Paterna estudia la suspensión cautelar de licencias por el centro de menores y de Alborgí

El local social donde anoche se celebró la Junta de Barrio de La Canyada se quedó pequeño. / lp
El local social donde anoche se celebró la Junta de Barrio de La Canyada se quedó pequeño. / lp

Más de 200 vecinos abarrotan la Junta de Barrio de La Canyada y denuncian la «desinformación» que arrastra este proyecto

MARINA COSTA PATERNA.

«Ante la inquietud y alarma social que está causando entre los vecinos y vecinas la implantación, por parte de la Conselleria, de un centro de menores en Montecañada y de un centro de discapacitados psíquicos y drogodependientes en Alborgí», Paterna abordará en el próximo pleno la suspensión cautelar de la concesión de licencias y autorizaciones para la implantación de actividades en suelo residencial en todo el término municipal.

Los socialistas llevarán la propuesta en forma de moción para abrir un expediente de revisión urbanística para adaptar el planeamiento vigente y definir y regular los posibles usos asistenciales que pueden tener cabida en Paterna. Dicha regulación «estaría sujeta a dos condiciones: la realización de un estudio técnico y de un proceso de participación ciudadana», explicó ayer la portavoz socialista, Paqui Periche.

El pleno del próximo miércoles 28 debatirá esta propuesta que busca no solo «adecuar el planeamiento urbanístico a la realidad actual y a las necesidades de los paterneros», sino también «dar voz a los vecinos para que puedan opinar sobre el, evitándoles situaciones de incertidumbre como las que están viviendo actualmente los vecinos de Montecañada y Alborgí».

A este respecto, «la inquietud ciudadana está avivada por la falta de información sobre ambos proyectos por parte de Conselleria y, en el caso del centro de menores de Montecañada. por las polémicas noticias publicadas durante los últimos días, respecto a otros centros de la misma índole, como es el caso del de Buñol».

Por otro lado, ayer se celebró la Junta de Barrio de La Canyada en el Centro Social. El local se quedó pequeño para acoger a las más de 200 personas que acudieron para conocer más datos sobre el proyecto y dar su opinión al respecto. La mayoría de los asistentes mostró su rechazo a la instalación proyectada en Montecañada al considerar que la zona «carece de servicios y dotacionales». También lamentaron la «desinformación» existente. El concejal de Urbanismo, Carles Martí, explicó los datos de los que dispone el Ayuntamiento y señaló que, a petición de los vecinos, trasladará la opinión mayoritaria de los residentes a la Conselleria. En la reunión, también se explicó a los presentes que se trata de «un centro de acogida tutelado por la Generalitat» y se abordó la propuesta del partido socialista que se llevará como moción al pleno de la próxima semana.

Los asistentes también mencionaron la campaña de recogida de firmas de la plataforma change.org, donde ya se han sobrepasado las 1.500 rúbricas.

Por su parte, ayer la vicepresidenta del Consell y consellera de Igualdad, a preguntas en relación a la polémica generada, calificó de «cruel» la oposición vecinal a la instalación de nuevos centros de menores, ya que se trata de un «colectivo vulnerable, que necesita protección y acceso a una vida normal».

«Me cuesta entender que alguna gente se oponga a que estos niños puedan vivir en La Cañada, va más allá de un prejuicio. Además de que se enfrenten a la falta de padres o a una familia que es peligrosa para ellos, la sociedad no puede lanzarles otro mensaje de desamor, es de una crueldad que me cuesta calificar», destacó.

«Cuando uno tiene unos vecinos nuevos no se dedica a opinar si esos vecinos gustan más o menos. Queremos que las residencias se parezcan más a nuestras casas, por eso buscamos espacios más pequeños, no macrocentros donde los menores se sienten institucionalizados. Han de tener un vecindario que les acoja y como sociedad tenemos la obligación de facilitárselo», matizó.

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