Las Provincias

Payasos diabólicos que causen pánico se exponen a multas de hasta 3.000 euros

Fotografía de tres payasos, en un parque del municipio, facilitada por el ayuntamiento. :: lp
Fotografía de tres payasos, en un parque del municipio, facilitada por el ayuntamiento. :: lp
  • La Policía Local de Paterna advierte que la moda de los 'clowns' puede acabar en denuncia y sanción si se intimida con elementos peligrosos

Ejercer de 'payaso diabólico' puede pasar de la broma pesada a una denuncia formal con sanción administrativa que puede llegar hasta los 3.000 euros, si existe intimidación y se utilizan elementos potencialmente peligrosos como bates o palos.

La Policía Local de Paterna alerta, tras la llegada al municipio de esta controvertida corriente importada de Estados Unidos, que si se «perturba gravemente la convivencia se puede producir una infracción de la Ley de Seguridad Ciudadana 4/2015 al portar, exhibir o usar armas o elementos potencialmente peligrosos de modo negligente, temerario o intimidatorio».

Pero no sólo eso. El autor o autores de estos sustos terroríficos, que ya tienen nutridos grupos de seguidores y detractores en las redes sociales, pueden cruzar otra línea administrativa, la relativa a la Ordenanza de Protección de la Convivencia, normativa municipal que establece dos amplias horquillas sancionadoras si el hecho es grave o muy grave, pasando de los 500 y 1.000 euros hasta los 3.000, si «se generan situaciones de pánico y miedo en la población, alterando de forma grave la convivencia ciudadana», según explicó ayer el jefe de la Policía Local, Rafael Mestre.

Dada la novedad de esta corriente, que podría ir a más por la cercanía de Halloween, la Jefatura publicó el lunes una serie de consejos para que los vecinos sepan cómo actuar en caso de encontrarse con alguno de estos 'clowns'.

El problema se produce en los primeros momentos, cuando es difícil distinguir si se trata de una broma, más o menos pesada, o una situación potencial de riesgo que pueda afectar a la integridad física de alguna persona. «La gente puede disfrazarse de payaso sin mayores complicaciones, eso está claro. Pero la circunstancia se complica si muestran a los viandantes armas simuladas como cuchillos o armas de fuego y les amenazan o intimidan con ellas». «De lejos no se puede percibir si un arma es simulada o no y esto puede generar situaciones de peligro, reacciones de riesgo o posibles altercados por malentendidos». Su presencia también puede afectar a la seguridad vial, si se produce en una calzada o carretera de noche, por ejemplo, «pues puede desencadenar un accidente de tráfico o reacciones personales de diversa gravedad».

Si algún caso extremo acabara en agresión ya se produciría «un delito de lesiones que se tramitaría, lógicamente, por la vía penal». Los agentes también pueden requerir la identificación de estas personas disfrazadas, cuyo rostro «no sea visible parcial o totalmente por usar cualquier tipo de prenda u objeto que impida o dificulte dicha identificación», en relación a caretas y pelucas. Las llamadas que recibió, este fin de semana, la central de la Policía Local de Paterna de vecinos alertando de payasos asustando a los viandantes en la zona del parque de Alborgí, motivó la publicación de una serie de consejos y recomendaciones que pueden consultarse en la web municipal y la aplicación móvil de la policía. La principal recomendación es que no se intervenga en ningún caso, aunque se trate de una broma pesada o si se convierte en una amenaza.

La corporación ha hecho un llamamiento a la prudencia y a la responsabilidad de todos los vecinos, tanto seguidores como detractores de esta corriente. Así se recomienda a los residentes mantener la calma y el sentido común, «no entrar en conflicto ni en polémica con los 'payasos diabólicos', y llamar a la Policía Local de Paterna, sin necesidad de interpretar la situación, e informar del avistamiento y del lugar exacto donde se está produciendo y ser prudente a la hora de difundir información relativa a estos casos que pueda generar alarma social».

Lo cierto es que, en dos días, usuarios de redes sociales que han colgado inquietantes fotografías de payasos diabólicos en diferentes puntos del municipio, como el parque de Alborgí o la carretera a Valterna, cuentan ya con miles de seguidores.

También han aparecido publicaciones similares en Catarroja, Silla, Albal o de lugares emblemáticos de Valencia, como la calle Colón. La policía espera que este asunto «no vaya a más y que la gente pueda disfrazarse y divertirse sin más complicaciones y, por supuesto, sin molestar a los demás».