Aigües de l'Horta asume el suministro de agua en el Pantano de Torrent

Obras de canalización en el Pantano de Torrent. / lp

La empresa abastecerá a la urbanización con agua del pozo hasta que concluyan las obras de conexión con la red municipal

ADA DASÍ TORRENT.

La empresa mixta Aigües de l'Horta ha asumido el suministro del agua en la urbanización del Pantano, después de que el Ayuntamiento haya llegado a un acuerdo con el propietario del pozo que durante décadas ha prestado este servicio. No obstante, el agua que sale de los grifos de los vecinos continúa siendo la de esta infraestructura que «no es apta para el consumo» hasta que concluyan las obras de conexión con la red de la ciudad que se iniciaron hace unos días y que cuentan con un plazo de ejecución de un mes, según la circular emitida por la mercantil a los vecinos.

En esta misiva, la empresa comunica el avance del proyecto que recibió el visto bueno de los técnicos el pasado 7 de julio y la autorización de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) el día 27, tras la que se inició la actuación sobre el terreno. A partir de ahora, es la empresa Aigües de l'Horta la que asume el suministro con la misma agua del pozo pero «utilizando la red existente».

En esta línea, en la carta se advierte que esta red «no reúne las condiciones de servicio más adecuadas» pero que se tratará de «ofrecer el mejor servicio posible, a pesar de esta circunstancia», hasta que finalice la actuación.

El proyecto global que permitirá que las cerca de 200 viviendas de la urbanización del Pantano dispongan de agua potable tiene un coste de 900.000 euros. La solución del trazado de la red «es la más económica» y consiste en conectar con el colector general del polígono industrial con una tubería dúctil de 110 milímetros de diámetro. Después se derivará y se alojará en una zanja de 80 centímetros de profundidad, protegida frente al tráfico y las dilataciones.

En total se realizarán 206 acometidas en las parcelas existentes, con llave de registro y contador con telelectura para prevenir fugas. Esta es la parte que más voces discordantes ha creado entre los vecinos ya que el coste de entrar el agua hasta las viviendas correrá a cargo de cada uno de los propietarios y supone un incremento en los recibos en cerca de 80 euros mensuales, con un pago aplazado de diez años, que se tienen que sumar a la tasa Tamer que hasta la fecha no tenían ya que el agua provenía de un pozo.

No obstante, el proyecto responde a una reclamación de la asociación de vecinos que valora las ventajas de sumarse al suministro municipal de agua potable. Entre ellas, la mejora de la infraestructura y acabar con los cortes de agua que, el verano pasado, también sufrieron a causa del bajo nivel y de una avería en el pozo Además, supone el incremento del caudal y la presión de la red, se disminuirán las pérdidas por la eliminación de las fugas y se reducirán los casos de mantenimiento y reparación de la red. También se instalarán nuevas bocas contra incendios.

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