Paterna amplía el control de la calle Mayor con nuevas inspecciones certificadas para la Cordà

Dos especialistas en seguridad revisarán estructuras, anclajes, edificios y mobiliario antes y después de cada espectáculo pirotécnico

MARINA COSTA PATERNA.

Paterna ampliará este año el control de las infraestructuras que acogerán sus seis principales espectáculos pirotécnicos, incluida la Cordà, con inspecciones previas a cada cita y un nuevo Certificado de Estabilidad para la calle Mayor y el Cohetódromo que garantizará que las estructuras, tanto móviles como permanentes, se encuentran en perfecto estado para acoger todas las batallas de pólvora programadas.

Dos técnicos en seguridad serán los encargados, de aquí hasta el último domingo del mes de agosto, de analizar palmo a palmo la calle Mayor y la enorme 'jaula' en la que volarán miles de cohetes durante todas las Fiestas Mayores del municipio.

El dispositivo de control incluye más de un centenar de balcones y ventanas, mobiliario, cornisas, anclajes de protección y cerramientos de seguridad. Este es el primer año que se realizará en la calle Mayor una auditoría de seguridad por parte de una firma externa pero, además, se elaborará dicho Certificado de Estabilidad.

Los expertos realizarán antes y después de cada espectáculo pirotécnico una revisión de todas las estructuras con informes y fotografías y, en caso de ser necesario, plantearán medidas «correctivas que pueden afectar a puntos de soldadura, mejora de anclajes y chapas u otras cuestiones relativas a la seguridad y estabilidad de todos los recintos implicados», explicaron ayer fuentes municipales. Estas reclamaciones de mejora, si se producen, deberán solventarse «en el mismo día y siempre antes de producirse un nuevo espectáculo pirotécnico, por parte del Ayuntamiento».

Los técnicos deberán revisar también los elementos en caso de producirse inclemencias meteorológicas como fuertes lluvias o viento. Las revisiones afectarán también a las estructuras de protección que permanecen sin desmontar durante todo el año.

Las revisiones en la calle Mayor para la Cordà se extenderán a más de 34 comercios, 12 patios, 74 balcones y siete entidades bancarias, entre otras infraestructuras viarias, para cubrir todo el perímetro que se verá afectado por la batalla de fuego y pólvora y que ocupará 1.500 metros cuadrados en total. El repaso de los 170 metros de la calle Mayor que tomarán los 345 tiradores de este año será «especialmente minucioso».

Los 60 metros del Cohetódromo se revisarán también al detalle. Los técnicos analizarán 330 bastidores (estructuras de más de cuatro metros) para dar su visto bueno. Una ingeniería profesional es la encargada de supervisar este año el montaje de protección de los edificios de la calle Mayor y sus más de cincuenta fachadas.

En las tareas de blindaje habitual trabajan ya diez operarios, a jornada completa, desde hace unos días. Las protecciones a colocar constan de rejillas de metal y piezas de madera que se revisan una a una. Se trata de un trabajo manual, que se alarga durante todo el mes, ya que cada añadido está hecho a medida para cada uno de los espacios que se deben asegurar.

Los comercios con más afluencia de público se protegerán la misma semana de la Cordà para no entorpecer su actividad. También se retirarán las vallas de los bares y terrazas y elementos que puedan entorpecer el espectáculo.

Todo forma parte de un engranaje muy medido que también afecta al Cohetódromo donde este año se celebrará, por primera vez, una Cordà alternativa la víspera de la tradicional en la calle Mayor. La declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional recién concedida pone en este ejercicio el broche de oro a un espectáculo en el que se lanzarán más de 70.000 cohetes en poco más de veinte minutos.

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