Treinta kilómetros de persecución policial

Varias patrullas, en el momento de la detención de los dos delincuentes. / lp
Varias patrullas, en el momento de la detención de los dos delincuentes. / lp

La Policía Local de Paterna detiene a los conductores tras una carrera de película por la V-30 y la A-7 con ayuda de agentes de Catarroja, Burjassot, Silla y Alfafar Dos delincuentes con antecedentes movilizan a más de veinte agentes y Guardia Civil con un coche robado

MARINA COSTA PATERNA.

Una persecución policial de película movilizó, en la madrugada del martes al miércoles, a más de una veintena de agentes de Policía Local y Guardia Civil. La espectacular carrera, protagonizada por dos delincuentes con antecedentes penales en un coche robado, comenzó en Paterna.

A las dos y media de la madrugada, una unidad de la Policía Local de Paterna patrullaba por la calle Cristo de la Fe cuando observó cómo un Ford Escort deambulaba y realizaba maniobras extrañas.

Sus ocupantes, al detectar la presencia policial, iniciaron una huida a toda velocidad por la carretera de Manises. En el acceso al puente, el conductor del turismo perdió el control y quedó de frente al vehículo policial. Sus ocupantes chocaron frontalmente, de forma intencionada, contra la patrulla. Los agentes, que habían salido del vehículo, tuvieron incluso que esquivar los embistes del coche para no ser atropellados.

El vehículo hacía zigzags por la carretera y llegó a embestir a la patrulla en varias ocasiones El temerario conductor carecía de permiso de circulación al no haberlo obtenido nunca

Cuando los delincuentes retomaron su huida por la V-30, en dirección al puerto, los efectivos comprobaron que el turismo figuraba como sustraído y pidieron más refuerzos.

Así, a través del 092 y el 112, pusieron en conocimiento de todas las poblaciones colindantes los hechos que se estaban produciendo. El vehículo circulaba de forma temeraria por la carretera, realizando zigzas entre los vehículos que usaban la vía.

Pierde el control

Pero sus ocupantes, lejos de desistir y entregarse, continuaron su huida por la V-31 en sentido Alicante (Pista de Silla). El vehículo avanzaba a gran velocidad y su conductor volvió a perder el control en la salida de Catarroja. El coche impactó contra el vallado que separa la vía de servicio y luego, de nuevo, contra el vehículo policial en varias ocasiones. A la persecución ya se habían sumado dotaciones de Policía Local de Burjassot, Catarroja y Silla, así como efectivos de la Guardia Civil de Alfafar-Catarroja, Picassent y Silla. Cuando los ocupantes se vieron rodeados, decidieron saltar del coche en marcha, el cual continuó rodando por la inercia sin conductor, con el consiguiente riesgo para el resto de usuarios de la vía.

Pero ahí no acabó todo. Uno de los fugitivos amenazó a miembros del dispositivo con un destornillador. Los efectivos trataron de inmovilizarlo pero el sujeto ofreció resistencia, propinando golpes y patadas, lo que acabó con un agente herido. Tras las primeras averiguaciones, también se pudo determinar que el conductor del turismo carecía de permiso de conducir. De hecho, no lo había obtenido nunca, según confirmaron ayer a este diario fuentes policiales consultadas.

Durante el registro del utilitario, los agentes hallaron tres destornilladores, dos martillos, dos patas de cabra, un cuchillo de unos 12 centímetros de hoja, llaves de tubo, guantes y tres pasamontañas, entre otros materiales para cometer hurtos.

El Comisario Jefe de la Policía Local de Paterna, Rafael Mestre, resaltó «la rápida y efectiva respuesta de las patrullas de Policía Local de las localidades de Catarroja y Silla y de los puestos de la Guardia Civil de Silla, Catarroja y Alfafar por la estupenda colaboración que permitió la detención de estos individuos».

No es la única intervención policial reciente que se salda con éxito en la localidad paternera. La Policía Local localizó, a comienzos de este mes, más de 3.000 palés en una nave «sin medidas de seguridad».

La conducción temeraria de una persona, que portaba sobre su furgoneta una torre de palés por la carretera en dirección a Fuente del Jarro, permitió al cuerpo policial dar con una nave en la que se almacenaban más de 3.000 palés, «careciendo de medidas adecuadas para la protección y extinción de incendios». Cuando los agentes se personaron en las instalaciones a las que acudía el conductor que el pasado 30 de enero hacía equilibrios por la N-220, con más de veinte palés sobre la baca de su vehículo, e inspeccionaron la empresa no hallaron «documentos o contratos del personal laboral, ni de registros de movimientos y/o seguimiento de las transacciones económicas en cuanto a compra/venta». El Consistorio solicitó el cierre «cautelar» de la firma hasta subsanar «las deficiencias observadas».

El alcalde, Juan Antonio Sagredo, fue quien dio instrucciones precisas a la Policía Local para identificar a este conductor que circulaba con una peligrosa torre de palés por carretera. Este hecho fue registrado en un vídeo difundido en redes sociales, que el propio alcalde publicó también para tratar de localizar a este temerario conductor.

Tras su detención, el caso condujo finalmente a la Policía Local hasta la empresa ubicada en el polígono donde esta persona «había procedido a vender los palés transportados, motivo por el que se procedió a realizar la oportuna inspección».

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