Las Provincias

Quabit apuesta por el traslado del centro comercial de Saplaya y construir 500 pisos

Proyección de la ampliación del centro comercial de Port Saplaya, en el año 2007. :: lp
Proyección de la ampliación del centro comercial de Port Saplaya, en el año 2007. :: lp
  • La firma reduce a la mitad el proyecto residencial inicial, elimina el auditorio, la marina y los amarres, pero aboga por mantener el hotel

Quabit, la heredera de Astroc, insiste en el traslado del centro comercial de Port Saplaya para ejecutar un proyecto urbanístico que sigue a la espera de ver la luz desde 2007. Así lo anunció ayer el presidente de la empresa, Félix Abánades, que ha confirmado su intención de retomar las negociaciones con el Ayuntamiento de Alboraya.

El plan debe ser modificado y adaptado a la situación actual, confirmaron desde la firma a LAS PROVINCIAS. En esta línea, la empresa apuesta por «reconvertir el proyecto al completo», y de hecho el número de viviendas programadas serían 500, frente a las 900 de la idea inicial. Asimismo, el planteamiento de las mismas sería distinto. Si los pisos estaban dirigidos a un público de alto nivel adquisitivo, ahora el precio de estos bajaría varios escalafones.

Además se descarta también la ejecución de la marina, el auditorio y los cientos de amarres para embarcaciones. No obstante, Abánades subrayó su predilección con dejar espacio a un hotel en el emplazamiento, tal y como estaba previsto originalmente.

De esta manera, el portavoz dejó ayer claro su predilección por que el centro comercial de la zona, conformado por varias firmas como Alcampo, Leroy Merlín y un Norauto; abandonen el emplazamiento, para ejecutar este nuevo barrio residencial en su lugar.

Inicialmente, estaba previsto que esta área comercial se reubicara en un nuevo espacio a un kilómetro del actual, donde ocupa más de 100.000 metros cuadrados. El cambio permitía la liberación del espacio para poder acometer esta iniciativa, que fue promovida por el anterior ejecutivo, entonces en manos del Partido Popular.

A pesar de que el presidente subrayó que la ubicación actual de la zona comercial «tiene poco sentido» y apuntó a que está «obsoleto», no se descarta que el plan pueda llevarse a cabo, «aunque se mantenga la zona de compras».

Fuentes del consistorio recordaron ayer que «estamos remontándonos a hace más de diez años» y que actualmente «la zona donde estaba prevista la reubicación de la superficie de ocio es huerta protegida», por lo que no cabría la posibilidad de instalarla allí.

En el mismo sentido se mostró el presidente de Egusa, Tino Martí, que rechazó que la empresa municipal se vaya a hacer cargo del traslado del centro comercial actual, al formar parte de la sociedad publico-privada junto a Quabit. Desde el ejecutivo apuntaron además que «las empresas de Port Saplaya tienen un contrato vigente en este momento», no obstante, aclararon que «todo es cuestión de sentarse a negociar».

Desde Quabit, trasladaron así su predisposición por trabajar y aseguraron que en las últimas semanas «ha habido algún acercamiento en este aspecto». Además, recalcaron que con una sentencia a su favor, pese a ser recurrible, la posición para llegar a un acuerdo es distinta.

En esta línea, desde la empresa se hizo mención al último fallo que obliga a la mercantil municipal a pagar un total de 25,7 millones de euros a la firma promotora por no poder llevar adelante este proyecto, que no tendría que abonarse si finalmente se lleva a cabo.

En relación a los tiempos, desde Quabit calculan la negociación dure cerca de dos o tres meses, un proceso en el que ya se apuntó que estarán presenten los representantes del centro comercial.

Asimismo, desde la inmobiliaria confían en que los trabajos puedan comenzar en dos o tres años, cumpliendo así los últimos pronósticos que fechaban las primera actuaciones en el año 2020.

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