Torrent mide la contaminación acústica de sus fiestas para evitar quejas vecinales

Una sesión de 'Cine a la fresca' organizada por el Ayuntamiento en la calle.
Una sesión de 'Cine a la fresca' organizada por el Ayuntamiento en la calle. / lp

Una empresa registra los decibelios de dos conciertos de bandas y de cornetas y tambores que no han rebasado los límites legales

ADA DASÍ

torrent. Las primeras mediciones que registran la contaminación acústica de los actos festivos de Torrent, en cuatro puntos diferentes de la ciudad, han dado como resultado que, en estos casos, no se rebasan los 90 decibelios permitidos por ley. El registro con un sonómetro, realizado por una empresa a cargo del presupuesto de la concejalía de Fiestas, se ha centrado en dos conciertos de bandas y uno de cornetas y tambores que se han mantenido dentro de los límites legales.

Esta iniciativa, que parte del área de Fiestas, tiene como objetivo elaborar un mapa acústico a través de las mediciones de los actos festivos que organizan tanto las asociaciones como el propio Ayuntamiento. «No pretendemos multar, la intención es hacer un diagnóstico de la realidad que después se trasladará a las entidades festivas para que conozcan los parámetros de ruido que causan sus actos y por último se comunicará a los vecinos para que estén informados», matiza el concejal del departamento, Alfred Costa.

«Se ha informado en los plenos falleros y a la federación de Moros y Cristianos y, también se ha comunicado a la FAC y Favbur, entidades vecinales, para que difundan la información sobre esta cuestión y para que se cumplan los horarios establecidos», advierte.

Costa pone como ejemplo la fiesta del 'Barrejat'. «Hasta ahora se hacía en la plaza de Sant Roc, un lugar equivocado dada la dimensión que ha tomado el evento y esa zona no era la más óptima». «Por ello, se ha trasladado al Rabal donde se ha triplicado el espacio y genera mucho menos ruido», añade.

Este es uno de los objetivos planteados con el mapa sonoro «saber dónde se satura el sonido y que actos podrían superar el volumen que marca la ley», señala el edil. «No es lo mismo un concierto en una calle estrecha que en Parc Central, por ejemplo. En el primer emplazamiento puede causar muchas más molestias a los vecinos», advierte.

El concejal también señala que este año «no se han registrado muchas quejas» a causa de los actos festivos. En ello «puede haber influido la modificación de la ocupación de la vía pública con la que se ha racionalizado el horario de la ambientación musical en la calle», explica Costa.

«Antes se permitía desde las ocho de la mañana hasta las tres de la madrugada y ahora se ha reducido a partir de las cinco y media de la tarde para conciliar la fiesta con el descanso de los vecinos».

«Hemos trasladado todo esto a las entidades festivas y asociaciones vecinales para que cuenten con la información necesaria y cumplan esta normativa», advierte y señala que «antes se generaba una indefensión para los vecinos ya que si se llamaba la atención para bajar el volumen se presentaba el permiso de la actividad que tenían para todo el día», mientras que ahora «la música solo se puede poner en un horario acotado», explica.

Las mediciones con el sonómetro continuarán durante las fiestas patronales para completar el diagnóstico actual, elaborar el mapa sonoro y estudiar en que zonas se satura más el sonido, y que actos podrían superar el volumen permitido por la legislación vigente.

Plan municipal

En 2012, el equipo de Gobierno de Torrent solicitó un estudio a la Universidad Politécnica de Valencia sobre la contaminación sonora en la ciudad con el fin de elaborar el Plan Acústico Municipal. El informe describe el estado de esos momentos para adoptar las medidas necesarias para minimizar el impacto sonoro y por otra parte, detalla una serie de medidas viables para poner en marcha en las zonas donde más contaminación se percibe.

En el documento, se expone que la fuente de ruido más problemática en la ciudad es el tráfico en un 61%, seguido por la actividad agraria en un 22% y en tercer lugar la actividad vecinal, en un 12%. A estos le siguen la industria y el tráfico ferroviario en un porcentaje del 2 y el 3%, respectivamente.

Para el control del impacto sonoro generado por las fiestas, el informe propone una ordenanza municipal de Protección contra la Contaminación Acústica que «limite el horario de los eventos, el ruido y la localización» y «un control y seguimiento de las actividades populares, festejos y manifestaciones mediante pruebas de sonido, delimitación del área de verbena, control del tráfico rodado y control de horarios».

Como medidas paliativas, para los locales de ocio nocturno, con ambientación musical, en áreas residenciales se apuesta por su limitación y el control de su implantación a través de la licencia.

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