Las Provincias

Rousseff y Silva apuran sus opciones entre los indecisos

Un grupo de personas pasa delante de un cartel de la candidata Marina Silva.
Un grupo de personas pasa delante de un cartel de la candidata Marina Silva. / Fernando Bizerra Jr. (Efe)
  • Las elecciones de este domingo se perfilan como un plebiscito de los doce años de gobierno del Partido de los Trabajadores

Los candidatos a la presidencia de Brasil, encabezados por la presidenta Dilma Rousseff, luchan por conquistar el voto de los últimos indecisos para unas elecciones que se perfilan como un plebiscito de los doce años de gobierno del Partido de los Trabajadores.

Los brasileños están divididos entre los defensores de las conquistas sociales de Rousseff y su predecesor, Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010), y los partidarios de un cambio tras cuatro años de magro desempeño económico y una inflación que ha llegado a superar el 6,5%.

Rousseff (PT, izquierda), que busca la reelección, es la favorita para los comicios del domingo, con un 40% de la intención de voto. El domingo de noche conocerá probablemente a su adversario en una eventual segunda vuelta prevista para el 26 de octubre: la ecologista Marina Silva, del Partido Socialista (PSB), o el socialdemócrata Aecio Neves (PSDB).

Silva, que hace un mes parecía capaz de ganar a la mandataria, ha caído a un 24% de intención de voto en la última encuesta de Datafolha, mientras Neves ha subido a un 21%.

El escrutinio de los votos, que comenzará a las 17.00 hora local (20.00 GMT) promete ser un momento de máximo suspense para los 142,8 millones de electores de la que es la séptima economía mundial.

Plebiscito

Cerrada la campaña oficial de radio y TV el jueves, Silva, de 56 años, y Neves, de 54, concentraban los últimos esfuerzos contra Rousseff en actos callejeros y redes sociales.

"Es hora de votar a quien realmente puede vencer al PT", dijo el viernes Silva, exmilitante de ese partido, en su cuenta Twitter, donde tiene más de un millón de seguidores. La ecologista participará este sábado de un mitin en el estado de Sao Paulo, y luego viajará a su estado amazónico de Acre, donde votará el domingo.

La exsenadora, criada en el corazón de la Amazonía y analfabeta hasta los 16 años, emergió como un tsunami en la campaña electoral en agosto, tras el dramático fallecimiento del candidato socialista Eduardo Campos en un accidente de avión.

Por su lado Neves, el favorito de los mercados y apoyado por la fuerte maquinaria del PSDB, el partido que gobernó Brasil de 1995 a 2002, será el protagonista de tres actos políticos en el estado de Minas Gerais, su bastión electoral, del cual fue gobernador durante dos mandatos. Rousseff se dirigirá a los militantes del PT en Belo Horizonte (Minas Gerais), donde nació, y luego en Porto Alegre (sur), donde votará.

Para Joao Augusto de Castro Neves, analista de Eurasia Group, las elecciones de este domingo son "casi como un plebiscito sobre los doce años del PT" en el poder. "Existe un deseo de cambio, de personas que quieren mejoras en la economía, especialmente en las clases más altas, pero también hay el deseo de mantener y defender las conquistas del PT. No los cuatro años de Rousseff, sino los doce, cuando hubo crecimiento económico, elevación del salario mínimo y programas sociales", indica.

A pesar del favoritismo, las de octubre serán "las elecciones más difíciles para el PT", señala el politólogo Lucio Rennó, de la Universidad de Brasilia. "Aunque Rousseff llegará fuerte a una eventual segunda vuelta, se enfentará a un candidato competitivo, sea Silva o sea Neves, que seguramente sellarán un pacto de apoyo anti-PT" para sumar votos, agrega.

Las elecciones del domingo definirán también los gobernadores de los 26 estados más el Distrito Federal, y el Congreso (los 513 diputados y 27 de los 81 senadores), vital para gobernar.