convocar acompañantes internacionales para que nos ayuden, nos apoyen, nos faciliten esos procesos de diálogo, un diálogo para ir a un proceso de reconciliación nacional, hace falta poner el odio, la revancha, el enfrentamiento estéril a un lado, hace falta reencontrarnos entre venezolanos», sostuvo.

Un proceso, según Maduro, que permita «sentar a todas las partes para un gran acuerdo económico de desarrollo, recuperación y prosperidad» para lograr un nuevo sistema de fijación de precios y un nuevo «sistema de distribución y comercialización que abarque a todo el país».

«¿Qué queremos los venezolanos? Una nueva economía. La economía que existe hoy no nos sirve porque ha sido infectada de neoliberalismo, de capitalismo salvaje», expresó.

El jefe del Estado venezolano aspira a ser reelegido hoy en unos comicios en los que no participó el grueso de la oposición por considerarlos fraudulentos, al igual que buena parte de la comunidad internacional, que hizo varios llamamientos para suspender las votaciones.

«Al mundo le digo basta, cese la campaña feroz para tergiversar nuestra realidad», manifestó Maduro acerca de las dudas y críticas que se han hecho sobre la legitimidad de los comicios de hoy, que, dijo, se la dará el pueblo venezolano.

«No se puede seguir jugando desde gobiernos irresponsables de la derecha oligárquica y corrupta de América Latina a presionar a Venezuela, a aislar a Venezuela, a dañar a Venezuela. No, eso es criminal, tienen que reconocer que aquí hay un pueblo», prosiguió.

Maduro dijo que no le importa que lo tilden de dictador desde países como Estados Unidos pero manifestó su indignación por los señalamientos según los cuales Venezuela vive bajo una dictadura pues, consideró, «es una ofensa al pueblo».

En estas elecciones se medirán también el exgobernador Henri Falcón, un chavista disidente que se apartó de la decisión de la opositora Mesa de la Unidad Democrática de no participar e inscribió su candidatura; el expastor evangélico Javier Bertucci y el ingeniero Reinaldo Quijada.

La jornada electoral arranca a las 6.00 hora local (10.00 hora GMT) para 20,5 millones de electores que darán, en comicios adelantados y a una sola vuelta, un mandato de seis años a partir de enero de 2019. La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, ha informado de que más del 80% de los centros de votación están ya constituidos para las elecciones presidenciales de este domingo.

Lucena ha destacado el trabajo en los estados de Nueva Esparta, que ha logrado una tasa de constitución de mesas de un 97%, y de Vargas, que ha alcanzado un 96%. En contraste, Delta Amacuro presenta la cifra más baja en la apertura de centros electorales, con un 70 por ciento. La responsable del CNE ha recordado a los venezolanos que el voto es un derecho y que ejercerlo es de vital importancia para la democracia de un país.

La opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) rechazó participar por considerar el proceso un «fraude» para perpetuar a Maduro, y llamó a la abstención. Pero el exchavista Henri Falcón se separó de sus filas y es el mayor rival del mandatario. Respaldando a la MUD, Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea (UE) y una docena de países latinoamericanos sostienen que la votación no es justa, libre ni transparente.

Con una oposición dividida y sus principales líderes inhabilitados o presos, y con un vasto poder institucional con los militares a la cabeza, Maduro se encamina a un nuevo periodo, según expertos. Casi todas las encuestas dan empate técnico entre Falcón y Maduro, pero una alta abstención favorecería al presidente, pues el chavismo tiene un voto duro de 25% del electorado. «La gente no tiene fe en nada y ese es el drama que tenemos, por eso la apatía», aseguró el analista Juan Manuel Raffalli.

Fotos

Vídeos