Las Provincias

La obligación de llevar los tres moños en Torrent enfrenta al mundo fallero

Un momento del espectáculo sobre indumentaria en la exaltación de la fallera mayor de Torrent. :: lp
Un momento del espectáculo sobre indumentaria en la exaltación de la fallera mayor de Torrent. :: lp
  • Las normas de protocolo de 2014 dejaban libertad a las falleras de la junta local para que el peinado fuera en consonancia con el traje de valenciana

La polémica sobre la obligatoriedad de que las falleras mayores de Torrent y sus cortes de honor lleven el peinado de los tres moños indistintamente del traje que vistan no ha pasado desapercibida. En la última asamblea de presidentes se trató el tema y se puso encima de la mesa que la «obligación» que exigían las normas de protocolo, contradicen el reglamento fallero.

La acotación de que «siempre que las falleras mayores y sus cortes participen en un acto con el traje de valenciana deberán llevar obligatoriamente el peinado de los tres moños» no estaba en la normativa de la Junta Local Fallera (JLF) de 2014. En este año, al igual que en anteriores, estas normas, que son de funcionamiento interno para las falleras de la junta, dejaban libertad para el peinado en consonancia al vestido que llevaran en cada ocasión, tal y como establece el reglamento.

El protocolo, al margen del reglamento, se puso por escrito en el 2008. Hasta entonces existían unas directrices verbales que se daban a las falleras mayores y cortes sobre la forma de comportarse o dirigirse a las autoridades, cómo colocarse en cada acto y también incluían cuestiones sobre la indumentaria. La directiva de la JLF de aquel año plasmó en esta guía esos consejos y advertencias para sus componentes que hasta entonces se les explicaba de forma verbal.

Una vez la JLF pasó a convertirse en Organismo Autónomo Municipal en 2012 y se rescató el reglamento fallero, aprobado por los presidentes y que estaba guardado en un cajón, éste se trasladó como un «copia y pega» al protocolo que debían seguir las falleras de la junta.

Se adaptaron estas cuestiones al documento elaborado por los presidentes de las comisiones de la ciudad, con los consejos de indumentaria y las normas que se deben cumplir y que se hace firmar a las falleras como señal de aceptación cuando se asume el cargo.

La polémica se acrecienta porque el incumplimiento de este protocolo acarrea «sanciones» e incluso «el cese en el cargo dependiendo de la gravedad de la falta cometida».

En las juntas locales de la comarca suele haber unas reglas de protocolo que, en algunos casos, también están por escrito aunque no es la tónica general. En Catarroja, en 2015 la fallera mayor dimitió de su cargo tras las críticas recibidas por presentarse a un acto en Valencia con un solo moño y el traje del siglo XVIII. En el presente ejercicio la capital ha introducido los tres moños como el peinado tradicional que debe ir acompañado de esta indumentaria.