Las Provincias

Alboraya ofrece los Silos de Vinival como sede de la Universidad Europea

  • El inmueble sigue abandonado a la espera de un uso definitivo en el décimo aniversario del anuncio para convertirlo en un centro cultural

El Ayuntamiento de Alboraya ha propuesto a la Universidad Europea los Silos de la antigua bodega Vinival para llevar a cabo la próxima sede del centro educativo en la Patacona, tras los problemas surgidos con el Ejecutivo de Valencia para llevar a cabo el proyecto en el barrio del Cabanyal.

Así lo aseguraron fuentes del Ejecutivo de Alboraya a este periódico, que confirmaron que en los últimos meses miembros de la directiva del centro universitario han visitado las bodegas localizadas en un polígono a extinguir «en un edificio emblemático, premio nacional de arquitectura, que está cerca de Valencia y frente al mar».

No obstante, desde el centro universitario no descartaron que si las negociaciones con el equipo de Ribó fracasan, se estén contemplando otras opciones diferentes a Alboraya para ejecutar la obra.

Pese a todo, este inmueble se postula así como una alternativa a otros lugares en la capital del Turia, precisamente en el décimo aniversario de la presentación del proyecto cultural que pretendía transformar todo este espacio y sus inmediaciones. El plan, truncado con la llegada de la crisis, pretendía «convertir los Silos de vino de la antigua empresa Vinival en un gran centro cultural para el barrio, que sea todo un referente de recuperación del patrimonio industrial, manteniendo su estructura exterior», tal y como señalaba el entonces alcalde popular, Manuel Álvaro.

La intervención prometía dotar al distrito de una sala con 200 personas para eventos, una aula de exposiciones, una biblioteca, una sala multimedia, dos aulas polivalentes, espacios para ensayos de grupos de música locales, una hogar para jubilados y una zonas de juegos para niños.

Sin embargo, una década después el emplazamiento sigue sin uso y el inmueble está a merced del abandono, la degradación y los actos vandálicos, tras haber sido pintado con graffitis a lo largo de toda su fachada. La parcela de su alrededor ha sido tomada por la vegetación salvaje, que los vecinos subrayan «es un nido de todo tipo de insectos a pocos metros de las viviendas y de un instituto». En esta línea, los residentes aseveran que «de cara al verano los problemas derivados de esta situación se multiplican».

Y es que esta realidad se extiende a lo largo de dicho parque industrial, cuyo PAI sigue a la espera de desarrollo, donde a penas sobreviven unas pocas empresas y que continuamente es objeto de vertidos ilegales. De hecho, el Ejecutivo ya aseguró hace unos meses su intención de buscar medidas para intentar frenar la práctica continuada de algunos usuarios de descargar escombros en las calles cercanas al polígono, un hecho que se ha convertido en una de las principales quejas de los residentes y que sigue sin solución.

Precisamente, la representante del grupo popular, Virginia Garrigues, confirmó a este periódico la intención del grupo municipal de presentar una moción para «que el Ejecutivo incremente a diario la seguridad en esta ubicación y tome medidas serias para poner fin a estos vertidos ilegales».

Asimismo, la concejala denuncio que «el Gobierno local no lleve a cabo ningún control diario en todo el lugar y que no se haya puesto ni una sola multa a nadie por abandonar basura, pese a que está advertido en los carteles de la zona».

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