Las Provincias

Port Saplaya advierte de que el proyecto de Quabit dejaría sin servicio comercial al barrio

Port Saplaya, un barrio residencial junto a la playa, en el municipio de Alboraya. :: irene marsilla
Port Saplaya, un barrio residencial junto a la playa, en el municipio de Alboraya. :: irene marsilla
  • Los vecinos rechazan la construcción de las 500 viviendas y el hotel en la zona donde actualmente se encuentran varias superficies de compras

La lluvia de 120 millones que la inmobiliaria Quabit, heredera de Astroc, quiere invertir en Port Saplaya, ha recaído sobre este barrio de Alboraya sin convencer a los vecinos de la zona. Los mismos avisan de que este sector quedará sin ningún servicio comercial en sus inmediaciones y puede sufrir un colapso generalizado, provocado por la avalancha de nuevos residentes.

La empresa anunció recientemente su intención de sentarse a negociar con el Consistorio para construir 500 viviendas y un hotel, un proyecto reducido del previsto en 2007, y que vendría a sustituir al actual centro comercial que hay en esta ubicación, conformado por diferentes firmas como Alcampo, Leroy Merlín o Norauto.

«El proyecto anunciado por Quabit es un disparate, lo tomes por donde lo tomes», denunciaron desde la Asociación Cívica y Cultural de Port Saplaya. En este sentido, desde la agrupación advirtieron de que «el barrio ya está claramente saturado y no cabe más gente, especialmente debido a la ausencia de dotaciones municipales».

«El consistorio debería trabajar para dotar Port Saplaya con zonas verdes y servicios como polideportivos o escuelas ante la falta total de equipamientos», explicaron desde la agrupación. Asimismo, criticaron que se quieran seguir construyendo viviendas, sin tener un servicio de transporte público eficiente. «Nos dijeron que tendríamos tranvía y seguimos esperando, actualmente solo tenemos una contrata municipal que conecta Alboraya en autobus, para desplazarnos fuera del municipio tenemos usar vehículo privado». Varios residentes trasladaron ayer su preocupación a LAS PROVINCIAS, ante la ausencia total de superficies comerciales en los alrededores si desaparece el conjunto actual. En la actualidad, los centros comerciales más cercanos son El Manar de Massalfassar y el Arena de Valencia. «No es normal que tengamos que subirnos a un coche para hacer la compra de la semana», lamentaron los afectados. «Aquí prácticamente no hay ninguna tienda, ni para lo básico».

En esta línea, desde la plataforma vecinal recordaron que «en las últimas municipales todos los grupos prometieron que se iba a mantener el centro comercial». Además, denunciaron que «llevan meses esperando que el Ayuntamiento les entregue el convenio urbanístico de la de estos terrenos» y reivindicaron que «Alboraya debe proteger la huerta y el litoral».

Diferente es la postura que mantienen los representantes de los negocios de este distrito costero que aseguran que la inversión «es muy buena para la localidad, especialmente por el hotel».

En esta línea, se trasladó la idea de que «aunque entendemos la postura de los vecinos, el resto de superficies no quedan en realidad tan lejos y la desaparición de estas grandes plataformas va a fomentar la aparición de comercio minoritario en el barrio».

Asimismo, los comerciantes apuntaron que «lo más deseable es que esta inversión llegue a Port Saplaya, pero que el centro comercial pueda encontrar una nueva ubicación dentro de Alboraya».