Las Provincias

Vecinos denuncian ruidos y malos olores de una fábrica en Alaquàs

  • El ayuntamiento ha abierto un expediente sancionador a la firma que asegura haber tomado medidas para evitar las molestias

«Dormimos con tapones porque la actividad de la fábrica es continua, de lunes a domingo, noches incluidas, y el ruido es permanente. Además llegan fuertes olores a plástico». Vecinos situados en dos fincas ubicadas a una calle de distancia del polígono Bovalar y de dicha empresa, dedicada a la fabricación y reciclaje de plásticos, llevan años presentado quejas y reclamaciones por registro de entrada en el ayuntamiento para que «se tomen medidas y podamos descansar».

Los afectados aseguran en dichos escritos que, fruto de la actividad de dicha fábrica, se produce «una emanación sistemática y continuada de humos y fuerte olor a plástico quemado que resulta muy desagradable». También alertan de «zumbidos constantes, tanto de día como de noche, lo que nos impide hasta abrir las ventanas en verano». La fábrica se instaló en este punto del polígono hace más de cuatro décadas pero las molestias comenzaron a producirse hace algunos años, en torno a 2012, cuando el crecimiento urbanístico dejó pegadas varias edificaciones al parque industrial. En la actualidad sólo una calle separa el casco urbano de la actividad de esta fábrica.

En diciembre de 2014 el ayuntamiento ya realizó una inspección que detectó «anomalías» por «olores de fundido o recalentado de plástico procedente de la actividad» y pidió a la empresa que adoptara «medidas correctoras para que no se produzcan molestias por olores». También solicitó que aportara una auditoría acústica, según la documentación a la que ha tenido acceso este diario. Sin embargo, las reclamaciones vecinales han continuado.

La empresa asegura que en este tiempo ha acometido varias «medidas correctoras. Hicimos mediciones en el interior de la fábrica, se han insonorizado puertas y tubos para evitar que salga ruido al exterior e incluso hemos trasladado máquinas de las zonas más cercanas a las viviendas a la otra parte de la fábrica». La firma también contrató una empresa externa que realizó varias auditorías, en concreto un Informe de Control Acústico que aportó al ayuntamiento. También «ofrecimos realizar mediciones dentro de las viviendas de los vecinos pero sólo dos nos dieron el permiso y salieron por debajo de los niveles límite. Dentro de la fábrica también estamos trabajando permanentemente con sonómetros», explicaron ayer fuentes de la empresa.

El ayuntamiento asevera que las últimas mediciones efectuadas «no exceden de los límites permitidos» pero sí mantiene abierto un expediente sancionador al constatar «que los problemas de malos olores persisten», «por lo que hemos vuelto a requerir a la empresa que tome medidas».

Desde la instalación señalan que en un Informe de Higiene Industrial encargado a un laboratorio externo para detectar qué compuesto volátil podría estar provocando las molestias vecinales «no se ha localizado ningún valor anormal. Todos los parámetros analizados, 55 en total, se encuentran por debajo del límite de detección».

Sin embargo, los afectados insisten y aseguran que «los ruidos se siguen produciendo y, es más, la última medición se realizó justo un día en el que la fábrica no tuvo actividad, por lo que no se ajusta a la realidad». Respecto a los malos olores piden que «se acometan actuaciones urgentes para atajar problemas de salud».