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Nicolás Maduro
Nicolás Maduro / Reuters

La oposición venezolana dice que el revocatorio podría tumbar al Gobierno si se celebra antes del 15 de diciembre

  • El portavoz de la MUD asegura que a finales de octubre recolectarán apoyos de un 20% de los electores, lo que daría tiempo para realizar el referéndum antes de 2017

El portavoz de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) para asuntos electorales, Vicente Bello, ha afirmado este jueves que el referéndum podría tumbar al Gobierno de Nicolás Maduro al completo, y provocar la convocatoria de elecciones, si se celebra antes del 15 de diciembre.

Bello, uno de los representantes de la alianza opositora ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), ha afirmado a la emisora local Unión Radio que todavía se está a tiempo. "Para tener como una referencia, ese tiempo es el doble de días de los que hicieron falta para elegir a Nicolás Maduro como presidente", ha indicado el opositor para reiterar que esto depende de "voluntad política".

La MUD ha perdido hasta ahora entre 90 y 92 días que, dijo Bello, han sido consumidos por las rectoras del CNE "en favor de la no realización del referendo revocatorio". Bello ha informado de que actualmente los técnicos de los partidos políticos y del CNE "están avanzado satisfactoriamente" en las actividades para la recolección del 20 por ciento de apoyos a la convocatoria de un referéndum, paso previo al revocatorio.

La recolección del 20 por ciento, que equivale al apoyo de unos cuatro millones de electores, se hará los días 26, 27 y 28 de octubre, según el cronograma del Poder Electoral. En caso de que el revocatorio se considere procedente, el CNE dispondría de un plazo máximo de 90 días para fijar la fecha de la consulta.

El pasado 21 de septiembre, sin embargo, el órgano electoral señaló que, de cumplirse todos los requisitos, el referéndum revocatorio podría efectuarse a mediados del primer trimestre de 2017. Los opositores, por su parte, sostienen que podría convocarse este año siguiendo la normativa.

La diferencia de fechas determinaría el alcance de las consecuencias en caso de que haya un voto mayoritario en contra de Maduro. Si este se celebra en 2016, un resultado así tumbaría a todo el Gobierno y forzaría a convocar nuevas elecciones. Si, por otra parte, se da en 2017, solo sería el presidente venezolano el que perdería su cargo, y sería reemplazado por su vicepresidente hasta cumplir los plazos convencionales hasta las siguientes elecciones presidenciales.