La cremà cierra las Fallas más seguras

Uno de los monumentos de la comarca, consumido por el fuego. / lp
Uno de los monumentos de la comarca, consumido por el fuego. / lp

Los monumentos arden pese a la lluvia y cierran un ejercicio repleto de actos que han disfrutado este año numerosos visitantes Un dispositivo policial y de limpieza extraordinario blinda el último acto de las fiestas en l'Horta

MARINA COSTA

valencia. La última noche de las Fallas 2018 no defraudó. Miles de personas asistieron a la cremà de los monumentos de la comarca pese a la presencia intermitente de la lluvia. El dispositivo de seguridad desplegado para la ocasión fue el mayor de los últimos años. Todo estaba preparado para que el fuego purificador hiciera su labor con eficacia.

Unas horas antes, la lluvia y el aire hacían acto de presencia y trastocaban los planes de algunas fallas. En el área metropolitana, las rachas más fuertes se registraron poco antes de la última mascletà. Esta situación obligó, por ejemplo, a la falla l'Església de la localidad de Paiporta a no tirar la parte aérea de su espectáculo pirotécnico por las rachas de viento, según informó la propia alcaldesa, Isabel Martín, en redes sociales.

Ya entrada la noche, tras arder los últimos monumentos sin contratiempos, diez operarios del servicio de limpieza y un camión cuba de refuerzo devolvieron a Paiporta a la normalidad.

Otra incidencia, que se produjo horas antes, en concreto en la madrugada del domingo, afectó a cinco vehículos y dos fachadas de la calle Ernest Ferrando de Paterna, tras arder un contenedor.

Ayer, el dispositivo preparado para la cremà fue amplio en la localidad paternera. Participaron seis patrullas en servicio de la Policía Local, más dos equipos de extinción de incendios de Protección Civil, que complementaron a los Bomberos en la sección segunda.

La jornada comenzó con la cremà de la falla municipal, a las 23.30 horas. Poco después fueron ardiendo los monumentos de la sección segunda, primera y de especial hasta que las cenizas acabaron con la última falla paternera, pasada la una de la madrugada.

Los actos fueron seguidos por miles de vecinos y visitantes, ya que este año la declaración de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad ha generado «nuevos paquetes turísticos que han beneficiado, por supuesto, a Valencia pero también a toda el área metropolitana y, en especial, a las localidades más próximas a la capital», tal y como aseveraron ayer fuentes del sector hotelero consultadas.

En la localidad de Torrent, los actos comenzaron a partir de las 21 horas con la cremà paulatina de 29 monumentos grandes e infantiles, gracias a un amplio dispositivo de seguridad y de limpieza coordinado para la ocasión que funcionó conforme a lo previsto. Los últimos coletazos de la fiesta en el área metropolitana contaron, en general, con un amplio dispositivo policial y de seguridad para que la última noche fallera se cerrara sin sobresaltos.

Barreras de hormigón

Durante estas fiestas, el corte de calles o el cierre de algunos accesos, así como la peatonalización de amplios tramos, han sido la nota predominante en buena parte de las localidades. La seguridad y la vigilancia han estado muy presentes durante toda la semana fallera. Paterna incluso incluyó la colocación de barreras de hormigón, de hasta una tonelada de peso, para impedir el acceso de vehículos a determinadas zonas del casco histórico por seguridad.

Pese a la lluvia y el viento, miles de falleros cerraron anoche un ejercicio repleto de actos y emoción con las lágrimas propias del final de un ciclo que volvió a abrirse prácticamente, en el mismo momento, para comenzar a preparar las Fallas de 2019.

Fotos

Vídeos