Dos hospitales de campaña, seis ambulancias y 400 efectivos blindarán las paellas de Moncada

Los integrantes de la junta de seguridad, durante la reunión anterior. / lp
Los integrantes de la junta de seguridad, durante la reunión anterior. / lp

La Junta de Seguridad previa al evento establece el dispositivo definitivo y la oposición carga contra el PSPV por seguir adelante con el macrofestival

MARINA COSTA MONCADA.

Moncada celebró ayer la última Junta Local de Seguridad previa al Festival de Paellas Universitarias del viernes y en la que se desgranó todo el dispositivo sanitario y de control que se desplegará durante la celebración del macroevento al que asistirán 24.000 personas.

400 efectivos, entre agentes (Guardia Civil y Policía Local), 230 miembros de seguridad y 40 sanitarios formarán parte del operativo que incluirá dos hospitales de campaña, seis ambulancias UVI y tres de Soporte Vital Básico (SVB).

Cuatro médicos, 12 enfermeros y 23 técnicos en emergencias sanitarias, bajo las órdenes de dos coordinadores, completarán el equipo sanitario desplegado en el recinto.

El dispositivo de seguridad contará con cerca de 250 personas, entre vigilantes de seguridad privada, auxiliares de seguridad y personal de control de accesos que estarán repartidos por distintos puntos estratégicos del recinto según la franja horaria del día. Estas cifras se encuentran «muy por encima de lo requerido legalmente. El objetivo es que la cita transcurra con absoluta normalidad», según recalcaron ayer fuentes de la organización consultadas por este diario.

Tres controles en los accesos

Para poder acceder al Festival de Paellas y poder garantizar la seguridad, los asistentes deberán pasar por un total de tres controles antes de la validación de la entrada. Habrá un único punto de acceso con 21 carriles (uno de ellos para personas con movilidad reducida o disfunción sensorial) en los que trabajará un equipo de servicio específico de admisión compuesto por 60 personas y 4 perros guías. Los dos hospitales de campaña se ubicarán próximos a los escenarios y también habrá un punto de atención sanitaria en la zona de control de seguridad.

Ambos dispositivos, el de seguridad y el sanitario, estarán de 10 a 23 horas, tres horas más que el horario del propio festival, con el fin de asegurar que la salida del evento transcurra «con normalidad y sin incidentes».

Respecto a la accesibilidad y como novedad en esta edición, la organización ha puesto en marcha un servicio de autobuses oficiales, de acceso prioritario, para llevar hasta 7.000 asistentes desde el campus universitario de Tarongers hasta la puerta del evento. Estas líneas cubrirán la franja horaria punta, es decir, de 11 a 13.30 de la mañana, y de 19 a 21 horas. Para poder acceder a esta opción de transporte se deberá comprar el ticket con anterioridad desde la página web del evento por un «precio simbólico de 2 euros (ida y vuelta)».

Los asistentes también podrán llegar al festival utilizando la red de Metrovalencia, ya que el recinto se encuentra a escasos 150 metros de la parada de metro. En este sentido, Metrovalencia aumentará la frecuencia de trenes en las franjas horarias puntas de entrada y salida del festival para garantizar una llegada escalonada. Los promotores también habilitarán un terreno anexo al recinto, unos 200 metros, para los taxis, que tendrán acceso directo al festival.

Mientras, la oposición y parte del tripartito volvió a cargar ayer contra el PSPV y la alcaldesa, Amparo Orts, por «seguir adelante con este macrofestival y no cumplir los acuerdos del pleno, negándose el concejal de Fiestas a convocar una comisión para enseñar a la posición el expediente de evento», según lamentó ayer el portavoz del PP, Miguel Gallego.

De hecho, PP y Compromís, con el respaldo de Guanyem (socios de gobierno del PSPV) y Ciudadanos, comparecieron ayer ante el secretario municipal para alertar del «incumplimiento del acuerdo plenario» del mes de marzo que acordó la creación de una comisión especial para revisar el expediente del festival.

En el documento, al que tuvo acceso ayer este diario, los firmantes reclaman poder acceder y valorar el expediente relativo al evento, «entendiendo los grupos políticos importante y necesario este control ante la proximidad de dos guarderías y un colegio público a la zona de influencia del evento».

El tripartito sigue pendiente de un hilo. Ayer el portavoz de Guanyem Moncada, Manuel García, afirmó, tras exigir el lunes la paralización del evento y la dimisión del concejal de Fiestas para mantener el pacto, que «estamos sorprendidos de que no haya habido ninguna respuesta por parte del PSPV. No vemos ningún gesto y, si esto se rompe, la aritmética del pleno y la gobernabilidad municipal en Moncada se van a complicar bastante. Se está actuando contra la voluntad del pueblo y su representatividad. Esto no es un asunto menor, sino todo lo contrario».

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