Las Provincias

Vecinos de El Pantano de Torrent deben pagar 900.000 euros para tener agua potable

A la izquierda, los concejales de Compromís, Pau Alabajos y Víctor Medina, en la rueda de prensa. A la derecha, el estado de las tuberías retiradas de El Pantano, el pasado verano, por la avería en el pozo que les dejó sin servicio. :: lp
A la izquierda, los concejales de Compromís, Pau Alabajos y Víctor Medina, en la rueda de prensa. A la derecha, el estado de las tuberías retiradas de El Pantano, el pasado verano, por la avería en el pozo que les dejó sin servicio. :: lp
  • Compromís critica que el consistorio «no subvencione» esta actuación y que se exploten más los dos pozos de Horteta

Los vecinos de la urbanización El Pantano tendrán que asumir en sus recibos los 900.000 euros que cuesta el proyecto para llevar el agua potable hasta sus viviendas. El grupo municipal Compromís ha criticado que el ayuntamiento «no subvencione» de alguna forma esta inversión, que hará que se duplique el pago por el suministro a los cerca de 200 propietarios de la zona y advierten que en los presupuestos «no se recoge ninguna partida para este fin».

Desde la formación señalan que «sin abrir el grifo, un vecino que pague ahora 53,23 euros al pozo privado que suministra la zona, una vez realizadas las conexiones, tendrá un coste que subirá a 148,47 euros, con un pago trimestral aplazado a 10 años», aunque matizan que en la actualidad «se trata de agua de riego y después estaríamos hablando de agua apta para el consumo».

El edil de Compromís, Víctor Medina, representante en el consejo de administración de Aigües de l'Horta, explicó en rueda de prensa que la opción que se da a los residentes es «aplazar el pago a 5, 10 o 15 años, con un coste trimestralmente de 142, 79 o 60 euros, además de los intereses variables».

«El ayuntamiento no quiere correr con ningún gasto, cuando en otras propuestas como por ejemplo un proyecto de pluviales, el coste recae en todos los vecinos», apunta el concejal, «se trata de estimar la solidaridad, aunque los residentes de la zona si que tendrían que asumir las cuotas de las infraestructuras a cada vivienda». «Todo el término es pueblo, no se puede discriminar», añade.

Desde la formación critican que en la respuesta de la concejal responsable del área, Inma Amat, se deja claro que «no existe partida para estas obras» y que se «están estudiando diversos escenarios para la financiación como cuotas de urbanización o la aplicación de una tarifa finalista».

Además, advierten que «se ha llegado tarde para pedir subvenciones a la Generalitat porque ya ha cerrado sus presupuestos» y «no se pueden solicitar si ni siquiera se recoge una partida en las cuentas anuales». Su portavoz, Pau Alabajos, matiza que «dado que el presupuesto se pretende presentar por objetivos, el agua debería ser uno de ellos».

El proyecto de El Pantano se trató en el último consejo de Aigües de l'Horta y en breve se comunicará a los residentes. El presidente de la entidad vecinal, Ernesto Mateu, presente en la rueda de prensa, avanza su disconformidad sobre la propuesta. «No nos parece bien que tengamos que asumir el coste de algo que no ha sido culpa nuestra, sino que ha sido causado por la falta de control del ayuntamiento», señala.

Precisamente fue la asociación la que en asamblea decidió solicitar al consistorio que asumiera el suministro del agua potable hace unos meses, después de que el dueño del pozo propusiera convertirse en una comunidad de copropietarios. Mateu también hace referencia al proyecto inicial que tenía un coste de cerca de 70.000 euros, pero que se ha encarecido debido a que se tiene que cambiar la red de suministro.

«El agua que tenemos ahora no sirve ni para lavarse los pies, pero nos parece un engaño que seamos nosotros los que lo paguemos, y si el ayuntamiento no lo subvenciona de alguna forma, el proyecto se va a ir diluyendo», advierte. No obstante, Medina, señala que en el consejo de Aigües de l'Horta en el que se trató el tema «no quedó claro hasta que punto la opinión de los vecinos será vinculante» para el desarrollo de la iniciativa.

Pozos secos

Compromís culpa a la «mala praxis política» de la actual y pasadas legislaturas la situación a la que se ha llegado de sequía de los pozos que abastecen algunas de las urbanizaciones como Calicanto, Montelevante o Buenavista y que ha provocado cortes de agua este verano. «Se debería haber marcado las prioridades en el uso, primero para el consumo humano, la agricultura y luego para jardines y ocio», matiza Alabajos.

La solución que ha propuesto Aigües de l'Horta para poner fin a los problemas del bajo nivel de los acuíferos de Horteta que suministra a Calicanto es el de profundizar uno de los pozos e inyectar ácido clorhídrico para deshacer la roca calcárea que incremente la corriente.

Esta propuesta no convence a la formación porque «podría empeorar la calidad del agua que, en un informe de este año de la empresa suministradora, se advierte que está al límite en cuanto a nitratos para no ser apta para el consumo».

También hacen referencia a un proyecto, con un coste de dos millones de euros, elaborado por Aigües de l'Horta, que consistiría en unir las Cumbres de Calicanto con la tubería del Toll-Alberca y que podría dar servicio a otros núcleos como el Corral del Manyet, Monte Real, Trossal, Mandronyal y la Canyada del Birlet, aunque no se detalla el coste que asumirían los vecinos.

Por otra parte, Alabajos advierte que en la redacción del nuevo Plan General de Ordenación Urbana se prevé llegar a los 100.000 habitantes en 25 años y «no sería sostenible con el déficit hídrico actual». «Tendría que hacerse una hoja de ruta clara y una consignación en el presupuesto para solucionarlos», añade y advierte de la migración de población hacia las urbanizaciones.