El Puig y La Pobla luchan para eliminar un punto negro de vertidos tras 30 años

La zona del litoral afectada. / lp
La zona del litoral afectada. / lp

Ambos ayuntamientos buscan una solución definitiva para proteger la playa de Medicalia del último foco de contaminación por aguas residuales

MARINA COSTA VALENCIA.

Los ayuntamientos de El Puig y La Pobla de Farnals están trabajando de manera conjunta para poder dar carpetazo a un problema histórico que arrastra, desde hace treinta años, la playa de Medicalia. La localización del último foco de contaminación «en un conector de aguas residuales de la Pobla de Farnals» es la cuenta pendiente que tienen ambas poblaciones para eliminar definitivamente este punto negro.

Los representantes quieren dejar atrás «treinta años de agua en malas condiciones en esta playa de El Puig afectada por las aguas residuales del municipio vecino». Este año la playa de Medicalia, que limita con el término municipal de La Pobla de Farnals, ha estado abierta al baño durante todos los días de verano.

«Este dato, que sería normal en cualquier otra playa, es un hito en el caso de Medicalia. Señalada como un punto negro para el baño desde hace más de 30 años, por primera vez en mucho tiempo, ha conseguido superar durante la temporada estival cada uno de los controles semanales que la Dirección General de Calidad del Agua de la Generalitat realiza» para supervisar la calidad de sus aguas.

A pesar de ello, Medicalia sigue teniendo latente la amenaza de la contaminación. «Nos gustaría poder anunciar que el problema se ha solucionado, pero no es así. Lo que ha ocurrido, simplemente, es que este verano hemos tenido la suerte de que no se ha producido ningún vertido contaminante de relevancia», señala el concejal de Playas, Fernando Checa.

La contaminación por aguas residuales de esta playa «es crónica desde que se tienen datos de muestreo». El baño estuvo prohibido durante dos décadas hasta que fue autorizado en 2008. A pesar de ello, sigue clausurándose intermitentemente cada vez que supera los niveles máximos de contaminación permitidos.

El concejal de Medio Ambiente Vicent Porta explica que «en un principio, hace más de treinta años, la contaminación era descontrolada», pero a lo largo del tiempo el control sobre los vertidos se ha intensificado y se han ido corrigiendo y eliminando los focos de contaminación. «Hasta llegar al punto donde nos encontramos ahora, en que con los datos que hemos recogido y las acciones que hemos llevado a cabo, durante estos últimos dos años, podemos afirmar que el último punto que necesitamos corregir es el conector con las aguas residuales que llegan de La Pobla de Farnals».

Una aseveración «que comparten la empresa Aguas de Valencia y organizaciones como Ecologistas en Acción», destacan desde El Puig. Un informe de Aguas de Valencia de junio de 2017 constata que los últimos episodios de contaminación provienen de una antigua acequia cubierta donde van a parar las aguas residuales de varias urbanizaciones de La Pobla de Farnals. La zona comenzó a edificarse en los años 60 y su sistema de saneamiento «aún produce episodios de vertidos contaminantes que hay que neutralizar».

Dicha acequia subterránea recorre el término municipal de La Pobla y, poco antes de llegar al mar, se desvía y desemboca en el término de El Puig. Así, las aguas pluviales y residuales que recoge acaban desembocando en la playa de Medicalia, al otro lado del espigón que separa ambas poblaciones. Cuando se produce un vertido contaminante en el municipio vecino, el espigón funciona como muro de contención y «el agua contaminada alcanza Medicalia mientras que en La Pobla sigue ondeando la bandera azul».

Ecologistas en Acción identifica el mismo problema en su informe Banderas Negras de 2017. Desde que la organización ecologista publica su informe anual sobre zonas no recomendadas para el baño, Medicalia aparece en un lugar destacado. La novedad de la edición de este año es que sus investigadores coinciden en identificar el foco de contaminación en el municipio vecino. Vicent Porta señala que «nosotros tenemos controlado el sistema de saneamiento y de riego de El Puig, pero no podemos hacer lo mismo con el de La Pobla. La novedad es que hemos podido identificar el problema con pruebas concluyentes y ponernos en contacto con el consistorio vecino para que podamos trabajar conjuntamente para encontrar una solución». La alcaldesa Luisa Salvador y el alcalde de La Pobla, Enric Palanca, han tratado el caso en varias ocasiones. «No eran plenamente conocedores de la situación y la respuesta por su parte está siendo positiva», señala Salvador.

Fotos

Vídeos