Vecinos de Camí la Noria de Torrent exigen que no se suprima el único paso a nivel

El secretario de la entidad vecinal, Manolo Bessini, cruza el paso a nivel de Virgen del Olivar. / lp
El secretario de la entidad vecinal, Manolo Bessini, cruza el paso a nivel de Virgen del Olivar. / lp

Los residentes solo disponen de un túnel subterráneo para salvar esta barrera, con «rampas empinadas» y «falta de seguridad»

ADA DASÍ TORRENT. «

Si suprimen ese paso, nos dejan enjaulados como leones», comenta el presidente de la Asociación de Vecinos Camí la Noria, Jesús Jiménez. A los residentes de la zona les ha caído como un jarro de agua fría la decisión de la Conselleria de Obras Públicas de eliminar este acceso, el único que les queda como vía de comunicación con el núcleo de la ciudad, además del paso subterráneo.

Nada más publicar el proyecto de Mejora de la Seguridad Ferroviaria y de la Accesibilidad en los términos municipales de Torrent, Alcàsser y Picassent que prevén la supresión de cuatro pasos a nivel de la Línea 1 de Metrovalencia (Bétera-Villanueva de Castellón) en el tramo Torrent-Picassent, la entidad vecinal remitió una carta a la conselleria con el fin de «consensuar» la decisión y solicitar una reunión «para poder trasmitir nuestra opinión y nuestras necesidades», antes de redactar el proyecto. La propuesta también se hizo llegar al Ayuntamiento ya los diferentes grupos políticos.

La indignación lleva décadas instalada en esta barriada, en la que residen cerca de 600 vecinos, por las continuas promesas de soterramiento de las vías que nunca se materializan. La barrera artificial provoca que crezca el sentimiento de «aislamiento» entre una población cada vez más mayor y de la que el 80% tiene movilidad reducida.

«Llevamos años luchando por el soterramiento y ahora anuncian que nos van a eliminar el único paso a nivel que nos queda para comunicarnos con el otro lado de las vías por la superficie», comenta el secretario de la entidad, Manolo Bessini. «Si lo hacen no tenemos alternativas y nos dejan encerrados aquí», añade Jiménez.

«La mayoría somos gente mayor y con movilidad reducida por lo que el paso subterráneo no es una alternativa viable. Las rampas tienen mucha pendiente y, además, por la noche, falta seguridad y se vuelve peligroso, además del olor a orín y suciedad que tiene», explica Bessini. A este paso hay que sumarle el de la estación que pertenece a Renfe, que «a pesar de que lo han reformado hace nada, no han sido capaces de construir una rampa, y tiene dos tramos de escaleras».

El secretario advierte que a estos inconvenientes, se suma que «cuando llueve se llenan de agua y no se pueden utilizar». Por ello, entre sus propuestas está la instalación de un ascensor para pasar de una parte de la vía a la otra, o dejar el paso a nivel tal y como está. «Entendemos que se hace por medidas de seguridad pero los vecinos estamos más que acostumbrados a cruzar por ahí y está regulado por semáforos. Nunca ha pasado nada», explica. «Cuando cruzas la calle también hay semáforos y siempre compruebas que está en rojo, por lo que en este caso, es lo mismo».

Los residentes piden soluciones. «Si su intención es quitarlo, al menos, que nos den otra alternativa o que estudien mejorar la seguridad de otra forma», explican, «lo que no pueden es dejarnos aislados». «Aquí habían hasta cuatro pasos de este tipo, pero se cerraron cuando se duplicó la vía en 1984», recuerdan.

Además, señalan que la búsqueda de una solución no solo les beneficia a ellos, «incluso los usuarios del metro que van a Valencia tienen que cruzar las vías y también utilizan el paso a nivel, sobre todo si tienen movilidad reducida, y muchos alumnos de la Universidad Católica».

No obstante, la prioridad del vecindario es el soterramiento de los 1.500 metros de vías, de una vez por todas. En 2011, se presentó una maqueta en la que el proyecto estaba supeditado a la construcción de una estación que incluía un centro comercial.

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