Condenan al Marenostrum por no devolver el dinero de las entradas del festival de 2016

Agentes de la Policía Local, tras la cancelación de la edición del festival Marenostrum de 2016. / pablo mammana

La sentencia obliga a la promotora a indemnizar a los afectados por los gastos derivados y los daños morales tras la denuncia de la Unión de Consumidores

DANIEL NAVARRO ALBORAYA.

Varapalo al festival Marenostrum a las puertas de su fin de semana grande. El juzgado de Primera Instancia número 22 de Valencia ha condenado a la promotora de este encuentro de música electrónica a indemnizar a los clientes afectados, tras la suspensión de la edición de la cita de 2016, cuando la empresa suspendió 24 horas antes de su inicio el evento en la partida de Els Peixets de Alboraya, que estaba programado los días, 8, 9 y 10 de julio, sin devolver el dinero de las entradas.

Ahora, la sentencia condena a la organización a abonar a varios afectados cerca de 6.000 euros por el precio de las entradas, los gastos ocasionados, así como por los daños y perjuicios derivados de la cancelación del festival, tal y como pedía la Unión de Consumidores de la Comunitat Valenciana en su demanda civil colectiva presentada el pasado mes de enero. Aunque finalmente el macrofestival se trasladó a la Marina de Valencia un mes después, la demanda subrayaba que debido a la inmediatez del inicio del evento «muchos jóvenes tenían ya las entradas compradas y se habían desplazado desde sus lugares de origen e, incluso, habían pagado el alojamiento de varios días».

Se trata del segundo revés de la justicia contra los impulsores de este evento, ya que hace unas semanas el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Valencia declaró nulas cuatro cláusulas de los abonos en los que se establecía que no se devolvería el importe de las mismas si se cambiaba la fecha o no se celebraba por causas meteorológicas adversas, unas condiciones que también se encontraban en los abonos de la edición de este año.

Este hecho obligó a la empresa Mare Music Events a acatar la normativa europea de consumidores y usuarios y allanarse y aceptar las peticiones procedentes de la Fiscalía.

No obstante, desde la Unión de Consumidores destacaron la necesidad de que exista «un mayor control por parte de las administraciones en la autorización de este tipo de eventos, garantizando además de los cumplimientos técnicos, de seguridad y respeto al entorno, los derechos de los consumidores y usuarios para evitar situaciones de abusos e indefensión como las ocurridas en el festival del año pasado».

A pesar de que la Unión de Consumidores informó a las administraciones «de las anomalías e incumplimientos detectados por los organizadores de este tipo de festivales, para que fueran tenidos en cuenta antes de autorizar su celebración, hemos comprobado cómo se ha autorizado la realización del Festival Marenostrum Experience 2017, sin que se hayan satisfecho las reclamaciones de los afectados de la edición del año anterior», señalaron desde la agrupación demandante.

Pese a que durante el día de hoy miles de jóvenes se congregarán en la fachada marítima del cap i casal a disfrutar de los más de 30 espectáculos musicales previstos para este fin de semana, la edición del Marenostrum Xperience de este año tampoco ha estado exenta de polémicas.

Inicialmente, la cita pretendía ubicarse en el aparcamiento de un centro comercial en Port Saplaya, pero la organización tuvo que buscar un lugar alternativo después de que la oposición de Alboraya impidiese la cesión de este terreno para el encuentro, cuyo nuevo emplazamiento no fue autorizado hasta hace escasos días.

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