La actividad regresa a la manzana incendiada de Fuente del Jarro ocho meses después

Una de las naves que se vieron afectadas, en pleno proceso de reconstrucción. / lp
Una de las naves que se vieron afectadas, en pleno proceso de reconstrucción. / lp

Naves en construcción y máquinas trabajando en solares van dejando atrás la imagen de las fábricas calcinadas en la zona afectada por el incendio de Indukern

MARINA COSTA PATERNA.

La actividad ha regresado a parte de la manzana del polígono Fuente de Jarro que se vio afectada por el incendio de Indukern, el pasado mes de febrero. Ocho meses después del siniestro, la imagen que ofrece esta zona industrial de la segunda fase es bien distinta al paisaje calcinado, repleto de escombros y amasijos metálicos, que dejó el fuego a su paso.

Retomar la actividad para alguna de las empresas más afectadas por el suceso ha sido imposible pero otras sin embargo, han ido, poco a poco, ganando terreno a la desolación para tratar de volver a empezar prácticamente desde cero.

De las seis empresas más afectadas, una acabó abandonando la actividad pero otras dos están funcionando en parte y una cuarta ya dispone de un solar prácticamente despejado para volver a levantar una nueva instalación.

Una de estas firmas ha dejado la parcela convertida en un solar pero ha continuado su actividad «en otras instalaciones que poseía en el polígono Táctica, también de Paterna», explican desde la Asociación de Empresarios de Fuente del Jarro (Asivalco). El alquiler de instalaciones a una segunda empresa ha permitido poner en funcionamiento otra de las parcelas del sector.

Otra firma con actividad dispone actualmente de dos naves, una está en proceso de reconstrucción y la otra ya acoge actividad con normalidad.

Indukern es la única parcela incendiada que parece haberse detenido en el tiempo. De hecho, en sus instalaciones todavía se encuentra un camión atrapado, prácticamente, por un amasijo de estructuras metálicas quemadas y tampoco se aprecian movimientos desde fuera.

«Otras empresas que sufrieron daños menores y en menor porcentaje han efectuado las reparaciones pertinentes y han podido continuar con sus actividades habituales», subraya Joaquín Ballester, gerente de Asivalco.

Respecto a las medidas de ayuda y rescate anunciadas por las distintas Administraciones tras el incendio, la situación es también diversa. «Algunas actuaciones están en proceso y otras en proyecto o anunciadas pero confiamos en que todas se llevarán, finalmente, a buen término, ya que son muy importantes», subrayó Ballester.

Tal y como anunció, el Ayuntamiento de Paterna construirá un segundo túnel en Fuente del Jarro, paralelo al existente en la calle Bilbao, para dar acceso a la segunda fase, y mejorar la seguridad del polígono. El objetivo es desbloquear «la ratonera» en la que se ha convertido este segundo tramo industrial en el que operan más de 400 empresas. La nueva infraestructura conectará con la manzana donde estaba la empresa química incendiada, Indukern, y servirá para evitar «los problemas de embotellamiento que se producen en esta segunda fase del polígono», destacó el alcalde Juan Antonio Sagredo. La redacción del proyecto técnico de este túnel, que tendrá un coste de 150.000 euros, ya se ha incluido en el borrador de los presupuestos de 2018 en el que la Corporación está trabajando.

El Ayuntamiento de Paterna también anunció la bonificación de los impuestos municipales de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) y de Actividades Económicas (IAE) a las empresas.

Dentro del mapa de seguridad, otro punto importante «pendiente» y reclamado desde Asivalco es el de los hidrantes o bocas de agua que los bomberos utilizan en caso de incendio. El Consistorio «aumentó su número de forma importante en los últimos años pero el promedio medio entre hidrantes debería ser de unos 200 metros, aproximadamente».

Por su parte, la Generalitat abrió «una línea de crédito para las firmas afectadas a interés de mercado, con tres años de carencia, a falta de que se cubran una parte de los intereses, cuestión que esperamos no tarde ya demasiado». En este sentido, fuentes del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) indicaron ayer que, de momento, dos empresas han solicitado estas ayudas pero «una de ellas no cumplía los requisitos de solvencia». Si bien, esta línea «va a seguir abierta a cualquier empresa que haya sufrido algún percance de este tipo». «A finales de este mes se materializará, tras aprobar la norma que lo regula, con la subvención de intereses», señalaron.

La última petición pendiente la elevan los empresarios de Asivalco al Ministerio de Fomento al reclamar «la necesidad urgente de disponer de unos accesos directos que resolverían las emergencias y los atascos endémicos que arrastra el polígono. Esperamos que el acceso prometido de la V-30, desde el año 2013, se materialice lo antes posible dentro del proyecto de ampliación de la conexión al aeropuerto».

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