Paterna convertirá los locales de La Coma en aulas de formación para vecinos

Estado de parte de las instalaciones a reformar. / lp
Estado de parte de las instalaciones a reformar. / lp

La futura instalación, que albergaba un supermercado, permitirá atender a un centenar de personas y contará con la colaboración del Servef

MARINA COSTA PATERNA.

Paterna habilitará finalmente los cuatro locales de La Coma-Mas del Rosari para formar a vecinos del barrio.

El Ayuntamiento ha puesto en marcha la reforma para habilitar estos bajos, situados en el edificio del antiguo mercado, en la calle Silla del barrio Mas del Rosari-La Coma, para que puedan acoger aulas de formación para los vecinos y vecinas del barrio.

Así lo anunció ayer el concejal de Empleo, Julio Fernández durante la reunión de la Comisión de Formación y Empleo de La Coma y a la que asistieron diferentes entidades de la zona.

«Los locales fueron adquiridos por el consistorio con el objetivo de crear aulas que dieran respuesta a las necesidades formativas de los vecinos y vecinas del barrio», ha señalado el concejal Fernández.

Y en ese sentido, el regidor ha explicado que «la idea es que sean los propios ciudadanos los que decidan la futura oferta formativa para esos locales, que se pondrán en marcha en colaboración con el Servef».

Las nuevas aulas de formación, que estarán adscritas al área de Servicios Sociales contarán con un aforo máximo de cien personas y estarán equipadas con el material necesario para el desarrollo de las clases y talleres. De este modo, según el proyecto municipal, se crearán cuatro aulas, una de 58 metros cuadrados, dos de 67 y una más grande de 111 metros cuadrados.

Para llevar a cabo las reformas, que finalizarán en mayo de este año, el Ayuntamiento paternero ha destinado una partida de 114.295 euros.

Las actuaciones proyectadas incluyen la demolición de la tabiquería interior para dejar los espacios diáfanos y la sustitución de los cerramientos que conectan con el pasillo para permitir la privacidad y aislamiento acústico necesario para los nuevos usos de formación de los locales. Además, también se cambiará la toda instalación eléctrica y la fontanería y se revisará la protección contra incendios.

En estos bajos se ubicaba el último supermercado que quedaba abierto en La Coma. El cierre motivó las quejas de los vecinos porque les obliga a tener que desplazarse a otras zonas. De momento, «no hay ninguna iniciativa privada para abrir un supermercado pero la opción sigue abierta», detallaron ayer fuentes municipales consultadas.

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