El PP pide a Fomento que mantenga las obras de la V-21 y reprocha al PSPV su silencio

La V-21, a su paso por Port Saplaya. / damian torres
La V-21, a su paso por Port Saplaya. / damian torres

Bonig califica la moción del tripartito contra el proyecto de «inadmisible y patética» mientras Ribó asegura ahora que no se renuncia a la ampliación

ISABEL DOMINGO

valencia. «La moneda de cambio para que el PSPV mantenga el sillón de la Generalitat es el silencio y tragar con todo lo que hacen sus socios». Así se expresó ayer la presidenta del PP en la Comunitat, Isabel Bonig, para reprochar a los socialistas su silencio sobre la propuesta del Ayuntamiento de Valencia de paralizar las obras de ampliación de la V-21, aprobada en el pleno municipal de octubre por el tripartito.

Una moción calificada de «inadmisible y patética» que demuestra, a su juicio, que «no están capacitados para gobernar». Bonig alertó de con esta decisión se traslada a los inversores un mensaje de inseguridad jurídica porque la ciudad «es un caos» y también advirtió de los posibles atascos en uno de los accesos principales a Valencia. Por ello, pidió al Ministerio de Fomento que mantenga el desarrollo de la obra.

Por su parte, el portavoz del grupo municipal en el Consistorio, Eusebio Monzó, también lamentó el silencio del PSPV y de su portavoz, Sandra Gómez sobre la paralización del proyecto, por lo que resaltó que el partido «está preso de sus socios de gobierno». Además, criticó la ambigüedad de Ciudadanos, que se abstuvo en la votación y cuestionó que se ponga como «excusa» la protección de la huerta, cuando el propio Ayuntamiento mantiene en la revisión del PGOU la recalificación de 600.000 metros cuadrados de huerta en la Punta.

Monzó enumeró otras infraestructuras de la ciudad a las que el tripartito también ha puesto reparos, como las mejoras en la V-30, la zona reservada para uso hotelero en la Marina, las viviendas en el Parque Central o la ubicación de la Universidad Europea en el Cabanyal. «Las divisiones internas ya se pusieron de manifiesto en el primer año del tripartito con la aprobación de los presupuestos», recordó.

Mientras desde el grupo popular se criticaba la postura del tripartito con el proyecto de la V-21, el Ayuntamiento anunciaba que el viernes se reunirá con Fomento para presentar una propuesta alternativa a las obras de ampliación pero con menor impacto sobre la huerta.

Según explicó el alcalde, Joan Ribó, se trasladará al ministerio que no se renuncia a la ampliación y que el pleno instó a «mantener la inversión» pero «sin arrasar con la huerta productiva de Valencia y Alboraya». Así, en la reunión que mantendrán con el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, Ayuntamiento y Generalitat presentará un estudio donde se reduce el impacto sobre la huerta entre un 50 y 60% sobre las pretensiones del ministerio. No obstante, Fomento ya desmintió que la afección fuera de 80.000 metros cuadrados, como indicó el colectivo Per l'Horta, y la cifró en la mitad.

A la reunión acudirán los concejales María Oliver (València en Comú e impulsora de la moción en contra del proyecto) y Vicent Sarrià (PSPV), además del secretario autonómico de Obras Públicas de la Generalitat, Josep Vicent Boira.

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