Salvan la vida de una joven en la playa de Meliana

Un momento del rescate./LP
Un momento del rescate. / LP

Los socorristas tardan veinte minutos en sacar a la víctima del agua y sufren numerosas heridas al golpearse contra las rocas durante el salvamento

JOAN MOLANO

Dos socorristas salvaron este mediodía la vida de una joven que, debido a la fuerte marea, estuvo a punto de ahogarse cuando se bañaba en la playa de Meliana. Los rescatadores tardaron veinte minutos agónicos en sacar a la víctima del agua debido al fuerte oleaje. Durante el salvamento, los socorristas y la chica sufrieron numerosas heridas al golpearse con fuerza contra las rocas del espigón. Los tres tuvieron que ser atendidos después en el centro de salud de la localidad de l'Horta Nord.

El mar embravecía. La bandera amarilla ondeaba en la playa de Meliana. El baño estaba prohibido en las zonas donde el bañista no hace pie, pero la marea acabó arrastrando a una menor, de unos 16 años, hacia el fondo. El oleaje era tan fuerte que no podía salir del agua. El reloj marcaba la una y media del mediodía cuando uno de los socorristas fue avisado por un bañista sobre la situación de la joven y en cuestión de segundos estaba en el mar con la lata de rescate intentando llevar hacia la orilla a la menor, pero era imposible. La corriente y la poca colaboración de la víctima debido a su estado de nervios lo impedían. Entonces se sumó al salvamento otra socorrista y entre los dos lograron, tras veinte minutos agónicos, sacar a la joven del agua sana y salva. Tuvieron que hacerlo a través de las rocas del espigón, de las que les separaba una distancia menor que de la arena.

Los socorristas que salvaron la vida a la joven.
Los socorristas que salvaron la vida a la joven. / LP

En el proceso de poner a salvo a la chica, los tres implicados en el suceso sufrieron fuertes golpes contra las rocas, que les provocaron varias heridas en la espalda y las extremidades. Finalmente, la menor fue puesta a salvo y todo quedó en un gran susto gracias al trabajo de los profesionales de salvamento. Los tres tuvieron que ser atendidos en el centro de salud por las lesiones, que no revistieron gravedad. "En los cuatro veranos que llevo como socorrista no había tenido una intervención igual. Por suerte, todo se ha solucionado de la mejor manera", señaló a LAS PROVINCIAS Álvaro Ruiz, de 33 años, uno de los socorristas. Para su compañera, Irene González, de 19 años, es el primer verano que trabaja en la playa y no pudo contener las lágrimas tras el rescate por la tensión vivida. "Creía que no podríamos salvarla ya que cada vez que nadábamos nos íbamos más hacia dentro. Al final, los raspones han merecido la pena", señaló a este periódico.

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