El tramo de la Pista de Silla entre Valencia y Beniparrell lleva cinco años a oscuras

Farolas apagadas, en un tramo de la Pista de Silla. / damián torres
Farolas apagadas, en un tramo de la Pista de Silla. / damián torres

El robo del cobre del cableado dejó sin luz este tramo y, a pesar de las reivindicaciones de los municipios, Fomento todavía no lo ha repuesto

A. DASÍ

catarroja. El tramo de la Pista de Silla comprendido entre Valencia y Beniparrell está plagado de farolas que no dan luz. Aunque los conductores que circulan por la V-31 parecen haberse acostumbrado a la falta de iluminación, no lo han hecho los Ayuntamientos de algunos de los municipios afectados que llevan desde 2013 reclamando al Ministerio de Fomento, responsables de la autovía, que se haga la luz en uno de los accesos principales a la ciudad de Valencia.

Hace cinco años, unos ladrones se dedicaron a robar el cable del alumbrado para vender el cobre en el mercado negro. La banda organizada, que actuó hasta en dos ocasiones en la Pista de Silla dejándola a oscuras, fue localizada, desarticulada y detenida, pero, desde entonces, jamás se restableció el servicio de iluminación en la carretera.

Tras el cambio de Gobierno en algunos de los municipios, las reivindicaciones comenzaron a sucederse. Catarroja, Sedaví y Beniparrell aprobaron sendas mociones en sus plenos para solicitar el restablecimiento del alumbrado al Ministerio de Fomento, «con la callada por respuesta», como señala Jesús Monzó, alcade de Catarroja. La siguiente estrategia fue unir los esfuerzos y atacar el problema desde la Mancomunitat de l'Horta Sud, aunque tampoco dio sus frutos.

El Ministerio envió una carta alegando que las farolas «no son de titularidad estatal»

Finalmente, en marzo del año pasado, el alcalde de Beniparrell, Salvador Masaroca, recibió una carta del Ministerio en el que se le comunicaba que el alumbrado estaba sin servicio «debido a los continuos robos en las instalaciones e incluso en los centros de transformación que impiden la reparación inmediata», al tiempo que se le «informaba» de que la V-31 «no cumple con los criterios que deben tenerse en cuenta a la hora de tomar la decisión sobre la procedencia de iluminar la carretera». También hace referencia a que las vías de servicio «no son de titularidad estatal».

«En pocas palabras nos dice que son los Ayuntamientos los que tenemos que reponer el servicio», señala Masaroca. Una respuesta que no ha satisfecho a ninguno de los implicados. «Las farolas están ubicadas en la Pista de Silla que es competencia de Fomento», remarca el alcalde de Sedaví, Ferran Baixauli.

Por su parte, el alcalde de Catarroja, Jesús Monzó, insiste en la necesidad de que la V-31 esté iluminada, «es una situación de discriminación porque esta autovía es uno de los accesos más importantes a la tercera capital de España». Monzó también remarca que «es la principal vía de acceso a las áreas comerciales y a los polígonos industriales, con una importante afluencia de tráfico». «Es una cuestión de coherencia, no de política», advierte.

En esta línea, los tres mandatarios señalan que seguirán insistiendo al Ministerio, porque otras carreteras no tan transitadas, como el corredor Sur, sí que están iluminadas, al igual que lo ha estado este tramo antes del robo del cableado que lo dejó sin luz. «Fomento no tiene en cuenta las necesidades de los municipios ni en la futura ampliación de la V-31, ni en la iluminación, accesos, seguridad ciudadana y la falta de conexión con el Parque Natural de la Albufera», apunta Monzó. El alcalde de Catarroja aprovecha la ocasión para recordar que «no existe ninguna señalización del Parque Natural. Los visitantes desconocen que pueden acceder a este por Catarroja o Alfafar, desde la Pista de Silla, mientras que en otras provincias de España si que existe señalización para espacios similares».

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