Las Provincias

Las mujeres del fiscal Nisman

Nisman posa con la que algunos creen que era su actual novia, la modelo Florencia Cocucci.
Nisman posa con la que algunos creen que era su actual novia, la modelo Florencia Cocucci. / rc
  • En este 'thriller' argentino aparecen la madre, la exmujer, la amante, la fiscal, la testigo ocasional y la empleada del hogar

Argentina lleva 49 días pendiente de lo que se publica en los medios sobre un solo caso, el que investiga la muerte de Alberto Nisman. El cuerpo de este fiscal apareció el 19 de enero en su piso del exclusivo barrio bonaerense de Puerto Madero. El suceso hubiera pasado casi inadvertido en el extranjero si Nisman no hubiera denunciado días antes a la mismísima presidenta del país, Cristina Fernández. Le acusaba de encubrir a los culpables del atentado contra el edificio de la mutua judía AMIA, en el que murieron 85 personas en 1994.

Las especulaciones comenzaron en el mismo minuto en que se difundió la noticia. Casi dos meses después continúan sin que la investigación haya esclarecido algo. Las pesquisas policiales no hacen más que enredar la madeja. Y el ya de por sí pesado sumario rebosa nombres... Sobre todo femeninos. La muerte del "doctor Alberto" sigue calificada como "dudosa". Le toca a la Justicia aclararla. Y aquí llega la primera mujer implicada: Viviana Fein. Es la fiscal del caso. Le cayó durante una guardia. Sus declaraciones a la prensa y su interés por llegar al fondo del asunto no gustan a todos. Su propio jefe, Ricardo Sáenz, es consciente: "La quieren sacar de la causa, es evidente. No la dejan trabajar tranquila". Pero Fein no se amilana. Anuló sus vacaciones, previstas para el 18 de febrero, y ha paralizado su retiro -tiene 64 años- pese a tenerlo "acordado".

Desde luego, tiene trabajo porque este ‘thriller’ cada vez se parece más a un culebrón. Están todos los personajes: la madre, la exmujer, la testigo ocasional, la empleada del hogar... Y ahora también la novia despampanante. Unas fotos de Nisman en la playa con una joven de cuerpo escultural han dado lugar a muchas especulaciones. La chica en cuestión es Florencia Cocucci, una modelo de 25 años nacida en Mar del Plata. Al parecer, conocía al fiscal desde septiembre de 2013. Coincidieron en una discoteca y se cayeron bien. Algunos apuntan a que mantenían un relación sentimental. La rubia con ojos de color de miel lo niega todo, mientras su novio oficial se mantiene al margen. Se trata de un empresario, Tomás Pagliere, dueño de una firma de ropa que la contrataba para sus catálogos.

Flor, que ya ha sido citada por la fiscal Fein, asegura que lo de la playa fue solo una coincidencia. Ambos viajaron a Cancún y, qué casualidad, cogieron el mismo vuelo. También niega que cenara con él el 26 de diciembre: estaba en su localidad natal. Ese día Nisman compartió mesa y mantel con una mujer a la que se trata de localizar. Se supone que es el ligue joven que gastaba el finado, de 52 años recién cumplidos, en los últimos tiempos, y cuya foto le había mostrado a su empleada doméstica, Gladys Gallardo. La trabajadora limpió la mesa y una camiseta de la chica, pero nunca la vio, según ha declarado en los juzgados: "No conozco ni su nombre. Solo sé que era modelo porque él me lo dijo".

La viuda y la camarera

Se cree, además, que ese ágape era una despedida. Nisman tenía ya los billetes para viajar a Europa, con su hija mayor, Iara, de 15, y encontrarse con la pequeña, Kala, de 8 años, y su exmujer, Sara Arroyo Salgado. Arroyo y Nisman estaban divorciados desde hace tres años, después de 17 de convivencia. Se conocieron en el entorno de trabajo. Ella es jueza federal, pero siempre ha mantenido un perfil bajo. Pese a ocuparse de grandes caso sobre narcotráfico o bebés robados, ha esquivado bastante bien a la prensa. "Es muy seria", dicen sus allegados. Pero en el trato es "amable".

En las últimas semana se ha convertido en la viuda oficial del caso. Su emotiva despedida en los periódicos -en la que hablaba de "desconcierto" y "profundo dolor"- ha engrandecido esta imagen. Además, se mantiene férrea en su posición sobre el caso: a su exmarido lo mataron. En esta lucha cuenta con una gran aliada, su exsuegra, Sara Garfunkel, de origen judío. Comparten abogado.

La progenitora del fiscal fue quien encontró el cadáver. Acudió al apartamento de Nisman alertada por los guardaespaldas, que no podían contactar con él. Ella era la única que tenía una copia de las llaves. Intentó abrir la puerta, pero estaba cerrada por dentro. Pidió ayuda a un cerrajero. Cuando éste le franqueó el paso, se encontró a su hijo tirado en el baño con un agujero en la sien derecha. Sara no dudó entonces en llamar a su hermana Lidia, psicóloga, y a la policía.

La última por ahora en la lista de mujeres del ‘caso Nisman’ es Natalia Fernández. Tiene 26 años y es camarera de un restaurante de la zona. La Policía la reclutó para que fuera testigo de la inspección del piso del fiscal. Un mes después denunció ante los medios irregularidades. "Tengo miedo, pero hay muchas cosas que me han indignado", contó al diario argentino ‘Clarín’. Al parecer, los peritos subrayaban papeles del fiscal, el portero del edificio ofrecía café y se puso uno de los baños del apartamento a disposición de quien quisiera usarlo. Todavía no se ha probado si miente o no.