Las Provincias

Maria Àngels Ramón-Llin. :: lp
Maria Àngels Ramón-Llin. :: lp

La planta de basuras mantiene la tasa del recibo del agua pese a ganar más

  • Ramón-Llin denuncia que el entidad frena la bajada del impuesto aunque la instalación recibe aportes económicos de otras cinco comarcas más

La tasa Tamer, principal culpable del aumento del recibo del agua potable, lleva un año sin bajar y todo apunta a que el año que viene tampoco lo hará, según lamenta la concejal del grupo popular en el Ayuntamiento de Valencia, Maria Àngels Ramón-Llin.

En concreto, este gravamen, que se abona dentro del citado recibo por la eliminación de las basuras urbanas y con el que se financia la Entidad Metropolitana de Tratamiento de Residuos (Emtre), subió entre 2010 y 2013 en Valencia y en otros 44 municipios de l'Horta entre el 122 y el 177%, en función del consumo de agua de cada hogar. Sin embargo, a partir de 2013 la tendencia cambió y la citada tasa empezó a bajar (un 13% ese año, se congeló al siguiente, y siguió reduciéndose en 2015), por lo que entre esos tres ejercicios la reducción alcanzó el 25%. Esta tendencia a disminuir progresivamente la citada tasa debía continuar durante este año y los siguientes, bajada que debía acelerarse a raíz de un convenio suscrito con otras cinco comarcas valencianas para que el Emtre tratara las basuras de 93 municipios más a cambio del pago de un correspondiente canon. Al contar con más recursos económicos, el gravamen a los consumidores (principal vía de financiación de la entidad) debía bajar. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.

Sobre todo ello, la edil Ramón-Llin, quien fuera presidenta del Emtre hasta 2015, recordó que al final de su mandato y antes de las últimas elecciones municipales y autonómicas, «dejamos todo a punto» tanto para una nueva bajada de la tasa Tamer como para la firma de un convenio con el consorcio de residuos de las comarcas valencianas de la Costera, la Canal de Navarrés, la Safor, el Valle de Ayora y la Vall d'Albaida, acuerdo que finalmente se suscribió a mediados del presente ejercicio por los nuevos gestores de la entidad.

También hizo referencia a las duras críticas que recibía el Emtre por parte del PSPV y Compromís en sus años en la oposición. «Nos decían que la tasa la podíamos bajar hasta el 50%, que no estábamos haciendo todo lo que podíamos y que, cuando llegaran ellos al gobierno, se iban a encargar de reducirla», apuntó la concejal popular.

Pase a estas promesas y contar con mayores recursos económicos gracias al acuerdo suscrito con el citado consorcio, «nos han mentido y nos han engañado, porque no han sido capaces de bajar nada la tasa, ni este año ni para el que viene», destacó Ramón-Llin, quien achacó a la «incapacidad de gestionar» de Pilar Soriano, actual presidenta del Emtre, la razón por la que la tasa Tamer no ha descendido todavía. «Fueron incapaces de bajar la tasa en 2016 pese a tenerlo todo preparado y anunciar en noviembre de 2015 una reducción, que ha sido fantasma y no parece que lo vayan a hacer para 2017», advirtió la edil.

Por todo ello, en el pleno del 17 de noviembre, la concejal presentará una moción en la que propone que el Ayuntamiento solicite al Emtre una bajada de la tasa Tamer para 2017 y que inste a la planta a «trabajar seriamente», para seguir reduciendo este gravamen durante los años posteriores «como ellos reclamaban cuando estaban en la oposición».