Las Provincias

Una inversión de 8,5 millones elimina el punto negro entre Picassent y Montserrat

El diputado del área de carreteras, Pablo Seguí, en su visita a las obras. :: lp
El diputado del área de carreteras, Pablo Seguí, en su visita a las obras. :: lp
  • La intersección entre la CV-415 y la CV-405 registró 164 accidentes, con cuatro muertos y más de cien heridos, en un periodo de diez años

Con una inversión de 8,5 millones de euros y cerca de un año de obras, la Diputación de Valencia ha concluido las obras de mejora en la carretera CV-415, en el tramo entre Picassent y Montserrat, y en la intersección con la CV-405, uno de los puntos negros de la red de carreteras provincial.

Esta zona, conocida como Venta Cabrera, era uno de los tramos más peligrosos, donde se han registrado 164 accidentes con tres personas fallecidas y más de 100 heridos en un periodo de 10 años.

En este punto concreto, la actuación ha consistido en la construcción de una glorieta de 90 metros de diámetro y dos carriles de cuatro metros. El diputado del área de Carreteras, Pablo Seguí, visitó ayer la zona para comprobar el resultado de las obras y señaló que «el nuevo trazado cumple ahora los requisitos para ser una zona segura y esperamos que mejore la calidad de vida de los ciudadanos que la usan a diario en sus desplazamientos». El volumen de tráfico que registra esta carretera asciende a más 15.000 vehículos al día.

A esta actuación, se unen las mejoras realizadas en la CV-415 en el tramo entre Picassent y Montserrat, identificada por la Diputación como «Tramo de concentración de accidentes», «debido a su ancho insuficiente y a su trazado deficiente, con curvas de radio muy reducido que lo hacían altamente inadecuado para el alto tráfico que soporta la carretera, con una media de más de 5.000 vehículos al día».

Las obras en este tramo han consistido en el acondicionamiento y ensanche de la vía, consiguiendo una plataforma más amplia y segura, con dos carriles de 3,5 metros y arcenes de 1,5, regulando varias intersecciones y mejora del trazado, así como su señalización y sus sistemas de contención.

Seguí señaló que la «elevada siniestralidad de este punto hacía que está actuación fuera imprescindible» y destacó que «ha supuesto un importante esfuerzo para la Diputación pero era absolutamente necesario finalizar las obras y asegurar que no se repitieran los datos que registraba esta carretera».

Esta actuación se ha realizado en dos fases que se iniciaron en 2015 con la expropiación de los terrenos para ampliar los carriles.