Las Provincias

Vecinos del edificio más grande de Port Saplaya piden más seguridad en sus accesos

Salida del aparcamiento, a escasos metros del final del carril bici. :: lp
Salida del aparcamiento, a escasos metros del final del carril bici. :: lp
  • La urbanización, con más de 300 vecinos, solicitó al consistorio reforzar la visibilidad tras producirse varios accidentes en la salida del aparcamiento

El edificio más emblemático y grande de Port Saplaya, situado al final de la avenida de la Huerta, quiere poner fin a los sobresaltos que sufren los más de 300 vecinos que cuentan con plaza de aparcamiento en este monumental residencial.

La pequeña salida para los vehículos del inmueble, coincide con la finalización del carril bici que discurre por el barrio, lo que ya ha provocado más de un incidente entre los residentes de la urbanización y los vecinos que pasean por la zona, que se encuentra a escasos metros de la playa.

«El lugar es muy frecuentado, sobre todo en verano, y a pesar de que hay un gran stop pintado en la acera, la gente se lo salta, provocando que en la salida de los automóviles haya un riesgo muy grande de atropello, especialmente con las bicicletas y los patinetes», explicó uno de los residentes.

«Yo voy en moto y ya he sufrido más de dos caídas, una de ellas tuvieron que intervenir los agentes de la Policía Local, que se dieron cuenta de las peligrosas condiciones de la zona», señaló una de las vecinas a LAS PROVINCIAS. «Si no se hace nada algún día, pasará algo grave y entonces habrá que lamentarlo».

La comunidad de vecinos ya solicitó en 2015 al ejecutivo local que colocara espejos de seguridad en la salida del aparcamiento del edificio para que tanto los vehículos, como los usuarios de la vía pública, tuviesen mejor visibilidad en la ubicación. Sin embargo, de acuerdo con los residentes, no tuvieron respuesta de ningún tipo. Ahora, una vecina, tras volver a ponerse en contacto con miembros del Consistorio, ha denunciado al Sindic de Greuges la situación, porque «es un tema de carácter urgente».

«Envié una queja a título personal al ayuntamiento y tras no recibir respuesta he denunciado ante el el defensor del pueblo la situación, tras esperar el tiempo prudencial una respuesta por parte del gobierno municipal», detalló la afectada. «Me consta que el expediente ya está siendo revisado por la entidad y vamos a esperar a que se pronuncie para ver cómo actuamos».

«La semana pasada, el consistorio respondió que al tratarse de una zona privada, el ayuntamiento no va a sumir el coste y que si queremos colocar los espejos debemos sufragarlo los propios vecinos, cuando en otras urbanizaciones los técnicos públicos han colocado señales, incluso dentro de los aparcamientos, cuando habían problemáticas para estacionar», denunció.

En esta línea, la residente criticó que «el equipo local autorizara el bado en el momento de la construcción del edificio, y ahora no quieran sufragar unos espejos que son necesarios, porque la gente no respeta el stop que hay colocado en la vía pública».

Asimismo manifestó que «no es comprensible que el ejecutivo se gaste un dineral en ferias y actos promocionales, pero no quieran pagar cosas necesarias para la seguridad de los vecinos como estas».