Un reloj que no da las horas

El edificio donde se encuentra el reloj. / lp
El edificio donde se encuentra el reloj. / lp

Está ubicado en la antigua Casa Consistorial y su mecanismo data de mediados del siglo XI X | Compromís presenta una moción para que se estudie el coste de su puesta en marcha y recuperar este sonido de antaño

ADA DASÍ TORRENT.

En la fachada de la actual Casa de la Cultura, antaño la Casa Consistorial de Torrent, luce un «referente único» de la relojería valenciana, según la investigación del historiador, experto en campanas y toques tradicionales, Pau M. Sarrió Andrés. Pero no solo eso, sino que en España, solo queda uno de características similares en Valladolid.

Esta es una de las razones por las que el Grupo Municipal de Compromís solicitará en un moción a la concejalía de Cultura que se estudie el coste de su puesta en funcionamiento para recuperar la antigua maquinaria y el toque de campanas civiles. La formación se basa en el estudio de este investigador y en otras fuentes escritas para señalar que este reloj «es uno de los elementos del patrimonio inmueble más destacado» de la ciudad.

Según explican en el documento, el edificio en el que está enclavado data del siglo XVII aunque sufrió posteriores intervenciones. Es en el año 1855 cuando el Ayuntamiento pensó «en colocar un reloj nuevo en la casa capitular, con campanas de buen tamaño y sonido para el servicio público» porque el reloj referente de la población, situado en la Iglesia de la Asunción se había deteriorado. Fue en 1856 cuando se instaló este conjunto horario en la segunda planta del Consistorio.

Las tres campanas de toques civiles se sitúan en la corona de la fachada y daban los cuartos Un estudio propone soluciones para evitar molestias por ruido en la biblioteca

Pau M. Sarrió Andrés, a instancias de Compromís, señala que este conjunto fue fabricado por la casa francesa de Morez, Chavin et frères. Está compuesto por una maquinaria que consiste en un sistema de poleas y contrapesos de piedra y una estructura en la cubierta, detrás de la actual corona de la fachada, con tres campanas, dos pequeñas para los cuartos a los lados y una más grande, para dar las horas, al centro, con el sonido característico de las campanas civiles.

Sarrió destaca que «es fundamental la recuperación de los toques de campana porque su sonido forma parte del patrimonio cultural inmaterial de la historia del municipio» y «gran parte del funcionamiento de la maquinaria del reloj corresponde a este mecanismo, por lo que su recuperación evitaría el deterioro al estar en marcha en su conjunto».

En la moción que Compromís llevará a pleno, el investigador da soluciones para evitar los inconvenientes que puede causar ya que la maquinaria está ubicada dentro de la sala de estudio de la Biblioteca municipal de la calle Sagra, en la segunda planta de la Casa de la Cultura.

«Se podría resolver insonorizando el habitáculo en el que se encuentra», advierte y este sistema también evitaría las molestias de los toques de campana, para lo que propone que «sonarán únicamente cuando la biblioteca estuviera cerrada al público y, en todo caso, fuera del horario nocturno». Otro de los inconvenientes es la necesidad de darle cuerda que podría resolverse «automatizando el mecanismo». Con todo ello, Compromís, insta a la concejalía de Cultura e Infraestructuras culturales a evaluar el coste de esta actuación y la posibilidad de recuperar este reloj que data de mediados del siglo XIX y que, según la formación, es uno de los elementos más destacados del patrimonio inmueble local.

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